Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Manuel Lanzini: “Los jugadores de fútbol vivimos situaciones que nos hacen madurar más rápido”

https://www.tiempoar.com.ar/nota/manuel-lanzini-los-jugadores-de-futbol-vivimos-situaciones-que-nos-hacen-madurar-mas-rapido

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Deportes

Guardiola sobre Bielsa: “Será increible tenerlo en la Premier” | El técnico del Manchester City celebró el ascenso del Leeds



El español Josep “Pep” Guardiola, entrenador del Manchester City, consideró este lunes que será “increíble” tener a su colega argentino Marcelo Bielsa en la próxima temporada de la Premier League, luego del ascenso que obtuvo al frente del Leeds United

“Bielsa es muy especial. Creo que será increíble tenerlo en la Premier League la próxima temporada”, dijo Guardiola en la conferencia de prensa previa al partido que su equipo disputará el martes ante Watford por una nueva jornada de la Liga inglesa.

“Marcelo es uno de los entrenadores más influyentes. El conocimiento no depende de los trofeos que ganas. Los jugadores juzgan al entrenador por su conocimiento“, agregó “Pep”, que días atrás también había saludado a Bielsa por el ascenso.

“Felicidades al Leeds, no solo a Marcelo Bielsa. El Leeds es un club histórico. Después de 16 años han vuelto. Será bonito ir y jugar en su estadio. Hicieron un trabajo excepcional, no era fácil. Casi lo consiguen la temporada pasada y eso muestra lo regulares que son”, completó Guardiola.

Luego de la eliminación del sábado ante Arsenal en la semifinal de la Copa FA tras perder con Arsenal (2-0), Manchester City, con el argentino Nicolás Otamendi, visitará el martes desde las 14 a Watford, el equipo de Roberto Maximiliano Pereyra e Ignacio Pussetto, que hace dos días se quedó sin entrenador tras el despido de Nigel Pearson.



Fuente link:

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Bielsa: el título del técnico obligado a reafirmar su relación con la victoria

Bielsa: el título del técnico obligado a reafirmar su relación con la victoria

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Deportes

Guardiola, a la defensiva | El español dijo que no tenían que pedir permiso para jugar



En el ojo de la tormenta, el DT de Manchester City, Guardiola, recogió rápidamente el guante tras las críticas que recibió su equipo.

Hoy es un buen día para el fútbol. Si hubiéramos roto las reglas nos habrían prohibido (disputar la Champions). El club creía que lo que hizo fue correcto y tres jueces dijeron que lo que hicimos fue correcto. La gente dijo que estábamos engañando y mintiendo. No había presunción de inocencia. Sé que es incómodo para clubes como Manchester United, Liverpool o Arsenal, pero no tenemos que pedir permiso para jugar la Champions. Nos merecemos estar allí. Acéptenlo”, expresó el catalán, reformulando la frase de Klopp, e ignorando al Tottenham entre los mencionados.

Con el que se mostró menos amable Guardiola fue con el presidente de la Liga de España, Javier Tebas, quien también había salido a condenar la decisión del TAS.

“Tebas debe estar muy celoso de la Premier League y el fútbol inglés. Por lo que veo es un gran experto legal. La próxima vez le vamos a pedir consejos antes de ir a un tribunal. Señor Tebas: el año que viene vamos a estar en la Champions League porque hicimos las cosas bien”, remarcó el ex Barcelona en la conferencia de prensa previa al partido de este miércoles ante Bournemouth por la fecha 36 de la ya definida Premier League.

El nuevo presupuesto “ciudadano”. Tras conocerse el fallo, trascendió que el Manchester City contaría con un presupuesto de 170 millones de euros para ir en búsqueda de alguna de las importantes figuras que solicitó Guardiola para mejorar el plantel de cara a la próxima temporada.

Según informaron medios ingleses, el club tiene que renegociar los contratos de sus principales estrellas como Kevin de Bruyne, Raheem Sterling y Gabriel Jesús, al tiempo que buscará contratar entre dos y cuatro futbolistas.

También, la entidad inglesa planea extender el contrato de Guardiola, debido a que el acuerdo con el entrenador español finaliza la próxima temporada, lo que obligaría al conjunto inglés a llevar a cabo una rápida negociación con el técnico.

En cuanto a los posibles refuerzos, uno de los nombres que suena es el del delantero Lautaro Martínez (Inter), David Alaba (Bayern Munich), Kalidou Koulibaly (Napoli) y Ferrán Torres (Valencia).



