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Vacuna VIH: por primera vez en 10 años un prototipo llega a la última fase de ensayos | La farmacéutica Janssen utilizó el mismo mecanismo de inmunización desarrollado para la covid-19



Por primera vez en más de 10 años, un prototipo de vacuna contra el VIH llegó a fase 3, la última etapa de ensayos donde se comprueba si el fármaco es capaz de inmunizar a la población del virus causante del SIDA. Para su desarrollo, Janssen, el laboratorio a cargo, utilizó la misma tecnología que empleó en su vacuna contra la covid: un adenovirus modificado para que transporte al interior de las células del sujeto el ADN de sus proteínas más representativas, de manera que el organismo del individuo cree anticuerpos contra ellas.

Según explicó Antonio Fernández, investigador de la farmacéutica, se trata de dos vacunas, una codificada con tres proteínas y otra con cuatro, que por tener esta mezcla se las conoce como “mosaico”. Ambas, dice un artículo de The Lancet, han superado los estudios de seguridad y han demostrado que generan anticuerpos. Lo que falta por demostrar, detallaron los especialistas, es si las mismas funcionan en condiciones reales.

El ensayo, puntualizó Fernández, durará de 24 a 36 meses, tiempo en el que se verificará la permanencia e intensidad de la protección. El anterior intento de conseguir una vacuna contra el VIH, recordó el investigador en el Diario El País, se frustró en 2009, cuando se comprobó que solo evitaba un 30% de las infecciones.

El problema de la “variabilidad”

La tardanza en la fabricación de esta vacuna, aseguró José Moltó, de la Fundación de la Lucha contra el Sida (que participará de los ensayos en España, donde se reclutará de 250 a 3800 voluntarios), se debe a que el VIH tiene una “tremenda variabilidad”: al estar “presionado (por las células del sistema inmune) cambia de apariencia externa y escapa”, dijo el estudioso. 

Lo que hace la vacuna de Janssen, indicó, es dirigirse a distintas variantes de las proteínas gag, pol y env del virus, lo que le hace más difícil que evada la acción de los anticuerpos creados. Es, según los médicos, algo similar a lo que sucedió hace ya 25 años con los tratamientos antivirales: empezaron a ser efectivos cuando se combinaron varios que interrumpían el ciclo de replicación del virus en puntos distintos.

El éxito de estos tratamientos antivirales, justamente, es una de las causas que ha hecho que se hable menos del VIH y el SIDA, que, sin embargo, sigue presente en distintos rincones del mundo, aunque en menor medida. Según puntualizó Moltó, para el ensayo en España se buscará a voluntarios hombres o personas trans que tengan sexo con hombres, ya que en el país ese es el grupo poblacional con mayor incidencia del virus.

En Sudáfrica, en cambio, la vacuna se probará en 1.500 mujeres, ya que ahí la transmisión es mayoritariamente por sexo heterosexual. Allí, este ensayo, llamado Invocodo, es de fase 2 (mide la seguridad y la generación de anticuerpos), pero dado el perfil de las participantes se verá también si hay efecto protector real de la vacuna, informó un representante de Janssen. 

Actualmente, el continente africano representa más del 40% de los nuevos contagios de VIH en el mundo, que son unos 1,7 millones, y el mismo porcentaje de muertes (690.000 en el planeta en 2019). Pese a que el virus se descubrió hace 25 años, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (más conocido por el acrónimo ONUSIDA) calcula que 12 de los 38 millones de personas que viven en el mundo con el virus no reciben tratamiento. 

Tratamiento actual 

Hoy en día, las personas que contraen el virus pueden ser tratadas con una pastilla al día que lo mantiene controlado y lo reduce al punto tal que dificulta su capacidad de transmisión. Ese éxito, opinan algunos especialistas, es el que ha disminuido la cantidad de intentos para obtener una vacuna eficaz. 

El último intento, dijo Esteban Martínez, presidente del Grupo de Estudios del SIDA (Gesida) fue en 2009, rechazado por conseguir una protección de apenas el 30%. Ahora “el estándar con el que se compara está muy alto”, consideró Martínez. “Hace 20 años, la urgencia era mayor” porque “no había otras alternativas como en la actualidad, en la que la terapia antiviral para quienes ya tienen el virus y la denominada profilaxis preexposición (Prep), una pastilla que protege del VIH si se toma antes de las relaciones sin protección, han conseguido un buen control de la enfermedad a un coste razonable”.

