EE UU no cambia: usa a Guyana para hostigar a Venezuela

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Con Cuba mejorarían las relaciones, a Venezuela le espera tensión y desafíos

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Joseph Biden, Venezuela y América latina | Los cambios y las continuidades



Desde Caracas.

La dimensión de la crisis que parece corroer a Estados Unidos quedó expuesta en tres miércoles consecutivos de enero. El día 6, una movilización convocada por el presidente Donald Trump tomó el Capitolio, el 13 fue aprobado el segundo impeachment contra Trump en la cámara de Representantes, y el 20 ocurrió la toma de posesión del presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris con un despliegue de 25 mil efectivos en la ciudad de Washington.

El país atraviesa una superposición de crisis que no logra ocultar. En el tiempo de un año se vio la incapacidad de enfrentar la pandemia, la violencia sistémica de las fuerzas policiales sobre la población afroamericana, los levantamientos y movilizaciones contra esa violencia, las respuestas aún más represivas, la acción de milicias armadas en su mayoría de supremacistas blancos, la defensa de esas organizaciones por parte de Trump, el desconocimiento de los resultados electorales de Trump y una mayoría de sus votantes, las falencias estructurales del sistema electoral, hasta los hechos de un enero que quedará en la historia.

Biden asumió en ese marco con un discurso de apelación a la unidad, la necesidad del reencuentro nacional, con un gabinete que, en términos de imagen, busca proyectarse como progresista: una mujer vicepresidenta, un afroamericano, Lloyd Austin, al frente de la secretaría de Defensa, una mujer indígena, Deb Haaland en la secretaría de Interior, un cubano-americano, Alejandro Mayorkas, en la Seguridad Nacional, una mujer transgénero, Rachel Levine, como asistente de salud.

Pero la multiculturalidad, el primer plano de las denominadas minorías en el gobierno, no indica cuáles serán las políticas, algo que no augura cambios progresistas en vista de los recorridos de hombres y mujeres que están en puestos claves de la nueva administración. Un repaso por las trayectorias de Biden, el secretario de Estado, Antony Blinken, la subsecretaria de Asuntos Políticos, Victoria Nuland, la directora de la USAID, Samantha Power, el secretario de la CIA, William Burns, y el mismo Austin -que proviene además de la contratista militar Raytheon- muestran una historia de realización directa o apoyo de acciones armadas abiertas o encubiertas en Iraq, Siria, Libia, Yemen y Ucrania, para mencionar algunos casos.

Biden se encuentra ante dos objetivos centrales. Por un lado, recomponer las crisis internas, en el orden de lo económico, sanitario, y la fractura social que con Trump -emergente de esa misma crisis- adquirió nuevas formas y radicalidades que, todo indica, continuarán. Y si el nuevo presidente apeló a la unidad, también volvió a referirse al concepto de “terroristas internos”, en un posible punto de inflexión en una política interna de criminalización y vigilancia que podrá extenderse hasta donde lo permita el término “terrorista”, es decir, hasta donde lo necesite la administración y los poderes generalmente invisibles que, en los últimos meses, emergieron por momentos a la luz.

Por otro lado, el nuevo gobierno está ante la necesidad de recomponer el frente externo, tanto en el regreso a multilateralidades abandonadas por Trump, como el Acuerdo Climático de París -reingreso ya decretado por Biden-, y la Organización Mundial de la Salud, como en la reconstrucción de la imagen y mitología internacional estadounidense que se encuentra en decaída internacional, buscando encabezar un autoproclamado eje democrático, así como la recuperación de espacios perdidos ante el crecimiento de potencias, como China y Rusia, que continuaron su avance durante el 2020 en varias partes del mapa, como en nuestro continente.

América Latina

Blinken, interrogado por Marco Rubio en el Senado, sostuvo la necesidad de “aumentar la presión sobre el régimen del brutal dictador” Nicolás Maduro, en una audiencia en el Senado el día martes, en la cual expuso cuáles serán las líneas de política exterior. Las palabras de Blinken no fueron sorpresivas: se anticipa que la probabilidad más grande sea que la nueva administración no realice grandes cambios en su narrativa pública hacia Venezuela, y que el asunto no sea prioridad en medio del incendio estadounidense y asuntos exteriores prioritarios, como China, Rusia o Irán.

Sin embargo, tras el posible mantenimiento de un discurso similar ante el expediente Venezuela que ha sido bipartidista, también se anticipa que podrían ocurrir modificaciones en el abordaje, en el regreso de diálogos y, tal vez, de acuerdos. Uno de los hombres señalados como centrales esa nueva posibilidad es Gregory Meeks, nuevo presidente de Asuntos Exteriores de la cámara de Representantes, que fue parte de la fundación del Grupo de Boston, un grupo entre parlamentarios venezolanos y estadounidenses creado tras el golpe de Estado en abril del 2002. Meeks, quien estuvo en Caracas en el funeral de Hugo Chávez y luego dos veces más, aparece como un actor de la trama, casi siempre invisible, de acercamientos, intentos de diálogos y mediaciones, que suelen ocurrir entre ambos países.

Venezuela será uno de los temas centrales de América Latina, un continente bajo disputas e inestabilidades. La victoria de Biden representa una derrota de la apuesta política del presidente Jair Bolsonaro, quien manifestó una y otra vez su cercanía con Trump, así como del partido del gobierno de Colombia, el Centro Democrático, conducido por Álvaro Uribe, señalado de hacer campaña en el estado Florida a favor del ahora ex presidente. Este escenario, si bien anticipa posibles tensiones, las mismas, a menudo maximizadas mediática y políticamente, no deben hacer perder de vista que existen acuerdos políticos permanentes que no se modifican sustancialmente con cambios de administración en la Casa Blanca y la superficie del departamento de Estado.

El punto en el cual puede ocurrir un cambio significativo es en el caso Cuba, donde la diferencia entre la administración de Barack Obama, que abrió un acercamiento, y la de Trump, que redobló el bloqueo, fue significativa. El plan de Biden, según se anticipó, es el de regresar a las claves desarrolladas con la isla con el anterior gobierno demócrata, es decir cuando él era vicepresidente.

El nuevo gobierno estadounidense asume en medio de crisis extraordinaria y una geopolítica en reconfiguración y sin marcha atrás. La posibilidad de continuidades, de reproducción de mecanismos, como la infiltración en los poderes judiciales en América Latina para desarrollar el lawfare, con el objetivo de garantizar los intereses estadounidenses en nuestra región, parece más probable que un giro sorpresivo.



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Guaidó en caída libre: no sólo la UE le soltó la mano sino que la legislatura venezolana lo va a investigar

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El final anunciado de Juan Guaidó | La Unión Europea dejó de reconocerlo como presidente “interino” de Venezuela



Desde Caracas

Venezuela transita una modificación del tablero político, tanto nacional como internacional, dimensiones muchas veces inseparable en el actual conflicto. Esa reconfiguración no es nueva y por momentos aparece con evidencia, como en estos días en que la nueva Asamblea Nacional ya se encuentra en funciones y Juan Guaidó parece estar ante sus últimas, o ya agotadas, reservas. Una de las señales de esta situación vino por la decisión de la Unión Europea de no reconocerlo como “presidente interino”. La posición fue expresada con diplomacia y filo: Guaidó fue calificado como “representante de la Asamblea saliente”. La Unión, al afirmar que la Asamblea que presidía Guaidó no sigue vigente, como afirma un sector de la oposición, descarta la continuidad de la “presidencia interina”.