Fuente link:

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Segurola: “El Barcelona rodeó a Messi de un vacío abismal y agotador”

Segurola: “El Barcelona rodeó a Messi de un vacío abismal y agotador”

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

El día que Louis Van Gaal dijo que los extremos ya no van más

El día que Louis Van Gaal dijo que los extremos ya no van más

El entrenador holandés, padre moderno de los viejos wines, sorprendió en una charla íntima y futbolera: aseguró que ya no sirven. Tres técnicos explican por qué sus equipos sí los usan.

(Foto: AFP)
Por Ezequiel Scher
@zequischer

9 de Abril de 2020

Un sobretodo que mide un metro y medio. Un maletín de cuero colgándole del brazo. Es un mito y, aun así, nadie lo mira, quizá sea el gobierno de la juventud o la globalización. A pesar de tener 66 años, todavía es un ropero. Pisa el hotel Hilton del aeropuerto de Ámsterdam y va hasta la recepción para preguntar en dónde lo esperamos. Entonces, me acerco, lo intercepto y me presento:

-Louis, un gusto, soy el encargado de comunicación del cuerpo técnico.

-¿Periodista?

-Sí

-Me compadezco.

Ni sonríe: andá a saber si fue un chiste. Vivió cinco años en Barcelona, donde ganó dos Ligas, acusó a Rivaldo de no manejar bien el estrellato y dejó una definición para la historia: “Cuando el equipo no tiene la pelota, Riquelme es jugar con uno menos”. Van Gaal, el primer heredero de Johan Cruyff, la tercera descendencia de Rinus Michels, esa tarde de 2018 pregunta en qué mesa nos sentamos, cruza las manos, interroga qué es lo que queremos hacer y, al 30% de la exposición que le hace este cuerpo técnico argentino, se cansa y lanza un dardo que contradice la historia: “Los extremos no sirven más. No hay que ponerlos más”.

Plaf. Como si el Papa Francisco dijera que la Biblia no sirve para nada. Van Gaal llegó al Ajax en 1991 y tuvo que lidiar con un rival durísimo como el PSV, que ostentaba al brasileño Romario como goleador. “La libreta no gana partidos, los partidos lo ganan los jugadores, pero ayuda a mejorar a los futbolistas”, justificaba, tras esa imagen de ser el primer entrenador irrestricto en su metodología. El plan táctico era fundamental: 3-4-3. Apostó por la juventud del Ajax y quedó en la historia: Van der Sar, Edgar Davids, Seedorf, Reiziger, Bogarde, los de Boer, Overman. Más algunas inversiones surrealistas para la época: los nigerianos Kanu y Finidi George, más el enganche finlandés Jari Litmanen. En 1995, en Viena, en el minuto 85, con el gol del joven Patrick Kluivert, rompió el paradigma: le ganó al último campeón de la Champions, el Milan de Fabio Capello.

Del otro lado del mundo, Marcelo Bielsa estudiaba lo que años después confesaría: “Mi modelo siempre ha sido Van Gaal, estudié más de 250 partidos de sus equipos. Al llegar al 170, adiviné los cambios que iba a hacer y comprendí que había asimilado su pensamiento”. El éxito en Ajax lo llevaría a Barcelona, tierra donde Cruyff había ganado dos Champions como entrenador, el siguiente paso obligatorio. Tuvo dos etapas, del 97 al 2000, y del 2002 al 2003. En la primera, conoció a Pep Guardiola, ya adulto, camino a ser entrenador y voraz preguntador del juego: “Entre los entrenadores que he tenido, ha sido Van Gaal con quien más tiempo he pasado hablando de fútbol. Con el que más y con el que mejor. Hablaba de fútbol, cosa que me encanta hacer, y lo hacía con una persona a la que le gustaba hablar tanto como a mí. Me divertí porque pude contrastar diferentes puntos de vista. El modelo ajeno que más me gusta es el Ajax de Louis Van Gaal, o sea un equipo con flexibilidad para componer sus líneas de acuerdo a las exigencias del planteo del rival, en el momento de la recuperación. Además, a mí me interesa que el equipo tengo un proyecto propio e independiente en ofensiva”. Y dijo algo más, guiado por el gurú: “El fútbol arranca por los extremos”.

Bielsa lo resumía, en otro tiempo: “Cualquier estudio que se realice sobre cómo se convierten los goles en cualquier torneo, revela que el 50% tiene su origen en el juego por los costados. Si uno quiere un equipo protagonista, debe poner mínimamente dos jugadores por cada sector”.

Cómo podía ser, entonces, que tantos años después aparezca en Amsterdam el ejecutor de los extremos y diga que no existen más. Que justifique que se terminaron porque son demasiados años de preparar laterales para defender. Que plantee que el problema tiene que ver con los verbos: “Ya no hay que estar, hay que llegar”.