Para el presidente de Gesida, la vacuna aún cuenta con una serie de obstáculos, entre ellos su costo, la falta de información sobre la durabilidad de la protección y la necesidad de revacunar.  Ramón Espacio, presidente de la Coordinadora Estatal de VIH y sida (Cesida), opinó que si se consigue que la vacuna funcione con uno o dos pinchazos en toda la vida o cada cinco años, “será más cómoda y más aplicable a la población de los países pobres”. 

Se puede conseguir un coste por debajo del de los tratamientos y puede ser más fácil de administrar que confiar en que personas en lugares donde falta hasta el agua potable se tomen una pastilla diaria”, agregó en el mismo sentido Antonio Fernández, investigador de Janssen.



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Día Mundial del Sida: el tratamiento de pacientes con VIH en plena pandemia | Cómo se reinventó una institución líder



El tratamiento de pacientes con VIH es crónico, es decir que una vez que se empieza es necesario seguirlo todos los días, toda la vida. Si el tratamiento se mantiene de forma correcta en el tiempo, las personas con VIH tienen una calidad y expectativa de vida similar a las que no tienen el virus.

Según las últimas recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), todas las personas diagnosticadas con VIH deben empezar inmediatamente el tratamiento, que es una forma muy eficaz de prevención ya que reduce la probabilidad de transmisión del virus hasta en un 96%. Además, la adhesión de los pacientes al tratamiento es clave y debe monitorearse regularmente con pruebas de carga viral.

Cómo trabaja la institución líder 

Helios Salud es el mayor centro infectológico especializado en VIH y Hepatitis de Latinoamérica. Trabaja un equipo de profesionales interdisciplinarios altamente capacitados, encabezado por Daniel Stamboulian, Profesor Emérito de Infectología de la Facultad de Medicina de la UCES y Voluntary Professor of Medicine of the University of Miami.

Desde 1997 se dedican al control, seguimiento y tratamiento de las personas que viven con VIH, con un sistema de atención integral de excelencia y con tecnología de última generación, única en el país. Este enfoque incluye una atención individualizada, con controles rápidos, retiro de medicación y un abordaje multidisciplinario. Helios Salud es referente de los principales medios informativos del país y también entre la comunidad científica, en materia de VIH y COVID-19.

El problema durante la pandemia

En muchos países la pandemia ha ocasionado una interrupción en los controles a las personas que viven con VIH y provocó una provisión irregular de los medicamentos antirretrovirales. También causó problemas en los testeos de VIH y en los programas de salud sexual y reproductiva en el mundo.

Sin embargo, en nuestro país, Helios Salud logró mantener los estándares de calidad en el tratamiento, cumpliendo con su compromiso de mejorar la calidad de vida de las personas que viven con VIH.

Adaptación e innovación 

Hoy la institución tiene más de 10.000 pacientes en seguimiento, más del 90% de ellos con carga viral no detectable.

Desde el inicio de la pandemia Helios Salud ha implementado una política de acceso a la consulta médica a través de telemedicina y estrategias para facilitar el acceso al tratamiento antirretroviral en tiempo y forma para las personas que viven con VIH, garantizando continuidad y excelencia en sus prestaciones médicas en el contexto de la pandemia de COVID-19.

El departamento de Adherencia -cuyo objetivo es asegurar que los pacientes continúen el tratamiento- enfrenta un desafío sin precedentes en todo el país. Al detectar algún paciente con dificultades para retirar su medicación, contacta a la persona para asistirla y ayudarla a continuar el tratamiento. Así logró una adherencia medida por el retiro de medicación de casi el 100 % (98,6% en octubre de 2020).

La importancia de los testeos y la meta 90-90-90

En la Argentina, de acuerdo al Boletín de Sida y ETS del Ministerio de Salud de La Nación (diciembre 2019), hay 139.000 personas que viven con VIH. Sin embargo, cerca del 17% de este grupo desconoce su diagnóstico. La detección temprana es clave para un tratamiento exitoso. Por eso Helios Salud promueve el testeo gratuito de VIH y actualmente está realizando un promedio de 2000 testeos mensuales.