Esta modificación ya había sido anticipada. Posiciones duras contra el gobierno de Nicolás Maduro, como las de Alemania, Holanda o Francia, cambiaron ante el nuevo escenario. Una pregunta viene al caso: ¿se trató de un reacomodo europeo en soledad o de una posición acordada con la nueva administración entrante en Estados Unidos? La modificación del tablero ocurre sobre varios niveles a la vez. EE.UU. seguramente mantendrá el reconocimiento a Guaidó como “presidente interino” en lo que fue un acuerdo bipartidista desde el principio. Pero seguramente, en simultáneo con la ratificación de ese posicionamiento, ocurra la modificación de la táctica, de la forma de abordaje del expediente Venezuela que, a todas luces, no dio los resultados esperados por Washington.

Otros gobiernos mantendrán junto con EE.UU. una línea de reconocimiento de la “presidencia interina”, como aquellos ubicados en el arco más a la derecha en América Latina, como Colombia, Brasil y Chile, y aliados estadounidenses en política exterior, como Canadá, el Reino Unido y Japón. Pero la decisión de cómo continuar para lograr un cambio de gobierno en Venezuela no será una decisión de esos gobiernos sino, como fue desde el inicio, exclusivamente de EE.UU.

Guaidó está fuera del centro político, agotado como para cumplir los objetivos políticos bajo los cuales fue construido. Lo saben todos los actores, independientemente de su narrativa pública. Por eso existen reposicionamientos internacionales y numerosas fracturas sucesivas dentro de la oposición venezolana, donde cada dirigente, partido -o fragmento de partido- busca posicionarse de cara al escenario abierto y en construcción. Se trata del posible final de una estrategia representada en Guaidó, la de una institucionalidad paralela. El gobierno venezolano logró desactivarla en un lapso de dos años, con un costo general para la economía sobre la cual se profundizó un bloqueo, la población, en particular los sectores populares y capas medias, y sobre la política, que se convirtió en posiciones de trincheras.

¿Cómo será la nueva etapa? Por el momento pueden verse algunos contornos. El discurso de la nueva Asamblea, con mayoría chavista, plantea tanto la importancia del diálogo como la reconciliación y la necesidad de que no exista impunidad. Iris Varela, vicepresidenta del poder legislativo, afirmó en la sesión del jueves que  “acordamos como junta directiva crear una comisión especial que va a investigar las acciones perpetradas contra la República desde las directivas y algunos miembros de la Asamblea en el período 2016-2021 (…) en un mes tiene que haber resultados y ya tiene que salir el exhorto para que actúe la justicia de manera contundente”.

El mensaje apuntó directamente a Guaidó, que a partir del 5 de enero perdió la inmunidad parlamentaria. Quien el 23 de enero del 2019, entonces desconocido para el país, se autoproclamó presidente, sabe ahora que su final político es cuestión de tiempo. Quedará en una disolución de capital político hasta reducirse al Twitter, o será detenido por la justicia. ¿De qué dependerá? De tiempos políticos, posibles diálogos y negociaciones internacionales donde el chavismo tiene una posición de fuerza política, pero de debilidad económica.

La apuesta del gobierno para la nueva etapa se centra en el intento de ingreso de capitales privados, nacionales y extranjeros, a diferentes áreas claves de la economía. Es lo que oficialmente comenzó a partir de la ley anti-bloqueo votada en octubre en la Asamblea Nacional Constituyente, que plantea, entre otras cosas, que ese proceso de ingreso de capitales se hará de forma confidencial para evitar las persecuciones del bloqueo por lo que, hasta la fecha, no han existido rendiciones de cuenta al respecto.

Aún no pueden medirse los resultados de esa orientación que comenzó con anterioridad a la ley. Según la efectividad o no, es decir que permitan una mejora de los ingresos en las arcas del Estado, de los servicios públicos, en empresas estratégicas como PDVSA, el gobierno tendrá mayor o menor urgencia para negociar una flexibilización del bloqueo en un posible diálogo/acuerdo con EEUU. La apuesta del gobierno es, además, que, dentro del rompecabezas, esa misma ley y las oportunidades de inversión que ofrece, funcione como elemento que empuje hacia acuerdos.

Por el momento se trata de debates, análisis y puertas cerradas, pero no de impactos en una cotidianeidad que se encuentra desde hace años bajo metamorfosis, con salarios y jubilaciones que van desde dos dólares mensual en el Estado hasta alrededor de 50 o 100 dólares en empresas privadas, con dificultades de abastecimiento de agua, gas, luz, y gasolina, y una moneda nacional que retrocede ante el avance del dólar desde lo pequeño hasta lo macro. Esa cotidianeidad es el principal tiempo de las mayorías en Venezuela.



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El Washington Post reveló una trama de corrupción que salpica a Juan Guaidó  | Se lo acusa de querer cobrar coimas para quedarse con activos venezolanos



El diario The Washington Post reveló detalles sobre una aceitada trama de corrupción que involucra al autoproclamado presidente Juan Guaidó. Según el medio estadounidense, Guaidó estaría implicado en el robo de activos del país en el extranjero y contratos con coimas millonarias a las que habría recurrido para proyectar su imagen en el exterior

Las maniobras expuestas por el diario en base a más de 20 entrevistas y documentos involucran a Fernando Blasi y Javier Troconis, dos colaboradores de Guaidó señalados por la fiscalía de Venezuela como parte de una red que cobra sobornos para “robar activos venezolanos en el Caribe”. 

Como parte de la supuesta maniobra de corrupción por alrededor de 40 mil millones de dólares, Troconis habría condonado la mitad de la deuda de Paraguay con la compañía petrolera estatal de Venezuela (PDVSA). También se investiga un contrato que Troconis firmó con un bufete de abogados del sur de Florida para recuperar una cuenta en Gran Bretaña que contenía casi 1.700.000 dólares del ministerio de Alimentos de Venezuela.



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Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional: un hombre del riñón de Maduro

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La entrevista completa de Ignacio Ramonet a Nicolás Maduro | “El neoliberalismo se agotó y nuevos liderazgos sorprenderán al mundo”



Desde Caracas

De La Jornada de México

Tan espantoso para todo el mundo, el año 2020 ha sido relativamente clemente con Venezuela. Claro, los bloqueos y los ataques desde el exterior no han cesado, y hasta, por momentos, se han intensificado. Pero la revolución bolivariana, que acaba de cumplir 22 años, ya está curtida en esas batallas. Lo notable es que, aquí, contrariamente a lo ocurrido en casi toda América Latina y en particular en los países vecinos (Colombia, Brasil), la pandemia de Covid-19 ha sido controlada. Pocos contagios, escasa mortalidad. Mientras la economía por su parte, en circunstancias muy dificiles, conoce un espectacular repunte. Con un aumento inaudito de la producción agropecuaria y de las actividades comerciales. Además, la nueva legislación está favoreciendo una llegada importante de inversión extranjera. Estos nuevos aires, después de varios años de dificultades, se han traducido politicamente por una contundente victoria del chavismo, el pasado 6 de diciembre, en las elecciones legislativas.