***

El concepto argentino del extremo queda en manos de un teórico: “Y aquí estoy. Como siempre. Bien tirado contra la raya. Abriendo la cancha. Y eso no me enseñó nadie. Son cosas que uno ya sabe solo. Y meter centros o ponerle al arco como venga. Para eso son wines”. Así comienza Memorias de un wing derecho, de Roberto Fontanarrosa, un cuento sobre el metegol, basado en el ideal de una delantera de Rosario Central, con Raúl Bóveda, Cabral y Mario Kempes.

Si se habla de extremos, en Argentina se piensa en dos figuras: Oreste Osmar Corbatta y René Houseman. Ambos con vidas desordenadas y con gambeta capaz de quedar frente a un marcador de punta y pasarlo. Pero esa forma se ha ido perdiendo. El equipo modelo de esta década es el River de Marcelo Gallardo, a quien se le recuerda apenas un partido con wines, contra Jorge Wilstermann, el 8-0 que le sirvió para remontar un resultado en octavos de final de la Libertadores 2017. Sin embargo, sería falso asumir que no ocupa esa zona: lo hace desde la premisa que planteaba el nuevo Van Gaal: no estar, sino llegar. Funciones que cumplen a la perfección los laterales Montiel y Casco, quienes atacan el espacio, o a veces los mediapuntas que tiran diagonales hacia afuera.

El cuento de Fontanarrosa es una referencia que trae Mariano Soso, flamante entrenador de San Lorenzo, cuando se le consulta para qué sirven los extremos. Aunque ya no los usa siempre debido a que, a veces, no tiene futbolistas con esa característica y no se somete al dogma por el dogma, el primer concepto que tira es el de amplitud. Sirven para hacer ancha la cancha, generando espacio para atacar para adentro o construyéndose las condiciones para recibir y encarar.

Sebastián Beccacece, director técnico de Racing, agarra su celular y da una clase desde su casa sobre para qué sirven los extremos: “Es para tener amplitud, más allá de que también te la pueden dar los laterales. Pero lo principal es el desnivel. El desequilibrio que te pueden aportar en el ataque. Eso desde el aspecto ofensivo, desde el defensivo también te ayuda a cubrir espacio en los costados. A tener esa pareja con el lateral. Pero la principal característica es que puede abrir caminos a través de la técnica individual”.

Miguel Ángel Ramírez es el conductor de Independiente del Valle, el pequeño equipo ecuatoriano que rompió el continente y deja boquiabierto a quien lo mire. Viene de ganar la Sudamericana y es el mejor equipo de esta Libertadores que está en pausa por el Covid-19. Es español, docente y su ideología es la de la posesión de la pelota. Desde ese paradigma, caracteriza el valor de los extremos: “El fútbol trata de espacios y, en esos espacios, algunos el contrario te los regala y otros no son gratis. Los tienen que pagar. ¿Cómo los pagas? A través de fijaciones, fijaciones con balón o fijaciones sin balón. En nuestro modelo de juego, los extremos son fundamentales fijadores sin balón. Los extremos como el punta son fijadores de la línea de cuatro rival. Con tres, eliminamos cuatro. Eso quiere decir que en otra parte del campo tendremos uno más para jugar y construir el juego”.

El diseño de un equipo tiene más posibilidades tácticas que jugadores. En el ataque está el extremo por cada lado, el centrodelantero, el segundo punta. Todos esos con la posibilidad de agregarle la palabra falso: falso nueve, falso extremo. Lo hermoso del juego estratégico es eso. Incluso más: puede un futbolista ocupar dos posiciones, como ocurre con Sebastián Villa en Boca, que es volante y extremo, como sucede con Montiel en River, que es lateral y wing. Ser o llegar. Espacio o amplitud. Sorpresa o control. Ideologías, se podría decir. O simplemente una cuestión verbal, como dijo Van Gaal. Oportunismos, según la ocasión o el bolsillo. Elecciones: hasta dentro de un mismo ser humano.

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Cómo prepara un partido Pep Guardiola

Cómo prepara un partido Pep Guardiola

Para el entrenador, después del grupo viene la táctica. Y eso se trabaja en los entrenamientos previos al juego. Los ejercicios de los técnicos pueden ser todos iguales, pero para el catalán la diferencia está en qué estimula cada uno. Los entretelones de cómo planifica un partido el DT del Manchester City, contados por alguien que lo vivió desde adentro.

