Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Lo que te perdiste: cinco apostillas del fin de semana deportivo

https://www.tiempoar.com.ar/nota/lo-que-te-perdiste-cinco-apostillas-del-fin-de-semana-deportivo-14

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Platense vuelve a Primera: cómo se preparó el club para un regreso que tardó 22 años

https://www.tiempoar.com.ar/nota/platense-vuelve-a-primera-como-se-preparo-el-club-para-un-regreso-que-tardo-22-anos

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Los clásicos de la agenda del finde, el de Italia y el marginado de la Copa de la Liga

https://www.tiempoar.com.ar/nota/los-clasicos-de-la-agenda-del-finde-el-de-italia-y-el-marginado-de-la-copa-de-la-liga

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

La agenda deportiva: se define el último ascenso a Primera

https://www.tiempoar.com.ar/nota/la-agenda-deportiva-la-definicion-de-la-libertadores-y-el-ultimo-ascenso-a-primera

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Lo que te perdiste: cinco apostillas del fin de semana deportivo

https://www.tiempoar.com.ar/nota/lo-que-te-perdiste-cinco-apostillas-del-fin-de-semana-deportivo-12

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina normal

Platense, el club de la resistencia | La entidad nombró socia honoraria a una nieta recuperada



Platense es como la segunda casa para María Victoria Moyano Artigas. “El club de la resistencia”, como lo veía con su mirada de niña y al que volvió después de casi 33 años. El sustantivo hermana dos cuestiones vitales que formaron su identidad. Su propia historia de nieta restituida –la número 53– y la influencia que tuvieron sobre ella las luchas de Blanca y Enriqueta, sus dos abuelas. Pero además, la palabra resistencia alude a las hazañas futbolíticas del equipo que en cada temporada se salvaba del descenso en las últimas fechas. Esa era como la pelea por el título, el campeonato de la resiliencia que reforzó su vínculo con la institución de Vicente López. Ella lo recuerda todavía con orgullo.

Lo paradójico del caso es que sus apropiadores la acercaron a sus instalaciones. Que pasó su infancia entre el minibasquet, la natación y la colonia de vacaciones sin saber quiénes eran sus verdaderos padres, María Asunción Artigas y Alfredo Moyano. Uruguaya del barrio montevideano La Teja y embarazada ella, porteño de Buenos Aires él. Militantes de Tupamaros secuestrados dos veces. La primera en 1975 y la segunda el 30 de diciembre de 1977 en Berazategui. En ambas con el Plan Cóndor como fondo. Victoria nacería meses después en el Centro Clandestino de Detención Pozo de Banfield, el 25 de agosto de 1978. Recién a los 9 años supo la verdad y dónde estaban sus orígenes. Hace pocos días y a punto de cumplir 42 pudo volver al club donde, y pese a todo, tuvo una infancia feliz.

Su historia es una historia que bien podría haber escrito Elsa Osorio para una remake de A veinte años, Luz. Pero la tomó el Departamento de Derechos Humanos de Platense para su proyecto Identidades Calamares, una inciativa que proyecta homenajear a socios e hinchas víctimas del Terrorismo de Estado, costumbre que se viene replicando en otros clubes. La idea de empezar con María Victoria, abogada y futura profesora de danzas y yoga, propició el reencuentro con los colores que empezó a querer en su infancia. Su regreso a la cancha y a cada lugar donde dejó recuerdos imborrables, se completó con la entrega del carnet que la acredita como socia honoraria.