Atacado con tanta inclemencia desde hace años, el presidente Nicolás Maduro saborea este dulce momento en el que, además, sucesivamente, dos de sus principales adversarios muerden el polvo. En la escena interna: la oposición extremista dirigida por Juan Guaidó, derrotada el 6 de diciembre y expulsada democráticamente de la Asamblea Nacional. En la escena exterior: el líder de la conspiración internacional, Donald Trump, noqueado electoralmente en Estados Unidos el 3 de noviembre pasado y eliminado del juego el próximo 20 de enero.

Para hablar de estos temas, en los hermosos jardines de La Casona -que fue antaño residencia oficial de los presidentes de Venezuela y hoy es un centro cultural abierto al público-, conversamos con Nicolás Maduro.

Ignacio Ramonet: Señor Presidente, permítame primero agradecerle la gentileza de concedernos esta entrevista. Ya va siendo una tradición que nos encontremos cada primero de enero para hacer un balance del año transcurrido y también para que usted nos diga cómo ve las perspectivas para el año entrante.

Esta entrevista se va a realizar en torno a nueve preguntas: tres sobre política interior; tres de economía; y tres sobre la política internacional.

Quisiera empezar por la política interior. El año 2020 que acaba de terminar, quedará grabado en la historia como “el de la pandemia de Covid-19” con un balance aterrador a escala planetaria, en términos de contagios y de víctimas… En ese panorama de espanto, las cifras que presenta Venezuela son muy alentadoras, muy positivas, se sitúan entre las mejores del mundo… ¿Cómo explica usted esos buenos resultados a pesar de los bloqueos y de las medidas coercitivas unilaterales impuestas contra su país por las autoridades estadounidenses y europeas? ¿Hay acaso un “modelo venezolano” de lucha contra la Covid?

Nicolás Maduro: Bueno, primero te agradezco esta oportunidad, esta ventana que nos abres para comunicarnos con mucha gente honesta del mundo, en Europa, en Estados Unidos, en América Latina, en el Caribe, en África… Estas entrevistas ya forman parte, en efecto, de una tradición para ser publicadas el primero de enero y arrancar el nuevo año 2021. Efectivamente, sobre el tratamiento del coronavirus hemos hecho un gran esfuerzo. Yo te podría decir que sí existe un modelo venezolano. Humildemente lo digo, porque en Venezuela existe un sistema público de salud gratuito y de calidad construido en revolución… Y porque, a pesar de la persecución y de las sanciones criminales que nos impiden comprar equipos médicos en el mundo; y que nos impiden adquirir, de manera natural, las medicinas que necesita el país, nosotros hemos logrado mantener, acrecentar, perfeccionar el sistema público de salud fundado por el comandante Chávez. La ‘Misión Barrio Adentro’ fue el primer paso para construir nuestro sistema primario de medicina familiar con más de 14.000 ambulatorios, con el médico de familia, etc. Todo eso con el apoyo de Fidel Castro, de Cuba y, desde hace dieciséis años, de miles de médicos, médicas y personal sanitario cubano… Entre tanto, nosotros hemos formado también a miles de médicos, médicas, enfermeros…

Cuando, en marzo pasado, Venezuela empezó a enfrentar la Covid, recuerdo artículos del Miami Herald, de los diarios El País y ABC de España, del New York Times, etc. que ‘pronosticaban’, como siempre con Venezuela, el ‘colapso’ de la sociedad venezolana, el ‘colapso’ de nuestro sistema de salud, daban cifras verdaderamente aterradoras, trágicas…

Esa guerra psicológica hace efecto… Porque uno lee esos números y dice: “¡Dios mío que irá a pasar...!” En marzo, cuando ya se supo que era una pandemia, bueno, activamos todos los mecanismos de la medicina preventiva… Movilizamos a unas 16.000 brigadas médicas -que aún están activas…- para ir a buscar los casos con las pruebas de PCR, las pruebas rápidas, irlas a buscar casa por casa, en los barrios, en las comunidades…

Decidimos ponerles tratamiento integral a todos los pacientes de Covid… A todos! Y lograr su hospitalización en el sistema público de salud… Y un porcentaje pequeño en las clínicas privadas, el sistema privado con el cual hemos establecido una perfecta coordinación, para darles tratamiento y hospitalización al 100 por ciento de los casos…

Hoy, yo te puedo decir que el 95 por ciento de los casos de Covid que hemos tenido -unos ciento y pico de miles de casos de contagios- en Venezuela, han sido detectados a tiempo, han tenido tratamiento médico hospitalario y han tenido todas sus medicinas.

Nosotros identificamos un grupo de las mejores medicinas nacionales y mundiales, y efectivamente le dimos tratamiento integral garantizado a todos los pacientes: a los asintomáticos, a los contagiados leves, a los contagiados moderados y, como es natural, a los contagiados graves en sus distintas modalidades.

Y además, la ciencia venezolana ha logrado crear dos medicamentos: uno llamado DR10, y otro que yo llamo las “gotas milagrosas de José Gregorio Hernández”, que son dos terapias que permiten atacar el coronavirus y neutralizarlo al 100 por ciento. Es nuestro pequeño aporte…

Estos dos medicamentos, nosotros los estamos certificando con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y con la Organización Mundial de la Salud (OMS)… Y muy pronto, el país va a entrar en la fase de producción masiva, para consumo nacional, de estas dos medicinas, verdaderamente alentadoras.

Cuando hablamos del “modelo venezolano”, tenemos que mencionar también una fórmula que nosotros creamos después de las largas cuarentenas voluntarias durante los meses de marzo, abril, mayo, junio y julio… Porque, luego, fuimos ensayando un método, que es nuestro método, al que llamamos “7 + 7”: siete días de cuarentena radical profunda, voluntaria siempre; y siete días de flexibilización. Lo cual nos ha permitido combinar la protección indispensable con la actividad económica… La recuperación económica necesaria combinada con la cuarentena estricta, voluntaria, para cortar los ciclos de contagio. Así hemos venido construyendo nuestro método.

¿De dónde lo sacamos, Ramonet? Del estudio de las experiencias en el mundo. Del estudio de las experiencias positivas, como las ha habido en China, en Vietnam, en Cuba, en Nicaragua, en Nueva Zelanda, en una etapa en Corea del Sur… De esas experiencias y del estudio de las experiencias nefastas como la de Estados Unidos, la de Brasil, la de Colombia que han llenado de coronavirus, de enfermedad y de muerte a esos países hermanos. Así que hemos logrado un punto de equilibrio entre lo que es la necesaria cuarentena, los necesarios cuidados, la necesaria disciplina, con la flexibilización.