(Foto: AFP)
Por Ezequiel Scher
@zequischer

31 de Marzo de 2020

Guardiola habla en onomatopeyas. Le preguntan por Messi o por Romario y dice crack y dice uff y agita las manos. Casi no hay segundos libres en su discurso. Es avasallante, con el interlocutor y consigo. Pasa caminando el brasileño Gabriel Jesús, lo caza del cogote y aclara antes todos: “Éste es fantástico”. Sigue. Le preguntan cuándo usar cinco defensores, cierra los ojos, abre las manos, expande los dedos y ya explica que el 5-3-2 siempre vale para el 4-4-2. Si las dos grandes cualidades de un entrenador se basan en el manejo del grupo y en el entendimiento táctico, el genio que tuve delante, en ese enero de 2018, parece ser perfecto en las dos canchas.

Para esos días, Guardiola decía que le estaba costando bañarse tranquilo. “Yo pienso los partidos ahí y en la Premier se juega tanto que no logro hacerlo con calma y me pongo bajo la ducha y pienso y pienso”, explicaba, golpeándose la frente con el puño, como atosigado por el pensamiento, con gorrito y guantes, bajo el aguanieve de Manchester, que en enero tiene un clima apestoso.

Esa semana tenía un problema: Manchester City jugaba contra Newcastle. Eso significaba tener delante a Rafa Benítez, un entrenador al que había enfrentado ya como jugador entre 1995 y 2001, mientras el madrileño dirigió a Valladolid, a Osasuna, a Extremadura y a Tenerife. El salto significativo de Benítez se dio cuando Guardiola emigró a Brescia, al fútbol italiano. Fue en Valencia, en 2002. “Si once personas se convencen de que no les van a hacer un gol, no les hacen un gol”, sintetizó alguna vez Pablo Aimar, comparando al Atlético de Madrid de Diego Simeone con aquel equipo que él integró en Valencia. Sin la posesión de la pelota, con transiciones magníficas, con una estrategia construida en la espera y el robo, ganaron la Liga en 2002 y en 2004, y la Copa UEFA en 2004.

Lo particular de esa semana de enero de 2018, entonces, es que las barajas ya estaban en la mesa. Las premisas claras eran: el City atacaría y el Newcastle se defendería. Con otra particularidad: ninguno de los entrenadores modificaría su dibujo táctico: era 4-3-3 contra 5-4-1. Por lo que las piezas estaban determinadas:

-Con los tres delanteros (en esa ocasión, Sterling, Agüero y Sané), el City fijaría a los cinco defensores rivales.

-El delantero de Newcastle, Joselu, dejaría libre a los centrales y apretaría al volante central, Fernandinho.

-Los laterales del City serían tomados por los volantes de los costados de Newcastle.

-Los interiores del City, David Silva y Kevin De Bruyne, se enfrentarían a los dos volantes centrales de Newcastle, con un problema: uno de los tres defensores que marcaban a Agüero saltaría y se sumaría a la marca. Igual, recién en el día del partido, se sabría que Silva y De Bruyne son los titulares: antes, con la misma intensidad, trabajaría con İlkay Gündoğan y Bernardo Silva.

-Esta última zona era la que mayor problema de desigualdad tenía, sin embargo, Guardiola consideraba que ahí estaba la llave para ganarlo. Si recibían, se perfilaban y giraban, estaba todo cocinado. Desde esa premisa, pidió la organización de los entrenamientos: se necesitaban ejercicios que estimularan los movimientos de todos los que no fueran interiores para que la distracción generara el espacio. Había que lograr liberar al ancho de espada y al de basto.

***

El 27 de abril de 2012, Guardiola habló en catalán. “Cuatro años como entrenador del Barça es una eternidad”, justificó, mirando hacia abajo. De ahí, se exilió en Nueva York. Bayern Munich había ganado en esa temporada el triplete: Copa Alemania, Bundesliga y Champions League. Igual lo fueron a buscar porque querían más estilo. Él dedicó seis meses para aprender a hablar alemán. El lenguaje para conducir le parece fundamental. Al poco tiempo de asumir en Manchester, propuso que los futbolistas que no hablaban inglés tomaran clases. Nicolás Otamendi, en un principio, lo sintió incómodo hasta que descubrió que su hijo menor se estaba criando y aprendiendo un idioma que él no manejaba.

Uno de los formadores de Guardiola explica que los ejercicios pueden ser todos iguales, la diferencia está en qué estimula cada entrenador. En un entrenamiento de posesión, la clave está en si el aplauso premia la recuperación o la circulación. La voz, para eso, es definitoria. En el plantel, tiene brasileños, argentinos, franceses, belgas, ingleses, españoles, alemanes, chilenos y polacos. Él explica, en general, en inglés y, en particular, en español o en alemán o en lo que haga falta. En las conferencias de prensa, responde según el interlocutor: en su segunda temporada, había ocho medios de España que habían mandado corresponsales a seguir su carrera. Tres eran catalanes: a ellos, les respondía en catalán.