Hay una meta mundial establecida de “90-90-90”, que propone para este año 2020 aumentar al 90% la proporción de personas con VIH que conocen su diagnóstico, incrementar al 90% aquellas bajo tratamiento antirretroviral y que el 90% bajo tratamiento tenga carga viral suprimida. En este sentido, Helios Salud ha realizado grandes avances a nivel regional para acercarse a ese objetivo mundial, incluso durante esta nueva pandemia.

Más información en: https://www.heliossalud.com.ar/



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VIH y Covid no son lo mismo: guía rápida para entenderlo de una vez

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Vivir con VIH es más que tomar unas pastillas por día

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Piovano Corazón: “La infectóloga del pueblo” | INMUÑIZADA: Gabriela Piovano, la doctora que enfrenta a los anticuarentena 



Tiene 54 años y muchas pandemias marcadas en el currículum. Fue la primera profesional que apostó a la recuperación de pacientes con VIH en terapia intensiva en el Hospital Muñiz. Participa en movidas culturales y performances para promover la prevención del VIH. Y desde el 20 de marzo se ganó el título de “infectóloga del pueblo”, comunicando las medidas que debemos tomar para protegernos del coronavirus y defendiendo la política de salvar vidas frente a quienes buscan bolsonarizar la pandemia. Eso cuando le quedan unos minutos para hablar por televisión, porque la mayor parte del tiempo lo pasa intubando y acomodando pacientes en la cama para que puedan seguir respirando.

El 24 de julio, Gabriela Piovano saltó a la popularidad en las redes sociales, con más de 150 mil vistas en youtube y quién sabe cuántos televidentes en vivo, cuando les puso los puntos en el programa de Rolando Graña a los periodistas que fogonean contra la cuarentena. Se hartó y les dijo, recordando las imágenes de las personas que mueren en las calles en Ecuador y Perú por colapso del sistema médico: “Ustedes son un servicio público. El Estado invierte millones de pesos en los medios. ¿Qué servicio público nos dan aparte de agitarnos la cabeza? Estamos hablando de lo que baten todo el tiempo. Feinmann ha llegado a decir que a él le chupa un huevo lo que diga el gobierno y ahora está todo cagado y dice ‘ah, bueno, ahora quédense adentro’”.

Descomprimamos un poco antes de entrar en tema. ¿Quién te corta el pelo? Sos la única infectóloga con corte y color queer que conocimos estos días.

Un amigo que cortaba en Italia. Pobre, me tiene que soportar. Yo tenía el pelo largo rojo y abundante. Pero me caí y me rompí las costillas. Me pegué una caída sobre todo el lado derecho del cuerpo y me costaba hacerme cargo del largo del pelo. Fue justo antes de que empezara esta pandemia. Mirá, nosotras somos tan cientificistas, somos de la generación donde todo lo que vale es la ciencia positiva. Pero resulta que en diciembre me llama un amigo tarotista y numerólogo al programa que tengo en Radio Gráfica y me dice: “El año que viene vas a estar en la cresta de la ola. Te van a consultar todos”. Yo pensé ¡me está cachando!

Tenía razón el tarotista.

Hasta ahora estuvo circulando el odio gratuito. Por eso nos toca contrarrestar con amor gratuito. En diciembre se termina todo esto y tenemos que ver cómo salimos. Cuántos vamos a estar y cuántos no. Tenemos que trabajar para salir mejores. Yo soy Sagitario, Serpiente y ascendente Géminis, por eso soy una banderola. La salud también es comunicación y trato de darle humanidad. Eso implica también sentido del humor. Cuando sos médico podés payasear con el paciente, pero lo que a él le importa es que lo intubes y le dejes de hinchar las pelotas.

DEL MUÑIZ PARA ADENTRO

Hace poco intervinimos desde Soy en el caso de una chica trans que ingresó por covid19 al Muñiz y sus compañeras no podían dar con su paradero. ¿Por qué ocurren estas cosas?

Es un lío todo, porque la gente entra y se aísla, a veces están mal, no tienen documentos, no pueden hablar y no tenés dónde llamar. El paciente va pasando de un lugar a otro, ingresa a terapia intensiva y no tenemos a quién informar.

Pero debe haber profesionales que no nos quieren a la población lgbti+.