–Hay que decir también que Venezuela fue el primer país de América, de todo el continente, que tomó medidas de cuarentena… Si mal no recuerdo la OMS declaró la pandemia el 11 de marzo, y aquí, la cuarentena se decretó el 13 de marzo… O sea, mucho antes que en cualquier otro país de la región.

–Sí, y tuvimos un gran éxito con muy pocos casos durante los primeros tres meses. Luego se produjo un fenómeno: el regreso masivo de miles de migrantes venezolanos procedentes de Colombia, de Ecuador, de Perú… Huyendo del coronavirus, de la violencia, del “coronahambre”… Algunos vinieron caminando de Ecuador, de Perú, de Cali, de Medellín, de Bogotá hasta la frontera.

Hemos recibido a más de 270.000 venezolanos, de ellos casi 250.000 de Colombia… Una ‘ola’ que llegó en junio, julio… La frontera es muy porosa, muy larga también. Y una gran parte de estos migrantes llegaron por vías ilegales, por las “trochas[1]“… Por eso hablamos de “trochismo”… Muchos de ellos venían contagiados desde Colombia, desde Ecuador, desde Perú y llegaban directo a sus comunidades… Lo cual hizo crecer el número de casos de Covid. Actualmente eso está controlado. Hoy por hoy, puedo decir que, a pesar de que hicimos una flexibilización total en el mes de diciembre 2020 -necesaria para la familia, para la economía-, tenemos un buen nivel de control…

Y ahora hemos firmado un acuerdo con Rusia para comprar 10 millones de dosis de la vacuna Sputnik-V. Estamos culminando los estudios de la fase 3 de esta vacuna Sputnik-V, muy favorables. Y vamos a iniciar la fase de vacunación. Pero no se puede llamar a engaño a la gente: las vacunas van a ayudar, pero sólo van a proteger entre seis meses y dos años… No es para siempre… La gente debe saber eso. Muchas personas que se están vacunando ahorita en el mundo, se vacunan con la expectativa de que es el fin definitivo de todo peligro de contagiarse de Covid… No, es un experimento. La vacunación masiva no deja de ser un experimento que va ser evaluado…

–Señor Presidente, durante todo el año pasado, también continuaron los ataques y los saboteos -en particular contra la industria eléctrica y la industria petrolera- dirigidos y financiados desde el exterior contra la Revolución Bolivariana. En ese sentido, la derrota de la incursión armada llamada ‘Operación Gedeón[2]‘, en mayo 2020, demostró, una vez más, la solidez de la unión cívico-militar. ¿Cuáles son las claves de esta unión que parece resistir a toda prueba? ¿Qué nuevas amenazas armadas teme usted contra Venezuela y contra su persona?

Bueno, nosotros trabajamos mucho… En primer lugar, trabajamos con la palabra, con el ejemplo, con acciones de gobierno permanente. Trabajamos lo ideológico, lo político, los valores en toda la sociedad… Venezuela ha demostrado, en este año 2020, otra vez, la gran fortaleza de sus nuevas instituciones, de los valores constitucionales. Y ha demostrado una gran fortaleza de la conciencia de la ‘unión cívico-militar-policial’ como la llamo yo.

Venezuela está sometida a los ataques de una guerra permanente. A nadie debe quedarle duda de que el imperio norteamericano, como imperio, decidió reconquistar, recolonizar a Venezuela, destruir nuestra revolución, destruir nuestras instituciones.

Durante estos cuatro años de presidencia de Donald Trump, hemos conocido una versión extremista de la política imperial contra Venezuela. Un extremismo total… Trump autorizó varias veces -eso se va a saber en su momento, Ramonet- el asesinato mío. Trump le agarró gusto a la sangre, a la muerte… Mandó asesinar a Soleimani[3], y a otros más… Y en varias oportunidades autorizó planes, coordinados con [el presidente] Iván Duque de Colombia, para asesinarme. Esos planes siguen vigentes hoy. Nosotros, de vez en cuando, vamos descubriendo elementos, y tomando medidas para la protección, no sólo de mi vida, de la vida de mi familia, de la vida del alto mando político-militar, de la vida del liderazgo del país, de la vida de las instituciones…

Recientemente acabamos de desmantelar un plan que se urdió en Riohacha, territorio del Atlántico colombiano. Allí, el 21 de diciembre de 2020, tuvo lugar una reunión dirigida por tres funcionarios de la inteligencia colombiana estrechamente ligados a [ex-Presidente de Colombia] Álvaro Uribe Vélez, enviados por Iván Duque para organizar un plan destinado a atacar nuestra planta hidroeléctrica del Guri, para atacarnos las refinerías, para tratar de destruir, mediante una explosión, la sede de la Asamblea Nacional… Ese plan se llamó “Boicot a la Asamblea Nacional”.

Estamos desmantelándolo ahorita, con pruebas en la mano, con testimonios de las personas que participaron en esa reunión de Ríohacha. El gobierno colombiano ha guardado silencio, porque les descubrimos el plan secreto que tenían para estos días de diciembre y enero. Estamos sometidos a un ataque permanente, a una amenaza permanente…

Pero la clave es la conciencia. Sin lugar a dudas, si a nosotros nos preguntaran: ¿cuál es la clave para que la Revolución Bolivariana siga de pie? La respuesta es: la verdad; la palabra comprometida; la acción permanente; tener la iniciativa política… Y la conciencia superior del pueblo, la conciencia superior de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Este año se aprobó una ley -la Ley Constitucional que rige a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana-, y en esa ley se plasmaron los elementos doctrinarios con los cuales se mueve el soldado venezolano… Se plasmó el antiimperialismo, el bolivarianismo, el latinoamericanismo… La Fuerza Armada se declaró Fuerza Armada antioligárquica.

Hay principios, elementos clave: trabajar la conciencia, trabajar los valores con la verdad… Esa es una clave fundamental de la unión cívico-militar-policial que sustenta, en combate permanente, nuestra revolución.

–Señor Presidente, las elecciones legislativas del 6 de diciembre pasado le dieron una nueva y contundente victoria al chavismo y a sus aliados. El 5 de enero próximo termina el mandato de la precedente Asamblea dominada por la oposición. Y el chavismo retomará el control de la Asamblea Nacional. Sin embargo, una parte de la oposición se negó a participar en esas elecciones y no reconoce los resultados. ¿Qué iniciativas cuenta usted tomar para convencer a esa oposición de que participe en una nueva mesa de diálogo para avanzar hacia la pacificación definitiva de la vida política?

Bueno, efectivamente, una parte importante de la oposición ha adoptado la visión extremista impuesta desde Washington en esta era Trump… Pero se acaba la era Trump, y vamos a ver cómo reacciona ahora esa parte de la oposición. Nosotros siempre hemos mantenido diálogos y negociaciones con toda la oposición, incluyendo con la oposición que se ha excluido del sistema político democrático del país. Incluso con ellos hemos conversado, invitándolos a que ocupen sus espacios. La oposición venezolana tiene seguidores, militantes; tiene votantes. Y bueno, ellos tienen el derecho de ocupar sus espacios políticos.