Con el carnet que acredita a María Victoria como socia honoraria. (Gonzalo Colini)

“Entré al club, me emocioné y mis recuerdos de niña pesaron más que bajo qué circunstancias estaba en aquella etapa donde no conocía mi verdadera identidad. Pesó mucho más eso y me gustó que fuera así. No te pueden robar todo, incluidos hasta los lindos recuerdos. Estuve muy contenta de que me pasara eso” le cuenta a Página/12 desde su barrio de Parque Chas. Cuando era muy pequeña vivía en Belgrano en el hogar de sus apropiadores, el empleado textil Víctor Penna y su esposa, María Elena Mauriño. Oscar, el hermano de aquel, era comisario de la Brigada de San Justo y el hombre clave en el circuito represivo que explica su adopción con el mismo nombre pero otro apellido. Hasta que Olga Fernández, la maestra de primer grado de María Victoria, hizo la denuncia en Abuelas de Plaza de Mayo porque sospechaba algo.

“A mí me recuperaron en el ‘87. El 31 de diciembre de ese año fui a vivir con mis abuelas y recién volví a Platense cuando me pidieron hacer un video de la comisión de Derechos Humanos del club. Fue un gesto muy audaz de mi parte porque muchos años de la infancia los pasé ahí, tenía muchísimos amigos y yo iba todos los días al club, todos. Jugaba al basquet, hacia natación. Iba a la colonia en los veranos y nada, estaba ahí. Imaginate que iba a premini. Si me ves ahora mido 1,55. Pero mi hermano de crianza es muy alto y yo lo veía a él que jugaba y quería hacer basquet. Había ido a River un tiempo y pasé a Platense porque me sentía más cómoda. Era una niña muy chiquita”, recuerda.

Básquet, natación y colonia, algunas de las actividades de María Victora en Platense. (Gonzalo Colini)

El presidente del club, Pablo Bianchini, le entregó su carnet de socia honoraria 33 años después en las plateas del estadio. La idea de hacer Identidades Calamares partió del área de DDHH de Platense y los socios Mauro Rexach, Lucas Solimano y Anabella Castro se la presentaron a la comisión directiva el 24 de julio.

El secretario general del club, Eduardo Rousseaux, explicó que “desde el Departamento de Derechos Humanos no solo abordaremos el eje Memoria, Verdad y Justicia. Estamos trabajando desde una perspectiva integral de los derechos, articulando con otras áreas del club. Queremos que Platense sea un lugar donde se fortalezcan los valores de la igualdad, la justicia y la no discriminación”.

Moyano Artigas y los dirigentes que posibilitaron la restitución de su carnet. (Gonzalo Colini)

María Victoria se emocionó con el reconocimiento y explicó por qué durante tantos años no pudo regresar al club: “Nunca más me animé a volver porque era hacerlo a un lugar con muchísimos recuerdos, con muchísima significación para mí y no es que no me habían dado ganas, pero sabía que iba a ser una cosa fuerte. Cuando el Departamento de Derechos Humanos entró en contacto conmigo lo empecé a pensar y les dije que quería ir”.

En Platense comenzaron a resignificar el sentido del honor que tenían algunos dirigentes deportivos en la etapa más trágica de la historia argentina. Un carnet de socio honorario como tiene hoy la nieta recuperada por Abuelas de Plaza de Mayo se lo entregaron durante la dictadura a condenados o juzgados por delitos de lesa humanidad como Videla, Massera, Agosti, Suárez Mason y Viola, entre otros, en clubes como River, Argentinos Juniors y Colón de Santa Fe. Esas decisiones se revirtieron después en democracia y repararon la gravedad institucional de conferir ese status societario a genocidas. Que el reconocimiento lo haya recibido una hija de desaparecidos es la señal de que las políticas de memoria, verdad y justicia empezaron, aunque de manera tardía, a respirarse en muchas entidades deportivas. Sobre todo por el trabajo de sus hinchas y socios.

Moyano Artigas y la alegría al recibir el carnet de socia. 

La Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino es el emergente más activo de esas reivindicaciones. Como quedó demostrado con la restitución de la condición de socios a los desaparecidos de Banfied, Estudiantes de La Plata y Rosario Central, los continuos homenajes en varios clubes a quienes sufrieron el Terrorismo de Estado, las actividades basadas en una agenda más amplia de derechos que incluyen la paridad de género, la educación o algo tan básico como un plato de comida y el techo que los distintos gobiernos no garantizan y muchos clubes – incluidos los de barrio- sí. Dice Moyano Artigas que “cuando recuperé mi identidad aprendí lo que es luchar y resistir junto a mis abuelas. Desde ese punto de vista hay un denominador común, un concepto. Mis abuelas me enseñaron cómo hacer frente a todos los embates que te da la realidad si estás convencida de tus ideas y tus valores”.

En Platense percibieron que su caso puede ayudar a que se conozcan otros semejantes. Además consiguieron que regresara con su verdadera identidad. “Imaginate, ya estaba emocionada de entrar y encima me dieron el carnet. Fue muy lindo”.

[email protected]



Fuente link:

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Victoria Moyano y Platense, una historia de amor e identidades que se sostiene en el tiempo

https://www.tiempoar.com.ar/nota/victoria-moyano-y-platense-una-historia-de-amor-e-identidades-que-se-sostiene-en-el-tiempo

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Sociedad

Claudio Ferreño reconoció la importancia de programas sociales como el “Platense Ayuda”

https://www.tiempoar.com.ar/nota/claudio-ferreno-reconocio-la-importancia-de-programas-sociales-como-el-platense-ayuda

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo original/a>

Categorías
Sociedad

Quedó en silla de ruedas por un accidente e impulsa un plan de inclusión en los clubes de fútbol

Quedó en silla de ruedas por un accidente e impulsa un plan de inclusión en los clubes de fútbol

Ignacio Olmedo lleva adelante Platense Incluye, un programa para que los socios con alguna discapacidad puedan concurrir en igualdad de condiciones a practicar disciplinas adaptadas y utilizar las instalaciones.  “Mi sueño es que todas las personas con discapacidad logren una integración plena”, señaló a Tiempo.

(Foto: Prensa Club Platense)

28 de Febrero de 2020

La vida es un camino de constante superación, tiene sorpresas que uno jamás puede imaginar. De las buenas y de las otras. Ignacio Olmedo, Nacho, hincha de Platense hasta la médula, sufrió un grave accidente doméstico que le provocó daños en la columna hace cuatro años, lesión que le impide caminar. Decidió sobreponerse ante la adversidad: lleva adelante “Platense incluye”, un programa inclusivo, social y deportivo que busca abrir sus puertas para que todos sus socios e hinchas con discapacidad y/o movilidad reducida puedan concurrir en igualdad de condiciones y oportunidades a practicar de disciplinas adaptadas.

“Mi sueño es que todas las personas con discapacidad logren romper las barreras, tengan una integración plena en todos los ámbitos de su vida”, afirmó Olmedo en diálogo con Tiempo y celebró que el club de Saavedra sea parte de esta iniciativa.

Con este programa, Platense se convertirá en el primero en tener un programa de discapacidad propio en Primera Nacional y se sumará así a algunas instituciones de Superliga que ya contemplan programas similares como River, Racing y Vélez , aunque la expectativa es que desde la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se replique en todas las instituciones. Actualmente,  sólo el 16% de los clubes de Primera y Ascenso tienen actividades o lugares adaptados para personas con discapacidad.

-¿Cómo nació la iniciativa Platense Incluye?

-Siempre fui a ver a Platense a la popular general pero debido a mi accidente hace ya algunos años me movilizo en sillas de ruedas y me tapaban las banderas. Entonces comencé a ir a la platea pero para subir con la silla tenía que pedir ayuda. Todas estas ‘barreras’ me llevaron a pedir una reunión con Pablo Bianchini, presidente de la institución, para pedirle principalmente que el club sea más accesible, con un sector para sillas de ruedas, un baño adaptado, entre otras cosas. Le propuse también que contara con disciplinas deportivas adaptadas y recreaciones inclusivas. Su respuesta fue estrechar mi mano y me pidió que llevara adelante este hermoso proyecto.