Imaginate, si el Muñiz no lidia con la diversidad sexual… A veces el prejuicio entra de los dos lados e impide que la relación fluya. En lo personal me ajusto a los parámetros de la medicina formal y habilito el encuentro. Vengo de una familia donde había un personaje gay (en aquella época no se decía así) y mi vieja me crió gayfriendly. Entonces cuando me encontraba con algún compañero que me contaba de su “novia” y me daba cuenta que no era eso, le decía “vos tenés novio, contame”, y me lo agradecían. El Muñiz tiene la bandera de la diversidad sexual. Enfermería desfila con la bandera argentina, la de la Ciudad y la del arcoíris.

¿Cómo se fue dando el cambio de comprensión del equipo de salud hacia las travestis, las mujeres trans, los varones trans y las personas no binarias a lo largo de estas tres décadas que estás en el hospital?

Creo que el cambio vino por la prepotencia del trabajo. Fue decisivo que en el hospital se atendiera VIH, para lo que hubo mucha resistencia al principio. En mi caso particular, entré al Hospital Muñiz en 1992, me interesaba trabajar VIH y me encontré con el doctor Jorge Benetucci, una eminencia en el tema, un médico muy involucrado con la patología y con las personas. Ahí vimos que los pacientes tratados con AZT andaban mejor. Hasta entonces los pacientes con sida no pasaban a terapia intensiva, porque no se recuperaban. Yo planteé que defendamos a estos pacientes porque se podían recuperar. Entonces empezaron a pasar a terapia. Mucho personal de la salud pertenece a la comunidad lgbti+, así que creo que en algún punto surgió la identificación. Respecto de la comunidad trans en particular, se hizo difícil porque hay mucho de ese prejuicio mutuo del que te hablaba. La comunidad trans está muy a la defensiva, y no estoy en desacuerdo con que suceda, porque obviamente hay una muy mala experiencia. Pero eso dificulta muchas veces la relación. Si bien el hospital sigue bastante alejado de la visión enfocada en la diversidad y las disidencias, tiene asumido que son su “pacientela” y ya no lo toma con rechazo ni nada de eso. Para mí es un orgullo trabajar en terapia intensiva, en la Sala 1 y 2 de asistencia especial. Cuando hoy hablo con el familiar de un paciente, le digo con toda franqueza que se puede quedar tranquilo porque por lo menos en mi servicio y en el hospital se trabaja con compromiso, con mucho amor y sin prejuicio.

¿Cuál es la situación de la salud pública hoy en Argentina, en relación al VIH?

La pandemia de VIH venía estabilizada, aparentemente con unos 120 mil casos -aunque creo que hay más- con 5 mil muertos por año y más o menos 6 mil diagnósticos anuales. Durante el gobierno de Mauricio Macri estuvo en peligro el Programa Nacional de Sida. Pero gracias a la intervención de la sociedad civil cortando la calle, presionando, tomando el Ministerio luego degradado a Secretaría, se logró revertir la situación, aunque fue en desmedro de los tratamientos de las coinfecciones, de los diagnósticos, de los tests de carga viral y de CD4. O sea, se negoció que se iban a seguir garantizando los tratamientos, pero a costa de derivar el presupuesto de una cosa a otra, por ejemplo el que se usaba para la entrega de preservativos. Obviamente cuando terminó el gobierno de Macri ya no había un montón de medicamentos y la situación fue bastante grave. Con el cambio de gobierno, la Secretaría de Salud volvió a ser Ministerio. Al llegar la pandemia de covid, las personas que están con tratamiento por VIH en muchos casos vieron dificultado el acceso a los tratamientos, porque a pesar de la buena disposición del gobierno nacional hay una logística muy intrincada. Ahora la situación está un poco más estabilizada, pero sigue siendo un tema.

¿Cómo afecta el covid a las personas que viven con VIH?

-No podría decirte cuántas personas que tienen VIH están infectadas con covid. La predisposición a infectarse con covid es exactamente igual para las personas que viven con VIH como para las que no. La predisposición es muy alta para toda la población, pero hay personas que han estado en contacto con covid y no se han infectado. No está muy esclarecido por qué algunos se infectan y otros no, ni por qué en algunos casos se evoluciona hacia una enfermedad grave. Tiene que ver con la respuesta inflamatoria en las personas bajas de defensas que no están capacitadas para responder y les cuesta más eliminar el virus. Hay personas con VIH que tienen sus defensas normales porque están en tratamiento o están en la fase donde todavía no están inmunodeprimidos. Entonces en teoría tienen la misma chance de evolucionar bien o mal que el resto de la población que no vive con VIH.