Yo aspiro a que, con la instalación de la nueva Asamblea Nacional el próximo 5 de enero para el período 2021-2026… Son cinco años, del 5 de enero de 2021 al 5 de enero de 2026, es el mandato constitucional, y aquí los mandatos constitucionales son por cinco años para el Poder Legislativo, ni un día más, ni un día menos. Aspiro a que esta Asamblea Nacional que se instala convoque a un gran diálogo incluyente, inclusivo, amplio, muy amplio… Yo me ofrezco para participar como uno más en ese diálogo, sentado en una silla como uno más; me quito las charreteras de Presidente y me siento allí a contribuir al encuentro y a la reconciliación de los venezolanos y las venezolanas. Y ojalá que haya buenos resultados de ese diálogo convocado por la Asamblea Nacional. Y que ésta se convierta en un epicentro político de diálogo, de reencuentro, de reconciliación.

Ojalá que toda la oposición participe en las elecciones del año 2021 para gobernadores y gobernadoras que tenemos y que son muy importantes… Son de mandato constitucional… Hay 23 gobernaciones en el país.

La última vez, Ramonet, que hicimos pulso contra toda la oposición unida contra las fuerzas bolivarianas, fue en una elección de gobernadores, el 15 de octubre de 2017. Y de 23 gobernaciones, nosotros ganamos 19 a pulso. Sacamos el 54 por ciento de los votos nacionales. Una tremenda victoria. Esa fue la última vez que nos pudimos medir. Es más, yo te puedo agregar, nosotros queremos medirnos con toda la oposición en todos los estados del país, a pulso así, o como quieran, en taekwondo, en boxeo… como ellos quieran, pero en elecciones, en elecciones… Ojalá. Después, en el 2022 viene la elección de alcaldes y alcaldesas en 335 municipios, muy importante para el gobierno local. Y en el 2022, tengo que recordar que el 10 de enero del 2022 cumplo tres años de Presidente…

–Hay posibilidad de revocatorio…

Sí, está el derecho a un referéndum revocatorio. Si alguien de la oposición quisiera recoger las firmas, y las recogiera, cumpliendo los requisitos constitucionales y legales, nosotros, el 2022, tendríamos un referéndum revocatorio, iríamos a medirnos a pulso también.

Y luego, en el 2024, llueva, truene o relampaguee, en Venezuela habrá elecciones presidenciales. Así que tenemos una gran agenda electoral, una agenda política, y más allá de la agenda electoral, más allá de la agenda política hay una agenda económica de recuperación, hay una agenda social, hay una agenda moral de lucha contra la corrupción. A mí me gustaría hablar de todos estos temas con toda la oposición, y poder lograr consensos.

Ahora te lo digo con sinceridad Ramonet, tú eres ciudadano francés-español, tú conoces muy bien Europa. Buena parte de la culpa del extremismo de la oposición, de la exclusión de la oposición de la vida política del país, del abandono de sus espacios naturales y de sus votantes, la tienen la Unión Europea y los gobiernos de Europa. No sólo Donald Trump, porque quien le ha seguido el coro a Donald Trump ha sido la Unión Europea, apoyando todas las políticas de barbarie, de extremismo de derecha, todas las políticas insensatas, impresentables… El único lugar del mundo donde la Unión Europea apoya esas políticas es en Venezuela. Habrá que ver el por qué. Buena parte de que la derecha venezolana, la oposición, entre en una política de sensatez, de participación, de diálogo tiene que ver con esa Unión Europea que influye tanto en las mentes de esos dirigentes políticos de ese sector de la oposición. Ojalá que la Unión Europea les hable de diálogo y les ayude a reflexionar y a rectificar.

–Precisamente vamos a hablar de economía ahora, quería preguntarle lo siguiente: su gobierno ha optado, desde hace un año, por permitir una dolarización parcial de la economía, más bien del comercio. ¿Podría usted hacer un balance de esa dolarización? ¿Por qué se tomó esa medida? ¿Qué beneficios ha aportado? ¿Qué inconvenientes? ¿Hasta cuándo se va a mantener? Y otra pregunta que algunos analistas se hacen: ¿Revolución y dolarización, no hay contradicción?

Bueno, primero, Venezuela está sometida a una situación muy particular. Nos persiguen todas las fuentes de financiamiento. Yo te podría decir, Ramonet, que prácticamente el imperio estadounidense le ha prohibido el uso de la moneda dólar al Estado venezolano… Para que tú veas… Atajo tu pregunta diciéndote esta gran verdad: Venezuela no tiene derecho a vender petróleo al mundo y cobrarlo en dólares. Venezuela no tiene derecho, como Estado, a manejar cuentas para pagar medicinas, alimentos en el mundo… No tiene derecho.

Nosotros tenemos nuestras formas de mover los recursos, pero todas tienen que ser formas atípicas, paralelas al mundo del dólar. Todo esto demuestra cómo el dólar, cómo el sistema bancario estadounidense se utilizan para tratar de imponer un modelo económico, un modelo político, un cambio de régimen en Venezuela. Esa es la verdad verdadera.

Estamos en medio de una economía de resistencia, una economía de guerra. Nosotros pasamos de tener 56 mil millones de dólares de ingreso en 2013, a menos de 500 millones de dólares de ingresos petroleros este año 2020. Que cada quien saque sus conclusiones. Y a pesar de eso hemos mantenido el Estado de bienestar social como lo dicta nuestra Constitución. Aquí se ha mantenido en pleno la educación pública gratuita y de calidad para nuestro pueblo. Aquí se ha mantenido y se ha acrecentado la salud pública gratuita y de calidad. Aquí se ha mantenido el derecho a la vivienda… Tenemos un record mundial de construcción y entrega de viviendas… Acabo de entregar la vivienda 3.400.000… Construimos 1.095 viviendas sociales por día… Un record, un verdadero record mundial. Y aquí se han mantenido los niveles de empleo.

¿Qué es lo que se ha derrumbado? El ingreso nacional y el ingreso de los trabajadores. Ha sido vulnerado el ingreso de los trabajadores consecuencia de la vulneración, en un 99 por ciento, del ingreso nacional en divisas.

Y en medio de todo eso ¿qué ha sucedido? Ha surgido una economía antes subrepticia, ahora abierta y pública, donde se maneja el dólar, sobre todo a nivel comercial. Yo te tengo unos números que, por primera vez, los voy a dar oficialmente. A nivel del comercio, y a nivel de algunas actividades, el dólar ha funcionado como una válvula de escape para el ingreso, para el comercio y para la satisfacción de necesidades de importantes sectores de la vida venezolana… Ha sido una válvula de escape.

Pero te puedo dar datos de este año 2020 ¿ves? Toda la actividad comercial está recogida en estos números. En el año 2020, te puedo decir, en particular en los dos últimos meses de noviembre y diciembre, se quintuplicó la actividad comercial en el país en relación al año pasado. Quintuplicado en bolívares y en dólares.