-¿Cuáles son los puntos fundamentales del programa?

-La matriz de la iniciativa es que sea un programa de inclusión social y deportiva para que todos sus socios e hinchas con discapacidad y/o movilidad reducida puedan concurrir en igualdad de condiciones y oportunidades a practicar de disciplinas adaptadas. La primera medida será la realización de un censo de todas las personas con alguna imposibilidad física o capacidades especiales para conocer a todos nuestros socios con capacidades diferentes, sus limitaciones, fortalezas, de esa manera podemos ir delineando las distintas actividades deportivas e inclusivas que ellos realizaran dentro de la institución. También, junto al INADI, vamos a empezar a trabajar en proyectos conjuntos como la capacitación de los empleados del club, talleres e inclusión en diversas áreas. El programa además cuenta con el aval y apoyo de la AFA.

-¿Cómo es en otros clubes?

-Con mi pareja, que es trabajadora social, iniciamos un relevamiento, basado en Superliga y todo el ascenso y llegamos al dato de que el 16% de las entidades deportivas cuenta con actividades para personas con discapacidad o lugares adaptados.

“Siempre fui a la cancha. Me llevó mi papá cuando tenía ocho años y desde ese día no paré de ir. Tengo un amor muy grande por Platense”, cuenta Nacho al finalizar la entrevista y reflexiona: “La vida me dio una segunda chance, hoy soy el mismo que antes y eso es lo que me mantiene feliz. No me siento una persona diferente por tener una discapacidad, sé que tengo que tener adaptaciones que tengo que pedir ayuda en algunas cuestiones pero esta nueva etapa me hizo fuerte”.

Link a la nota >

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Alejandro Fabbri: “Con los años los clásicos se volvieron cada vez más difíciles de jugar”

Alejandro Fabbri: “Con los años los clásicos se volvieron cada vez más difíciles de jugar”

El periodista acaba de publicar un libro en el que aborda el pasado y el presente de las rivalidades del fútbol argentino. Construcciones, identidades y curiosidades más allá del Superclásico.

(Foto: Mariano Martino)
Por Alejandro Wall
@alejwall

29 de Diciembre de 2019

A Alejandro Fabbri se lo puede buscar en sus inicios en el periodismo gráfico, los diarios y revistas donde trabajó. También en los más de 30 años que lleva entre la radio y televisión, sea como comentarista o conductor de noticieros y magazines deportivos. Y en los libros como Nacimiento de una pasión, historia de los clubes de fútbol o Historias negras del fútbol argentino y su continuación, Nuevas historias negras del fútbol argentino. Menos masivo, quizá, es el trabajo obsesivo de reconstrucción histórica que realiza encerrado en su casa o acaso en alguna hemeroteca. Ahora, por ejemplo, está volcado a armar un ABC Calamar, cada detalle del club que ama, Platense. Pero también acaba de publicar -con la colaboración de su hijo, Sebastián- Clásicos, pasado y presente de las grandes rivalidades del fútbol argentino. “Una historia de colección”, dice la bajada. Las 552 páginas del libro tienen bien merecida esa calificación. Fabbri aborda cómo se armaron esas rivalidades -o cómo desaparecieron- en cada región del país, con historias más ricas incluso que la del meneado Superclásico, al que deja para el final, casi de costado, haciéndolo honor también a algo que está presente en su tarea como periodista: la defensa de los clubes más pequeños, siempre a la sombra de los más poderosos.

-En el libro contás que los clásicos se forman de manera distinta. ¿Con qué tiene que ver?

-En Buenos Aires hubo mucha mudanza de lugares porque ningún club era dueño de su terreno. Hay equipos desalojados porque tenían que abrir una calle o porque en el barrio querían más a otro club: Almagro, Chacarita, Platense, por ejemplo. Después tenés las rivalidades que sí se mantienen por cuestiones de barrio, como pasó con Racing e Independiente.