...
(Foto: AFP)

Después del grupo, está la táctica. Lorenzo Buenaventura trabajaba en el Espanyol en 1998, en los pocos meses en que Marcelo Bielsa dirigió al equipo de Barcelona. Julio Humberto Grondona lo llamó a Bielsa para conducir a la Selección Argentina y no llegó a los cuatro meses al frente del equipo. Pero para el Mundial de Corea-Japón 2002 decidió sumar a su staff al preparador físico que había conocido. El talento de Buenaventura en España era famoso y Guardiola lo convocó para Barcelona. Sólo se separaron el año sabático en que Pep estuvo en Nueva York, entre los blaugranas y el Bayern Munich. Su diferencia es que no se ocupa sólo de la parte física y arma los ejercicios específicos que giran en base a tres ejes: “Primero, Pep demanda un ritmo muy alto, así que los entrenamientos tienen ese ritmo. Segundo, él plantea el juego de una determinada manera, de modo que debemos introducir los fundamentos de ese juego en los entrenamientos diarios. Y, por último: no tenemos muchos días para trabajar los partidos, así que intentamos inculcarles lo que quiere Pep realizando ejercicios físicos que los mantengan aptos para las exigencias de la competición, pero al mismo tiempo incluyan elementos válidos para el partido”. Los entrenamientos en esos días de previa a Newcastle tenían entre tres y cuatro módulos progresivos.

El primero siempre se repetía: rondos o medio, de 20 o 25 minutos, en los que a un toque se entra en calor y se practica tanto la técnica como la recuperación. El segundo, en ese caso, planteaba el mismo rondo pero con veintidós jugadores, respetando sus posiciones, incorporados en una superficie semejante a la de una cancha de papi fútbol.

El tercero era el más complejo: el conocido ataque sostenido, de un equipo preparado para defender y otro para atacar. El concepto para quien no tenía la pelota era de partida de cartas: la amenaza. Agüero debía moverse como eje superior de un péndulo entre los defensores, para incomodarlos en sus responsabilidades. Los laterales y los extremos mutaban entre atacar por dentro y por fuera, modificando las zonas de acción de los rivales. El volante central, para sacarse de encima al centrodelantero, retrocedía como tercer central, armando una línea de tres contra un punta. Los interiores trabajaban milimétricamente la distracción para en un instante encontrar un metro donde recibir, controlar y girar. Los defensores, con Fernandinho sumado, debían pasarse la pelota a plena velocidad para que la circulación impidiera el movimiento del rival. Tres horas así. Repetir y repetir y repetir. Aunque saliera mal, se volvía a intentar. No había discusión: no iba a cambiarse la ideología ni de Guardiola ni de Rafa Benítez y sobre el plan había que machacar.

Con guantes en la mano para combatir un frío de locos, el partido tenía la tensión de unos palitos chinos. El espacio no aparecía de ninguna manera. Hayden, el tercer central de Newcastle, se sumaba como volante central y los interiores nunca llegaban a recibir. Hasta que a los 34 minutos, un central filtró una pelota para David Silva, que ni controló, pero tocó para un costado: luego vino el centro y Agüero llegó a rozarla. El gol desarticuló la telaraña. Fue 3-1.

En diciembre de 2018, Rafa Benítez recibió en una conferencia de prensa una pregunta sobre qué pensaba del entrenador catalán y respondió con furia: “¿Si Guardiola ha revolucionado la manera de atacar? He visto a otros equipos atacar de manera tan ofensiva durante mi carrera y no es justo decir algo así. La verdadera diferencia es Internet, las redes sociales, la televisión”. Con el mismo duelo de esquemas, apenas una temporada más tarde, en los primeros días de enero, Newcastle venció 2-1 a Manchester City. A veces, no sale.

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Cristian Pellerano: “Hay muchas formas de jugar, pero creo que la nuestra es la mejor”

Cristian Pellerano: “Hay muchas formas de jugar, pero creo que la nuestra es la mejor”

Pellerano, capitán de Independiente del Valle, ultimo campeón de la Copa Sudamericana y el equipo que mejor arrancó esta Libertadores, cuenta los secretos de un club que desde que subió a la Serie A de Ecuador en 2010 no deja de sorprender: “La clave está en la convicción y en la estructura”.