¿Qué pasó con el proyecto de Horacio Rodríguez Larreta de cerrar hospitales monovalentes para intentar reunir 5 hospitales en 1 en los terrenos del Muñiz? ¿Temieron por el hospital?

Una vez que ganó Alberto Fernández, se le cayó toda la apoyatura a ese proyecto. Es que cuando quieren cerrar nuestro hospital, Francisco Javier (Muñiz) agarra y manda un rayo. Pasó con el VIH, con el cólera, con el hantavirus y con el H1N1. Nosotros tenemos un sistema de salud cuando otros países no lo tienen. El neoliberalismo destruyó los sistemas de salud en Europa. La película Sicko, de Michael Moore, explica bien lo que pasa en Estados Unidos.

LA PIOVANO GOLEADORA EN LA TV

¿Por qué estallaste en el programa de Graña?

Me agarraron cansada. A mí que no me agarren cansada.

Recién, cuando me atendiste el teléfono, me dijiste que estabas cansada.

Sí, recién llegué de hacer unas compras.

Y hay que ponerse a lavar todo lo que comprás…

Sí. Hay que lavar todo lo que traemos de la calle.

Contame por qué les pegaste en la tele a Feinmann y a Etchecopar.

Con respecto a la televisión, hay un show atrás. O se hacen los que están haciendo un show. Manipulan a la gente y le hacen creer cualquier batata, se supone que en busca del rating, aunque no siempre. No me causa ninguna gracia ver lo que se puede venir en el hospital. Antes se quejaban de que el gobierno cerraba todo (con la cuarentena) y ahora se quejan de que abre y se la agarran con los infectólogos. Nunca escuché a un infectólogo decir que abran. Estos medios hacen un discurso ilógico, ahora al mismo tiempo en contra y a favor de que cierren. Ellos son como el cura, son la autoridad. Son el cura que viola pendejos, pero la gente va y les entrega al hijo. Me acuerdo cuando empezaron las vacaciones en 2012 o 2014 y Clarín y La Nación agitaban que la gente fuera a cargar nafta porque iba a aumentar. Vimos colas y colas en las estaciones de servicio. Y la nafta no aumentó. Y los lectores no se dieron cuenta y siguieron comprando el diario. Pero la gente ahora cumple (la cuarentena) y se queda adentro. Si no fuera así, ya hubiéramos colapsado. Los que se quedan dentro de su casa no son noticia. Así que (cuando les canté las 40) pensé: “Me voy a sacar el gusto y les voy a dar el gusto a los compañeros que están haciendo el aguante”. Y los compañeros me festejan como a Maradona cuando les hizo el gol a los ingleses.

Vos decís que esto se termina en diciembre. ¿Qué va a pasar de aquí a diciembre?

Estamos en el punto crucial de empezar a restringir de nuevo y llevar a ciclos de restricción y apertura, que se desarrolle el pico y baje. O que se vaya todo al diablo. Cuando la gente hace neumonía, puede evolucionar mal y morir. Pero no tenemos que desesperarnos. Esto va a pasar. Tenemos que sentir amor hasta por la gente que no lo tiene. Pero no digo poner la otra mejilla. Muchas cosas pasaron porque hubo gente que transgredió.

Hay algo de lo que nadie quiere hablar porque es muy escatológico. Pero lo veo todo el tiempo en mi barrio. Los tipos que, con barbijo en la pera o sin barbijo, escupen en la vereda o se suenan la nariz con la mano…

¿Te acordás que antes había escupitorios? Bueno, ya nadie se acuerda. El tema es que se perdió la educación en higiene. Y es muy importante. Porque esas personas, después que hacen lo que decís, manipulan cosas. El cubreboca es para no diseminar lo que tiro al aire. No sirve para impedir que me entre lo que ya está en el aire. Es más efectiva la máscara que podés hacerte con una vinchita de plástico y un folio. Tenemos que grabarnos en la cabeza el uso del alcohol en gel y el lavado de manos, no reunirnos donde están todos amontonados y lavar las cosas que traemos de afuera. Todo pasa. Si lo hacemos bien, va a pasar pronto y nos va a dejar menos cicatrices.

Y después de diciembre, ¿qué va a ocurrir? ¿La enfermedad deja secuelas?