-¿Cómo se forjaron esas identidades?

-En el amateurismo británico todos estaban del mismo lado, y los del lado de enfrente eran los ingleses, que se fueron yendo de a poco al rugby. Quedaron en el fútbol los españoles, los italianos, los rusos. Belgrano-Alumni o Alumni-Lomas, por ejemplo, son clásicos desaparecidos.

-¿Por qué se dan casos como los de Santiago del Estero, donde recién ahora Central Córdoba juega en Primera más allá de los Nacionales? ¿O por qué en algunas provincias se desarrollan más que en otras el fútbol?

-Porque son muy futboleras. En Entre Ríos te dicen que les gustan los autos. Fijate que Patronato, Atlético Paraná, Gimnasia de Concepción del Uruguay, Juventud Unida de Gualeguaychú no son clubes con mucha tradición en el fútbol grande. En Misiones tampoco prende tanto el fútbol. En Chaco, sí. En el Sur es más nuevo el fútbol, los pueblos son Viedma y Comodoro Rivadavia.

-¿Qué te parece más interesantes de los clásicos del Ascenso?

-En el Ascenso ocurre que juegan muy poco. Me sorprendió que Excursionistas le lleve mucha ventaja a Defensores y que Quilmes le lleve poca ventaja a Argentino de Quilmes. En el Oeste están todos cruzados: vos tenés Ituzaingó-Midland, Midland-Deportivo Merlo, y Argentino de Merlo casi no tiene peso. En las estaciones de trenes del sur todos son clásicos, eso también es llamativo.

-¿Creés que los clásicos se volvieron difíciles de jugar?

-Sí, por eso ahora el gobierno quiere que vuelvan los visitantes. Va a ser difícil. Pero (Carlos) Aira escribe un libro que cuenta los líos en las canchas en la década del 20. Cuando yo iba a Platense de chiquito me acuerdo de un tipo que llevaba una cadena y un tipo con una navaja, no pasaba de ahí. Con el tiempo se fue poniendo más difícil.

-¿El Superclásico nace con diferencias de clases sociales?

-Los genoveses de Boca eran todos nacidos en Génova y los de River tenían algún español o judío que tenía casa de ladrillo. Pero no había diferencia de clase. De hecho, los dos se van juntos a Sarandí y a Wilde. Y la cancha de River era peor que la de Boca. Después la rivalidad se arma cuando vuelven a La Boca y consiguen los terrenos, porque es un lugar muy chico para dos equipos que crecieron tanto muy rápido. La distancia la saca Boca con la gira del 25.

-¿Cuál fue la historia que más te gusto rescatar?

-La historia de Talleres, Belgrano e Instituto es linda. General Paz Junior fue un equipo muy fuerte en Córdoba. Les decían los Poetas del Césped. O lo que pasó con Central Córdoba, de Rosario, que fue tan grande como Central y Newell’s, pero entre los dos se encargaron de ir limitándolo. La rivalidad en Tucumán entre San Martín y Atlético fue muy fuerte hace un siglo, y tienen un origen popular y otro más elitista, pero después se fue diluyendo. Lo mismo con Unión y Colón.

-¿Cómo juega la política en toda esta construcción?

-Va cambiando. Racing, con Ramón Cereijo, ministro de Hacienda de Perón, liga la cancha. Huracán también porque Tomás A. Ducó era amigo de Perón. Platense también iba a tener su estadio 17 de Octubre, pero cayó el peronismo. Después las identidades cambian: a River, Central y Vélez les hicieron la cancha los milicos. Las lealtades políticas son relativas en los clubes. De hecho, uno en la tribuna se abraza con cualquiera sin saber qué es lo que piensa. Yo le agradezco siempre a Marcelo Larraquy (escritor, historiador) que haya desmentido en su libro que José López Rega fuera de Platense.

Link a la nota >