Por Roberto Parrottino
@rparrottino

15 de Marzo de 2020

Cristian Pellerano dice, a los 38 años, que más vale tarde que nunca. “Siempre fui de ver el fútbol así, y haberlo encontrado me ayuda en mi forma de jugar”. Mediocampista central y capitán, Pellerano es el eje del juego al ras del césped y de corte ofensivo de Independiente del Valle de Ecuador, campeón de la Copa Sudamericana 2019 y sensación en esta incipiente Copa Libertadores 2020. En el Valle de Los Chillos, rodeado de volcanes inactivos a 35 kilómetros de Quito, Pellerano encontró su lugar en el fútbol después de pasar por siete clubes en Argentina -Racing e Independiente, entre ellos- y cinco en México. Es, en un punto, el guía espiritual de Independiente del Valle, un club que as…
Esta nota estará disponible para todos los visitantes a partir de las 13:00 de Mañana.

¿Ya sos socio?

Leé la nota ahora.

Sumate ahora

¡Disfrutá de muchos beneficios!

SEAMOS SOCIOS

Link a la nota >

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Valdano: “El próximo Messi será más parecido a Cristiano Ronaldo que a Messi”

Valdano: “El próximo Messi será más parecido a Cristiano Ronaldo que a Messi”

Jorge Valdano, campeón del mundo en México 86, sabe poner en palabras el fútbol. Maradona, Gallardo, Liverpool, el pase sobre la gambeta, y más: “Jugar bien ya forma parte del plan de negocios”.

(Foto: Diego Paruelo)
Por Roberto Parrottino
@rparrottino

9 de Febrero de 2020

Jorge Valdano mira una foto encuadrada en su oficina de Madrid: es el momento exacto en el que la pelota supera al arquero alemán Harald Schumacher en la final de México 86, su gol. “El momento –dice desde España, donde vive hace 45 años– en el que tomé conciencia de ese antes y después”. Además de futbolista campeón del mundo, fue entrenador y director deportivo de Real Madrid, y es comentarista en medios y consultor en deportes. Valdano, el gran conceptualizador del fútbol, llegó a decir alguna vez que jugamos a la pelota para olvidarnos de la muerte.

–¿Pero aún en tu casa el único recuerdo visible del fútbol es una foto con Giusti?

–Es una foto que tengo con el Gringo en Trigoria, el día que Bilardo me despidió de la Selección antes del Mundial Italia 90. Giusti es un sabio: cuando me vio con la maleta, triste, me dijo: “Pará”. Salió corriendo y vino con una cámara. Y le dijo a Pachamé que nos sacara una foto. Yo, vestido para ir al aeropuerto, y él como deportista, porque estaba a punto de entrenar. El resto había salido a jugar el último amistoso a Israel, aquel partido de cábala. El Gringo me dijo: “Algún día miraremos esta foto y nos vamos a reír”. Muchos años después, pasando por Buenos Aires, me trajo un paquete de regalo. Cuando lo abrí, era esa foto. Y aún me acompaña. Es una lección de vida: el tiempo hace su trabajo sobre cualquier episodio y uno termina viendo las cosas de una manera más abierta y relajada. Es una especie de ejercicio contra la nostalgia. Para mí, la vida está ahí adelante. Y hago esfuerzo para convencerme todos los días. Los recuerdos del fútbol son muy potentes, como todo lo que se hace dentro de un territorio emocional. Y quedarse empantanado ahí es peligroso.

–¿Qué leías durante México 86?

Memorias de Adriano, traducido por Cortázar. Me acuerdo perfectamente porque me impresionó mucho. Tenía algunos libros, pero no una maleta llena, como dijo Ruggeri. Estaba ahí para jugar un Mundial. Los libros me ayudaron a pasar el tiempo, pero lo crítico era otra cosa.

–¿Por qué tiraste el diario que escribiste en los días del Mundial?

–Eran anotaciones enlazadas con la actualidad, hecho de anécdotas. Del mes y medio que uno está en un Mundial nadie ha hablado del aburrimiento mortal que se sufre. Y de la peligrosa desconexión con el entorno. Uno ni siquiera es consciente del terremoto que provoca en su propio país lo que está haciendo. Aquel fue un Mundial donde vivimos una transformación tan grande en un tiempo récord, que daba para un libro. Me daba miedo que algún día tuviera la tentación de publicar esas anotaciones. Hoy estoy arrepentido. No descarto que alguien lo encuentre. Pero si aparecen, no creo que entiendan mi letra de médico.

–¿Qué etapa atraviesa el fútbol?