Ahora, te puedo decir que, en dólares -estos datos están fresquecitos-, la importancia relativa de los gastos realizados por los hogares, según el medio de pago utilizado, te puedo decir que el 77,3 por ciento de las transacciones comerciales del país, en 2020, se hicieron en bolívares por métodos de pago digital. Para que tú veas el peso de la moneda nacional todavía, y la vamos a recuperar. Sólo el 18,6 por ciento se hizo en efectivo en divisas convertibles, fundamentalmente dólar… Tú puedes ver aquí, por ejemplo, en el mes de junio, julio los pagos en divisas subieron a más del veinte y pico por ciento, pero ya el resultado anual queda en el 18,6 por ciento de pago en efectivo en dólares, en muchas actividades de centros comerciales, inclusive de comercio de calle, comercio informal… Y un 3,4 por ciento en bolívares físicos, que tú sabes que nos tienen una guerra contra la moneda física. Nosotros vamos, este año 2021, hacia una economía digital más profunda, más en expansión… Yo he puesto la meta: 100 por ciento economía digital, que todo el mundo tenga sus métodos de pago en tarjeta de débito, de crédito…

–El dinero físico desaparece, entonces, en cierta medida…

Desaparece. Para Venezuela es una gran ventaja. Inclusive vamos a crear algunos formatos de pago en moneda digital, con cuenta de ahorro en divisas en la Banca venezolana. Se están autorizando las cuentas de ahorro y las cuentas corrientes en divisas, y la gente podrá pagar al precio de la moneda en bolívares en el mercado general en el país. Quiere decir que el dólar es una válvula de escape. No se puede decir que Venezuela es, como Ecuador por ejemplo, una economía dolarizada. No depende del Departamento del Tesoro estadounidense como Panamá. No. Venezuela tiene su moneda, el bolívar, y la vamos a defender en 2021 mejorando los ingresos. Tenemos que mejorar la calidad de la moneda venezolana. Tenemos que seguir disminuyendo la inflación, que sigue siendo muy alta, aunque hemos venido controlándola paulatinamente… Pero es difícil, producto de toda la situación de los ingresos nacionales… Así que no podemos hablar de una dolarización de toda la economía. Por eso a la pregunta: ¿Hay contradicción entre dolarización y revolución? La respuesta es, por lo que vemos: no. Hay complementación más bien.

–Señor Presidente, Venezuela ha sido víctima de un espectacular robo de activos en el exterior. Le han arrebatado, en particular, la empresa Citgo en Estados Unidos, y también las reservas de oro depositadas en Londres. ¿Qué iniciativas ha tomado su Gobierno para recuperar esos activos? ¿Cuál es la situación actualmente? ¿Qué esperanzas tiene usted de lograr recuperarlos?

Siempre tenemos la esperanza, porque tenemos la razón jurídica, tenemos la razón nacional, republicana. Se trata de activos de la República. El oro de Londres le pertenece a la República, administrado por su Banco Central de Venezuela. Las cuentas bancarias congeladas en Portugal, España, Italia, Reino Unido, Francia, los Estados Unidos, son cuentas bancarias de casi 30 mil millones de dólares que si se activaran y se recuperaran constituirían una inyección inmediata de recuperación y renacimiento económico de Venezuela, sólo con la recuperación de ese dinero.

Nos han robado la empresa Citgo, una empresa con ocho mil estaciones de servicio en los Estados Unidos… Está congelada, robada por el clan Trump, nos la robó el clan Trump, le pusieron el ojo desde que Donald Trump llegó a la presidencia con su grupo de negocios para robarnos Citgo… Con la complicidad de estos bandidos mequetrefes, ladrones, de la extrema derecha venezolana, encabezada por Juan Guaidó… Se robaron Citgo. Hay esperanza de recuperación.

Nosotros hemos tenido dificultades en la defensa de Venezuela y de sus intereses porque, inclusive para pagar bufetes de abogados internacionales nos es impedido. Porque, repito, nos congelaron y nos robaron las cuentas.

Pero, bueno, en Venezuela siempre encontramos un camino para conseguir buenos bufetes, para conseguir abogados y abogadas valientes, conocedores, capaces… Y para defender nuestros intereses viene ahora una nueva Asamblea Nacional… Ya la Asamblea Nacional que fue el epicentro del saqueo, del despojo, del robo de Venezuela se va… Eso va a cambiar mucho la situación porque viene una nueva Asamblea Nacional con plenos poderes legislativos y creo que eso va a ayudar a que avancemos en el objetivo de recuperar lo que le pertenece a la República. No le pertenece a Maduro, no le pertenece a un grupo, es patrimonio de la República, es dinero y patrimonio de todos los venezolanos, de todas las venezolanas.

–Señor Presidente, en la dificil coyuntura económica nacional e internacional actual, marcada por las consecuencias, como usted lo señala, a la vez del bloqueo y de la pandemia, ¿cuáles serían los principales temas a resolver para impulsar el crecimiento económico de su país? ¿En qué medida el reciente voto de una ley “anti-bloqueo” puede contribuir a ello?

Bueno, nosotros estamos entrenados en las dificultades. El Libertador se llamó a sí mismo el “hombre de las dificultades”. Y nosotros llamamos a nuestro pueblo el “pueblo de las dificultades”. Nosotros ya hemos ido apuntando y encaminando un plan de recuperación que ha tenido como eje, esta semana, la Ley Antibloqueo.

La Ley Antibloqueo juega el rol de un gran eje matriz en el proceso para la recuperación de los ingresos nacionales. Y con la recuperación de los ingresos nacionales debemos ir recuperando los factores y los equilibrios de la macroeconomía. Ir recuperando el ingreso de los trabajadores y trabajadoras, y mantener un proceso de recuperación del mercado interno nacional.

Yo te puedo dar un dato importante de cómo, el año 2020, ha sido un año donde hemos avanzado en ese proceso de instalar una economía alternativa, una economía post-rentista, una economía productiva… Nosotros hemos aumentado en 400 mil toneladas, por ejemplo, la producción de alimentos, y hemos superado los niveles de desabastecimiento, de los productos y de los alimentos, que hubo hace tres, cuatro o cinco años. Con producción nacional.

Quiero felicitar a los empresarios y a los productores, a la agroindustria… Nosotros ahorita estamos haciendo el plan para los CLAP 2021… Hoy aprobé el plan de los CLAP 2021, quiere decir el mercado de comida mensual para 7 millones de hogares…

Para que nos entiendan: los CLAP son los Comités Locales de Abastecimiento y Producción que constituyen un instrumento fundamental en el mercado de comida. Que hay sin duda que mejorar, acrecentar… Ya sobre eso vamos hablar en enero, el Ministerio de Alimentación, la Vicepresidenta Ejecutiva… Yo ya he aprobado las líneas de trabajo para la producción nacional de todos los CLAP, de todo el alimento distribuido a los 7 millones de hogares nacionales. Antes, importábamos el 60 o 70 por ciento de esos alimentos… Así que, de 2021 en adelante, con la Ley Antibloqueo, vamos a ir recuperando el ingreso nacional, recuperando el equilibrio macroeconómico, conteniendo la inflación aún más el próximo año y retomando el crecimiento económico real, de la economía real.