Por ahora no podemos saberlo. Vemos persistencia. No es frecuente, pero está descripto. La persistencia del virus está descripta, por ejemplo, para la hepatitis B. Hay crónica y persistente. Eso depende de cómo están las defensas. La idea es que puede quedar una secuela, pero no en todos. La mayoría de los que se enferman de covid19 no tiene síntomas ni daños. Cuando hay internación, vemos inflamación y eso puede traer una inflamación crónica o cicatrices en el pulmón. Hoy la fibrosis pulmonar no tiene solución, pero no sabemos si en el futuro habrá algo que la revierta. El problema con este coronavirus es que somos la primera generación que lo sufre. Con los otros virus se fueron elaborando por generaciones defensas comunitarias.

Te planteo un dilema ético. Los tratamientos con plasma están bajo protocolo. El 50% de los que entran en el protocolo no sabe si está recibiendo plasma o placebo . ¿Qué pasa si se va conociendo que el plasma funciona como tratamiento y a la mitad no se lo están dando, porque están trabados por el protocolo?

Si ves que el plasma hace una diferencia importante, podés romper el protocolo. Pero no llegamos a esa situación, no hay suficiente evidencia. Y hay otros tratamientos que están funcionando. El gran problema es que la ciencia está privatizada, la presión de los buitres de la industria farmacéutica para ganar millones de pesos. La historia dice que al presidente Illia lo voltearon por afectar intereses de la industria farmacéutica. En el Muñiz estamos trabajando con protocolo de Remdesivir y nos da la sensación de que va. La vacuna de Oxford se probó primero con 45 personas a las que les fue bien. Pero no se probaba efectividad sino que la vacuna no los mate. Y no mató a ninguno. Después empezás a generalizar un poco y probás efectividad. Si la efectividad es del 70%, vas bien encaminado. En cambio si la efectividad es del 30%, vos vacunás a la gente, creen que están protegidos y no lo están. Esto es como la justicia por mano propia. No podés manejarte por tu cuenta, tenés que seguir las reglas. Es como con los violadores. Si presumís sin pruebas que todos los acusados son violadores, podés estar condenando a inocentes.

LA PIOVANO: PASION DE (LES) MULTITUDES

Salgamos un poco de la pandemia. Hay una población torta fascinada con vos. ¿Qué tenés para decirles a tus admiradoras?

Que les agradezco mucho. Me llena de orgullo. Obviamente el ego se ensalza, ¿no? Pensar que una pueda atraer física y amorosamente a las personas es lindo. Siempre digo que me siento mujer que se siente varón que se siente mujer. Y a su vez reconozco que me siento de la diversidad, que he tenido relaciones con varones y con mujeres. Alguna vez dije: “Es muy complicada la relación con las mujeres. Hace 10 minutos que soy lesbiana y no sé qué mierda quiere una mujer” (risas). Bueno, eso.

En tus redes sociales publicaste un video muy gracioso donde declarás “es momento de que se sepa la verdad: Piovano tiene pene” y se ve un pene gigantesco a tus espaldas.

El pene de Piovano viene de una performance que hicieron las Locas como tu Madre para hablar del uso del preservativo. Contaban que eran trabajadoras sexuales y le conocieron la cara a San Rofo (por el forro, el preservativo). A eso le agregué el Santo del Cuidado y la Prevención e hicimos una movida en el Complejo Cultural San Martín, presentando la campaña Por las Dudas, mi emprendimiento comunicacional que incluye mi programa radial y otras acciones satélites, entre ellas la oración a San Rofo para el Foro de VIH que se hizo en 2007, donde armamos el tótem de la develación de San Rofo. El tótem era una instalación donde estaba ubicado el pene, que se llama Braulio, con una casita como si fuera el Gauchito Gil. La idea era que cuando le ves la cara al santo se te pone el pelo rojo. Te agachabas, mirabas hacia arriba y se veía el forro abriéndose, que decía: “Este objeto (Braulio) puede ser reemplazado por efectos personales, partes corporales y objetos contundentes, que son protegidos siempre que el Santo los cubra”. Un grupo de compañeras lesbianas reprochó que el símbolo fuera un pene y no una vagina. Pero en realidad la instalación tenía por encima una cavidad forrada muy luminosa que podía simbolizar cualquier porción del cuerpo que pudiera ser penetrada.

 

A Gabriela Piovano la pueden escuchar todos los martes a las 22 en su programa Por las dudas escuchá, en FM 89.3 Radio Gráfica y en Radio Cut. 