–El fútbol, como industria, ha crecido mucho. Lo ha hecho en los mismos términos que la globalización: los ricos son cada vez más ricos, y los pobres, cada vez más pobres. Vale para los clubes, países y jugadores. Europa se ha convertido en un continente casi imperialista en lo futbolístico, donde se concentra casi el 70% del dinero que mueve el fútbol mundial. Y eso hace que se concentre el talento y el poder competitivo. Sudamérica, que fue la contraparte durante muchísimo tiempo, se ha convertido en un productor de jugadores, que vende jóvenes, y los recupera en el último ciclo de su vida deportiva. Y luego están los mercados más “inmaduros”, aquellos que se han sentido fascinados por el fútbol en los últimos tiempos, a los que se les da mucha importancia porque son mercados socioeconómicamente altos. Se está a la búsqueda de esos aficionados con la “sana intención” de convertirlos en clientes. Esa es la lucha de 15 equipos europeos: tener un mercado mundial. Y quedan rezagados aquellos que tienen como mercado su ciudad o su provincia.

–¿El Liverpool de Klopp cambió el estilo de juego dominante?

–Liverpool no especula: es un equipo que te ataca hasta cuando defiende, muy físico, que deja la impresión de que nunca se cansa. Lleva dos años y medio corriendo sin parar. Y luego adaptándose a las condiciones de sus jugadores: una vez que quita, sale muy rápido. Tiene un estratega, que es Firmino, y dos balas, Mané y Salah. La novedad es que juegan los tres muy cerca, se reparten el campo de una punta a otra del área. Y convierten en extremos peligrosísimos a los laterales. Dicho esto: nadie ha influido más en el fútbol mundial como Guardiola. Cualquier equipo de tercera división abre a los centrales, tira hacia adelante a los laterales, pide la pelota al pie y sale hacia el medio a crear superioridad numérica. Es muy interesante que no estamos en la dinámica de los viejos tiempos, cuando un equipo muy bueno terminaba superado por un equipo de una escuela muy especuladora. Ahora el espectáculo empieza a ser obligatorio para el negocio. A esos aficionados remotos que hay que conquistar, no se los puede aburrir porque te abandonan. Jugar bien ya forma parte del plan de negocios. No se ven muchos equipos que esperan y tiran pelotazos. El resultado es Dios, conviene no confundirse, pero hay una exigencia de espectáculo que dejó instalada Guardiola, que, de alguna manera, ha modificado la exigencia de la gente hacia el fútbol que ve.

–¿Entra el River de Gallardo?

–Tener esa continuidad de casi seis años habla de la autoridad y el liderazgo de Gallardo, y de su conocimiento futbolístico, que es fiel a su manera de jugar, primero, y de sentir el fútbol, después. No rapiña el juego: River es un equipo que intenta siempre mostrar su grandeza.

–Escribiste que el fútbol sufre “parálisis por análisis”.

–Hubo un tiempo en que los ojeadores de los clubes iban a ver partidos para descubrir talentos. Luego se alejaron del campo y empezaron a ver videos para analizar los talentos. Y ahora hay departamentos de análisis en los clubes que directamente van al Big Data. No hay equipo que no tenga departamento de videoanálisis y que no intente descuartizar a los adversarios y analizar a fondo a los jugadores, no siempre poniendo los datos en contexto. Entonces, en muchas ocasiones, veo a los entrenadores perderse en detalles y convertir en secundario lo esencial. Tomo como ejemplo bueno a Zidane en el Madrid. Zidane es un simplificador: cree en el talento, sabe que hay jugadores mejores y peores, y se relaciona con el fútbol de un modo natural. Se trata de un tipo que lo conoce todo pero que se queda con lo esencial del fútbol. Y no se confunde ni siquiera cuando pierde. Hay que valorar ese tipo de cosas. Hay entrenadores que ponen dos jugadores altos porque piensan que en los córners pueden sufrir. Y por cuatro córners que le van a tirar en un partido terminan modificando el juego del equipo, con el que hay que convivir durante 90 minutos.

–¿Eso le quita lugar a la espontaneidad, a la gambeta?

–La gambeta es muy querida, pero si te sale. Si no te sale, que Dios te ayude. Aceptamos la de Messi, la de Hazard, que te llevan a la excelencia. Pero los datos de cada Mundial te hablan de que cada día hay menos gambeta. El pase le ganó la batalla a la gambeta. Y ante la gambeta, no hay sistema táctico que valga. Hay momentos en que el talento tiene que pedir paso para resolver problemas. No lo puede resolver todo el entrenador durante la semana. No se puede jugar de memoria. Al fútbol hay que estudiarlo pero luego expresarlo cada uno desde sus condiciones naturales. Por ese sobreanálisis, por el Big Data, por los algoritmos –lo que se está apoderando de la sociedad y también del fútbol–, la sensación es que el entrenador tiene cada vez más influencia en el juego, y eso le quita espontaneidad al jugador.

–Messi contradice todo.