El año 2021 marca el arranque de un nuevo crecimiento progresivo, sostenido, verdadero, te digo, de la economía real, de la economía productiva. No de la economía de los papeles, de la especulación, de la mentira, de la farsa, no, es el crecimiento de la economía que produce granos, leche, carne, maíz, arepas, ropa, petróleo, oro, etc. De la economía real.

Creo que toda esta crueldad que se ha aplicado contra Venezuela nos ha dejado grandes lecciones, y nos hemos montado en los carriles del desarrollo de una economía propia, verdadera, que va a ser muy fuerte, muy poderosa, tú lo verás, y además le estamos dándo un ejemplo al mundo. Se nos puede prohibir el dólar, se nos puede prohibir el financiamiento y refinanciamiento en el sistema bancario occidental, se nos puede perseguir y quitar las cuentas, pero no se nos ha detenido ni se nos va a detener jamás. Y lo que aquí surja le va a dar un ejemplo al mundo de que otro mundo es posible, de que ya basta del chantaje del dólar y del sistema financiero del Fondo Monetario Internacional… En Venezuela estamos demostrando, en resistencia, en una resistencia muy dura, que otro mundo es posible. Vamos a salir adelante, ustedes van a verlo.

–Señor Presidente vamos hablar ahora de política internacional y vamos a empezar hablando de América Latina. Algo está cambiando en América Latina. A los gobiernos progresistas de México y Argentina han venido a sumarse la reciente victoria del MAS en Bolivia, el éxito del plebiscito en Chile, la derrota de Bolsonaro en las municipales de Brasil, la revuelta popular en Perú, las protestas en Guatemala y Colombia, las razonables perspectivas de victoria del candidato Araúz en las próximas presidenciales de Ecuador y la rotunda victoria del chavismo en las elecciones legislativas del 6 de diciembre en Venezuela… Todo esto crea una atmósfera muy diferente de la que existía hace poco cuando algunos hablaban de un “fin del ciclo progresista”… ¿Cómo ve usted la situación geopolítica en América Latina para este 2021 que comienza?

Bueno, puedo decir que los movimientos populares radicales de lucha, los llamados movimientos progresistas, los movimientos de izquierda, los movimientos revolucionarios somos una realidad en América Latina y el Caribe. Somos la alternativa de nuestros pueblos, cada quien con su perfil, su característica, su discurso, su liderazgo… No se puede, por ejemplo, comparar el liderazgo de los movimientos populares en Colombia con el de Ecuador, ni de Venezuela, ni de Brasil… Cada quien tiene su perfil, su textura, su estética, su discurso, sus valentías, sus oportunidades pero, sin lugar a dudas, desde México hasta La Patagonia y por todo el Caribe hay un poderoso movimiento popular, radical, contestatario, rebelde. Hay un poderoso movimiento progresista y un poderoso movimiento de izquierda. Hay un poderoso liderazgo revolucionario. En la vanguardia va el ALBA, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. La victoria en Bolivia fue una gran victoria del ALBA y, bueno, se va recomponiendo lo que es una gran alianza para la paz, el desarrollo social, la vida de nuestros pueblos. Van a la vanguardia, sin lugar a dudas, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, el Caribe con nuestros líderes del Caribe, de San Vicente y las Granadinas, de Antigua y Barbuda, de Dominica, de Granada… La gran alianza profunda, verdadera que se ha mantenido ante amenazas, ante todas las circunstancias.

El ALBA ha estado siempre de pie. El ALBA se levantó como resultado y producto de la primera ola que encabezó Chávez en esta era, la primera ola, que llevó al encuentro histórico de Chávez y Fidel, que llevó al retorno al poder del sandinismo, que llevó a la victoria de Evo, de Correa, que llevó a la victoria de Kirchner… Bueno, de esa primera ola surgió el ALBA y ahí está firme, fuerte… Y ahora, sin lugar a dudas, yo veo que viene una segunda ola. La segunda ola de gobiernos progresistas, populares, nacionalistas, latinoamericanistas… Viene una segunda ola que está en pleno desarrollo, ¿por qué viene esta segunda ola?, porque el capitalismo neoliberal se agotó… El capitalismo neoliberal lo que genera es pobreza, exclusión, represión… Ahí vemos Chile, Perú, Ecuador, Colombia, toda el ala del Pacífico: represión, miseria, desempleo… Colombia este año más de 90 masacres… Más de 250 excombatientes de las FARC asesinados… ¿Y qué dicen los medios?, ¿qué dice el mundo? Se callan… Entonces el modelo represivo, antipopular, excluyente y generador de miseria, el capitalismo neoliberal no tiene respuesta para los pueblos… Es un agotamiento bien profundo, y lo natural es que surjan nuevos liderazgos que sorprenderán no sólo a América Latina y el Caribe sino sorprenderán al mundo.

Vamos a una segunda ola, no lo digo simplemente por optimismo, por fe -que la tengo, soy un hombre optimista, de fe, de fe en los pueblos, de fe en la lucha, fe en la historia de nuestros países-, lo digo como resultado de la observación directa de la realidad y con los datos que tú, inclusive, has aportado en tu pregunta.

–Señor Presidente, estos últimos años, a medida que se acentuaba la hostilidad hacia Venezuela por parte de Washington y de muchas capitales europeas, su Gobierno ha estrechado lazos con varias potencias como China, Rusia, Irán, Turquia, la India y otras que han defendido la soberanía de Venezuela. ¿Podría usted decirnos cuáles son las perspectivas de cooperación y los proyectos de desarrollo con estas potencias?

Nosotros estamos abiertos al mundo. Sin lugar a dudas, nuestras relaciones son especiales con la Federación de Rusia, con la República Popular China, con la República Islámica de Irán, con Cuba… Son especiales también con la India, se sabe mi gran identidad con la India, con su espiritualidad, con su pueblo… Y con muchos otros países. Con Turquía, con mi hermano el presidente Erdogan… Y con África, con muchos países del mundo tenemos grandes y excelentes relaciones.

Nosotros queremos que esas relaciones se consoliden, vamos a seguir trabajando. Gracias a la Ley Antibloqueo ya se ha avanzado de manera espectacular en nuevas alianzas en varios campos de la inversión en la economía… No puedo decir mucho, es la característica de la Ley Antibloqueo, hacer sin decir, y decir cuando ya se haya hecho. Ese es el principio: hacer, hacer, hacer, avanzar sin decir nada, para esquivar la guerra imperialista, neutralizarla, y decir después, cuando ya todo esté consumado y hecho, cuando tenga aquí en la mano el logro. Ahora, en esa misma línea de la Ley Antibloqueo, también yo invito a los inversionistas de América Latina, de México, de Panamá, a nuestros hermanos inversionistas de Colombia, de Brasil, de Argentina, de toda América Latina y el Caribe, de los Estados Unidos: vengan, aquí hay un mundo para invertir con condiciones especiales… Si alguien le ha hecho daño a los inversionistas de todo tipo, a los tenedores de deudas de los Estados Unidos, si alguien le ha hecho daño es Donald Trump y su política obcecada y extremista contra Venezuela.