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Otra vez, la mala sangre   | La Asociación Argentina de Hemoterapia no quiere sangre ni plasma de homosexuales



La noticia no es una fake. Ni un déjà vu del 2014. Tampoco, ejemplo de esos ecos que llegan cada tanto a estas tierras desde alguno de los 70 países que en la actualidad castigan las relaciones entre personas del mismo sexo. Increíble y real: la Asociación Argentina de Hemoterapia no quiere sangre ni plasma de homosexuales. Así lo relata para SOY el Presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) César Cigliutti: “Recibimos el testimonio de Nicolás, un joven de 23 años de la Ciudad de Buenos Aires, que fue a donar para su padre que estaba por someterse a una cirugía en una clínica muy importante, que me atrevería a decir que es de vanguardia, y donde yo también me atiendo, y no lo dejaron donar ‘por ser homosexual’. Él reunía todos los requisitos pero en el banco de sangre le dijeron que ellos se regían por las normas de la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular (AAHITC).” 

A partir de ese testimonio la CHA se comunicó con personal de la clínica en cuestión y la respuesta que recibió fue que muchos bancos de sangre y sanatorios se guían, independientemente de lo que estipula la ley, por lo que dice la AAHITC. Como se puede constatar en su sitio web, la AAHITC sigue recomendando impedir la donación a: Varones que tengan o hayan tenido relaciones entre hombres” y a “Mujeres que tengan o hayan tenido pareja sexual Hombre que tiene también sexo con hombres”.

Hasta el año 2015 en Argentina las personas bisexuales y gays no podían donar sospechadas de portar mala sangre. El cuestionario que se le entregaba a cada donante previamente a la extracción enumeraba como impedimento lo mismo que al día de hoy recomienda -por fuera de la legislación- la AAHITC. La modificación de la Ley de Sangre heredada de la dictadura que establecía esos requisitos se volvió una deuda pendiente incluso varios años después de la sanción del Matrimonio Igualitario, de modo que entre 2010 y 2015 dos hombres podían casarse, pero ninguno podía donarle sangre a su marido si lo llegara a necesitar.

El 16 de septiembre de 2015, el entonces Ministro de Salud de la Nación, Daniel Gollán firmó, luego de 15 años de reuniones con la CHA y 100% Diversidad y Derechos, la Resolución N°1507/15 que terminaba con la homofobia en la donación de sangre. El resultado fue una reglamentación que establecía como guía las conductas de riesgo -un argumento científico-, frente a una concepción prejuiciosa que definían a las personas lgbti como población de riego. “Además, toda sangre que se recibe lógicamente deber ser testeada”, agrega Cigliutti. Es decir que a partir de la modificación de la ley, lxs donantes pueden indicar de manera confidencial si estuvieron expuestxs a situaciones en las que podrían haber contraído VIH, independientemente de su orientación sexual.

Relata Cigliutti que la CHA sigue recibiendo esporádicamente denuncias contra laboratorios y clínicas que no han modificado sus formularios y que en tiempos de pandemia y de expectativas puestas en el tratamiento con plasma de pacientes recuperados de COVID-19, algunos comportamientos discriminatorios de este estilo reaparecieron. “El coronavirus parece haber puesto en alerta a muchas personas en torno a quienes viven con VIH. De pronto vemos cómo en las redes sociales resurgen, a partir de la donación de sangre y de plasma y, en particular, por este último caso en que a este joven le impidieron donarle a su padre, conceptos que creíamos superados como el de ‘población de riesgo’. No parece un tema particular de una sola clínica, sino algo que vuelve a despertarse en cierto clima de paranoia que alimenta la pandemia. Hace falta volver a decir que el sida se transmite por la sangre y no por la orientación sexual”.

A partir del reclamo de Nicolás, esta semana la CHA presentó ante la Ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta, el Ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, una denuncia por violencia y discriminación por parte de la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular (AAHITC) por negar el derecho a donar sangre a las personas por motivos relacionados con su identidad. 

“Es terrible cómo a tantos años de la modificación de la Ley de Sangre persisten prejuicios sin base científica tan enquistados. Al punto de que a partir de esta ‘polémica’ pude leer en redes sociales a un prestigioso médico gay que decía ‘mi prioridad es preservar la salud, así que yo ante la duda si recibo sangre de un gay, directamente la tiro””, cierra Cigliutti.



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