–Siendo genio, cualquiera modifica las cosas. Messi es un caso testigo del fútbol actual. Es el poder del héroe, de la superestrella. Esta semana sacó un pequeño comunicado en Instagram respondiéndole a una persona creíble como Abidal, el secretario técnico, que de algún modo había agredido a los jugadores, y dejó temblando al Barcelona. Luego, en el campo, sigue teniendo el poder del desequilibrio. Decide tres de cada cuatro resultados con su influencia devastadora. Pero Messi hay uno solo.

–¿Está más cabrón, interviene más en la realidad?

–Lo veo más maduro y más consciente de su poder.

–¿Qué hay después de Messi?

–Es difícil saberlo. Pero el siguiente en la línea sucesoria, teniendo en cuenta que un genio nace cada 15 o 20 años, tendrá condiciones más académicas. Messi es un milagro formativo: le debe tanto a la calle como a la academia. Hasta los 13 años creció en la Argentina, en una enseñanza más informal, y luego llegó al Barcelona, donde se metió dentro de una horma futbolística muy atractiva, pero mucho más formal. La calle ha desaparecido como escuela formadora de futbolistas.

–¿Tan así?

–En Europa, por supuesto. En Sudamérica todavía existen ámbitos de pobreza donde el fútbol sigue reinando. Pero el próximo Messi será más parecido a Cristiano Ronaldo que a Messi, más superhombre físico, más competitivo, igual de héroe, pero con un corte futbolístico distinto.

Después de la eliminación de Alemania en Rusia 2018, Oliver Bierhoff, director de selecciones, dijo que debían incorporar el fútbol callejero a los clubes, mucha más “creatividad” y “disfrute”.

–Alemania aprende rápido sobre la evolución del fútbol. El Bayern contrató a Guardiola, vinieron a aprender a España la esencia del “tiki-taka”, lo terminaron implantando en un ciclo formativo muy estricto. Pero que al ser demasiado estricto, se terminó cargando la espontaneidad, el talento singular de los jugadores. Esa es la gran ventaja que tenía la calle: cuidaba a los jugadores diferentes. El diferente tenía mucho prestigio en la calle. En cambio, la academia es muy buena para mejorar a los jugadores medianos, y muy mala para cuidar al diferente.

...
(Foto: Diego Paruelo)

–¿Qué impresión te da la revolución Maradona en el fútbol argentino?

–En primer lugar, para Diego no existe una medicina mejor que el fútbol. El documental Maradona en Sinaloa es una prueba concluyente. Primero, la desproporción entre el equipo que dirigía y su condición de genio. Y luego el efecto mágico que tiene en los jugadores y el efecto mágico que el fútbol tiene en él. Esta experiencia en Gimnasia, siendo menos reveladora, apunta en el mismo sentido. Maradona es un prócer futbolístico. Y en un país que está sufriendo mucho. Con Maradona hay algo fuertemente social. Con Maradona, los pobres les ganan a los ricos.

–¿Nunca te hastiaste del fútbol?

–No, porque el fútbol es evolutivo. Es como que te guste la pintura y cada semana estés ante un cuadro distinto. Para analizarlo, no me canso. De todas maneras, no soy entrenador porque es una profesión que requiere de un alto grado de obsesión futbolística. Y soy más bien disperso: me gusta la lectura, el cine… Me gusta vivir. El fútbol ocupa parte de mi vida. Una parte importante, no mi vida entera.

–Te faltó el periodismo. ¿Cómo lo ves desde adentro? En Los cuadernos de Valdano (1997) ya escribías que “el morbo y la anécdota alejan a los medios de la cancha”.

–Hay dos tipos de periodismo, y cada vez ocupan más los extremos. Aquellos que analizan el fútbol con rigor y de una manera muy atractiva, donde una crónica de un partido es casi un cuento de fútbol. Y otro más ruidoso, más polémico, más entretenido, más masturbatorio. Si existen las dos puntas, es porque existen ambas audiencias. Y cada vez hay más gente del medio contando el fútbol. Pero tenemos el defecto de hablar para jugadores, entrenadores y gente iniciada. Y perdemos de vista que le hablamos a la gente, que somos divulgadores de un juego muy popular, y que hay que “descomplicarlo” cuando lo analizamos.

–¿Qué te sorprendió últimamente en el fútbol?

–El fútbol femenino, que ha acelerado de una manera descomunal. Y que tiene algunas cosas de las que debiéramos aprender. Por ejemplo, que tengan una relación tan libre con el sexo. Da la sensación de que en el mundo de los hombres no existe la homosexualidad, y en el de las mujeres, sí, sólo porque tienen una manera más desenfadada de decirle a la sociedad quiénes son. Y ahí Rapinoe ha hecho una gran labor al insertar el fútbol en la normalidad de la dinámica social.

Link a la nota >