Porque los inversionistas de Estados Unidos tienen las puertas abiertas aquí para invertir en petróleo, en gas, en petroquímica, en telecomunicaciones, en turismo, en finanzas, en todo lo que quieran. Trump les ha hecho un gran daño a los tenedores de deuda… Y te puedo decir también, como primicia, que nosotros a los tenedores de deuda, por compromiso de la República, les pagamos en el período 2014-17 más de 76 mil millones de dólares. Y con el comandante Chávez, en el período 2010-2013, se llegó a pagar hasta 56 mil millones de dólares… Echa la cuenta, como dice un amigo mío, saca la cuenta: 76 mil más 56 mil son 132 mil millones de dólares que pagamos del 2010 al 2017 hasta que llegó Trump…

Esas eran las ganancias de los inversionistas financieros… Los tenedores de deuda perdieron todo cuando nos congelaron las cuentas, cuando atacaron nuestros ingresos por petróleo… Yo les he ratificado a todos los tenedores de deuda, a todos los inversionistas estadounidenses, nuestra disposición a negociar y renegociar, y a cumplir todos nuestros compromisos de aquí en adelante. Llegar a acuerdos… Tenemos las mejores relaciones… Ellos saben que nosotros somos buena paga, que somos gente de palabra, confiables para la actividad financiera, económica, lo saben, y saben que Trump le hizo un gran daño a sus inversiones, lo saben perfectamente.

Hay inversionistas, Ramonet, que inclusive representan a grupos, a sindicatos de jubilados estadounidenses, a grupos sociales de Estados Unidos que compraron, por la confiabilidad, bonos de la deuda venezolana y ahora, mira, los quebró Trump, los destruyó Trump. Otro mundo es posible inclusive en este aspecto.

Así que yo mando un mensaje, aprovecho tu pregunta para mandar un mensaje a todos los inversionistas del mundo: estamos listos, preparados, tenemos la Ley Antibloqueo, está la nueva Asamblea Nacional que va a desarrollar un conjunto de leyes para flexibilizar todo lo que es la inversión en la actividad económica venezolana, Venezuela está abierta al mundo para la inversión.

–Señor Presidente, precisamente la reciente derrota electoral de Donald Trump en Estados Unidos y la llegada inminente de la nueva Administración demócrata del presidente Joe Biden constituyen un momento particular de cambio en la vida política internacional. ¿Qué espera usted de esta nueva Administración estadounidense? ¿Qué mensaje de acogida le envía usted a Joe Biden?

Sobre este tema estoy obligado a ser prudente… No quiere decir que no tenga un pensamiento claro, lo tengo, sobre los cambios en Estados Unidos, sobre la derrota estrepitosa de Donald Trump. Trump se va… Vamos a ver si con la salida de Trump se van también sus políticas nocivas y extremistas contra Venezuela… Vamos a ver… Hay mucho lobby. A mí me llegó una información ayer a propósito de este ladrón y asesino llamado Leopoldo López: está contratando, en Washington, a dos empresas de lobby cercanas al partido demócrata para que empiecen a hacer lobby en favor del extremismo venezolano de derecha ante el nuevo gobierno de Biden. Tú sabes que la política de Estados Unidos se mueve en base a lobby. Es legal inclusive… Ahora están contratando nuevos lobistas vinculados a Biden, vinculados al nuevo Secretario de Estado [Anthony Blinken] designado por Biden, así que, bueno, vamos a esperar que llegue el 20 de enero, que se juramente el presidente Joe Biden y nosotros sigamos nuestro rumbo.

Yo siempre he dicho: ojalá con la partida de Trump se vayan sus políticas extremistas, crueles contra Venezuela, ojalá, y se restablezca el diálogo con Biden y con los Estados Unidos en función de una agenda constructiva. Ojalá, ojalá. Mientras tanto esperemos, en manos de Dios siempre nosotros, dependiendo de nuestro propio esfuerzo… Siempre le digo a los venezolanos, a las venezolanas y a la gente del mundo: no dependamos de nadie, dependamos siempre del esfuerzo propio, dependamos del pensamiento propio, de la palabra propia, lo demás es ganancia, como dice nuestro pueblo. Ojalá sea para bien, el cambio en Estados Unidos, para la humanidad, y ojalá sea para el bien de Venezuela también. Es lo que deseo.

–Muchas gracias señor Presidente, hemos llegado al final de esta entrevista, sólo me resta desearle un feliz año nuevo a usted, a su familia y, evidentemente, a Venezuela y a toda su población.

Bueno, muchas gracias por esta oportunidad. Ante la avalancha de mentiras, de manipulaciones, de ataques que hay en la prensa mundial… Yo veo todo el tiempo, en la prensa y la televisión de Madrid, ataques y ataques… Madrid se ha convertido en el epicentro del ataque de la ultraderecha contra Venezuela, uno lee el “New York Times“, el “Miami Herald“, la prensa colombiana y en el mundo en general: ataques despiadados, incesantes, inclementes… Pero bueno, aquí está nuestra verdad y por nuestra verdad damos la vida; y con nuestra verdad vamos por los caminos hacia el futuro.

El año 2021, va a ser el del bicentenario de la batalla de Carabobo[4], va a ser un año icónico. Lo fijó el propio Comandante Chávez: “En 2021, a 200 años de Carabobo, decía Chávez, tenemos que llegar libres, independientes y soberanos.” Y así llegamos: libres, independientes, soberanos en resistencia, pero también en victoria. Feliz año.

–Gracias Presidente, nos damos cita el 1º de enero del 2022.

Listo, aprobado.

(Caracas, 30 de diciembre de 2020.)

[1] Una ‘trocha’ es un sendero que permite transitar a pie por la selva o la maleza.

[2] Iniciada el 3 de mayo de 2020 y dirigida por mercenarios estadounidenses, con la participación de ex-militares venezolanos, esta operación consistía en desembarcar dos grupos armados para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro y asesinar al presidente.

[3] El 3 de enero de 2020, el general iraní Qasem Soleimani, jefe de la Fuerza Quds, fue asesinado en Bagdad (Irak) por un ataque estadounidense con drones.

[4] El 24 de junio de 1821, la victoria de las fuerzas patriotas de Simón Bolívar contra las tropas realistas en la batalla de Carabobo fue decisiva en la guerra de independencia de Venezuela.

*Publicado originalmente en el diario La Jornada, de México, especial para Página/12.



Fuente link:

El ocaso del multilateralismo

https://www.tiempoar.com.ar/nota/el-ocaso-del-multilateralismo

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Venezuela: asume una Asamblea Nacional a la medida de Maduro aunque Guaidó no se rinde

https://www.tiempoar.com.ar/nota/venezuela-asume-una-asamblea-nacional-a-la-medida-de-maduro-aunque-guaido-no-se-rinde

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