Qué jubilados cobran el Bono extra de $1500 en abril y mayo | Alcanzará a más del 70 por ciento



El Gobierno definió otorgarle dos bonos a los jubilados y pensionados de los haberes más bajos, para que sus ingresos no pierdan poder adquisitivo contra la inflación. La medida alcanzará al 70 por ciento de los adultos mayores, es decir, a más de 7 millones de personas. Los bonos serán de 1.500 pesos cada uno, y se otorgarán en los meses de abril y mayo para los ingresos de hasta 30.856 pesos.

A partir del primero de marzo, todo el universo de haberes subirá 8,07 por ciento, según se desprende de la nueva ley de movilidad. Aplica a jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares. Así, la jubilación mínima subirá a 20.571 pesos, la jubilación máxima a 138.426 pesos y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) ascenderá a 16.457 pesos. En tanto, la Asignación Universal por Hijo (AUH) pasará a 4017 pesos.

Sin embargo, en los meses de abril y mayo, a las jubilaciones y pensiones de hasta 30.856 pesos (1,5 haberes mínimos) se le agregarán los bonos de 1500 pesos, por lo que durante esos dos meses, los adultos mayores con los haberes más bajos percibirán una jubilación de 22.071 pesos. En esos dos meses, la PUAM será de 17.957 pesos.

“Al considerar el aumento por movilidad y los bonos, una jubilación mínima aumentará un 16 por ciento, ganándole claramente a la inflación del trimestre”, consideró la Anses a través de un comunicado. Así, estarán por encima del aumento de precios, que las consultoras privadas estiman superior al 11 por ciento para el primer trimestre. Hasta el momento, sólo se conoce la inflación oficial de enero (4 por ciento).

La definición fue tomada por el presidente, Alberto Fernández, en conjunto con la titular de Anses, Fernanda Raverta y el ministro de Economía, Martín Guzmán, luego de una reunión este viernes en la quinta presidencial de Olivos. La suma de los bonos busca que con el 8,07 por ciento que se dará por la ley de movilidad, los jubilados y pensionados no pierdan poder adquisitivo ante la suba generalizada de los precios. 

El Gobierno definió otorgarle los bonos a los jubilados y pensionados de menores ingresos debido a que “fueron los que se vieron más afectados en los últimos años”, según explicó la Anses a través de un comunicado. Así, obtendrán este beneficio por dos meses (abril y mayo) y a partir de junio recibirán un nuevo incremento, el segundo del año, dado que así está establecido por la nueva ley de movilidad, que establece cuatro subas por año.

Este es el primer incremento que se realizará bajo la Ley 27.609 de Movilidad Jubilatoria, votada por el Congreso a fines de 2020. Los aumentos alcanzan a 8,3 millones de jubilaciones y pensiones y 9,6 millones de asignaciones (Asignación Universal por Hijo, Asignaciones Familiares, Asignación Universal por Embarazo, entre otras).

Para calcular el incremento, la fórmula tomó en cuenta lo ocurrido con los salarios y la recaudación de la Anses durante el último trimestre del 2020. El cambio introducido a último momento, en el que se agregó como variable de salarios el índice que mide el Indec, significó que la suba fuera mayor a lo que hubiera sido si se tomaba la medición del Ripte.

Así, se trata del primer aumento bajo una ley de movilidad en el gobierno de Alberto Fernández, debido a que en 2020 había sido suspendida por el Congreso, y los aumentos se otorgaron de manera trimestral, por decreto. De haberse mantenido la ley de movilidad que estuvo vigente durante el gobierno de cambiemos (2017-2019), el aumento de marzo hubiese sido del 7,18 por ciento, menor al arrojado por la actual fórmula, del 8,07 por ciento.



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Las jubilaciones aumentarán un 8 por ciento | El anuncio oficial se realizará la semana próxima y la suba regirá desde marzo



Las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares tendrán un aumento del 8 por ciento en marzo, según anticiparon a PáginaI12 fuentes oficiales. La semana que viene será anunciado oficialmente por la directora ejecutiva de Anses, Fernanda Raverta. Será el primer incremento por la nueva ley de movilidad previsional, aprobada a fin de 2020 por el Congreso, que estableció una nueva fórmula para actualizar los haberes.

El 8 por ciento de aumento será igual para todo el universo de jubilados, pensionados y asignaciones familiares, como la AUH. A ese número se llega por la nueva fórmula, que toma en un 50 por ciento la variación interanual de la recaudación tributaria de la Anses durante el cuarto trimestre del 2020. Y en otro 50 por ciento por la evolución acumulada de los salarios, también del último trimestre del 2020.

Se trata de la primera actualización en base a una ley de movilidad durante el gobierno de Alberto Fernández, debido a que en diciembre de 2019 fue suspendida la movilidad (vigente desde 2017), a través de la ley de solidaridad social que aprobó el Congreso. En 2020 se dieron cuatro aumentos trimestrales por decreto, que fueron mayores para los jubilados de la mínima que para los de la máxima, debido a que hubo un aumento con un componente de suma fija, y tres bonos para los haberes más bajos.

Con el aumento de marzo, los analistas económicos proyectan que las jubilaciones y asignaciones perderán contra la inflación. Mientras que el ajuste será del 8 por ciento, consultoras privadas consultadas por este diario estiman que la inflación del primer trimestre será mayor. Desde Ecolatina proyectan un 11,5 por ciento y desde LCG un 11,8 por ciento. Hasta el momento, el único dato oficial es el de enero, donde el índice de precios al consumidor escaló un 4 por ciento, según el Indec.

“El incremento va a dar por debajo de la inflación”, afirmó a PáginaI12 Carlos Martínez, economista especializado en seguridad social. Sin embargo, estimó que para mediados del 2021 se va a ir acomodando en línea con la inflación: “Los próximos aumentos van a tomar datos de la recuperación fiscal y salarial, que ya viene siendo mayor, en especial contra un tan malo 2020”, explicó el investigador de la Universidad de General Sarmiento (UNGS).

El jueves por la tarde, Raverta visitó al presidente Alberto Fernández en la Casa Rosada para conversar sobre el primer aumento que recibirán los jubilados con la nueva fórmula de movilidad. A fines del año pasado, la titular de Anses había dicho que si los salarios y la recaudación no se recuperan, que son las variables que toma la fórmula, “siempre está la facultad del presidente de pagar un bono”.

Finalmente, tal como preveían expertos en seguridad social, como Miguel Fernández Pastor, fue beneficioso que la variación salarial para incluir en la fórmula se tomara tomando el número más alto entre lo que diera el Ripte (que mide el Ministerio de Trabajo) y el Índice de Salarios (que mide el Indec). En este primer aumento, se tomará el Índice de Salarios del Indec, que contempla también las subas de los informales, porque dio más alto que el Ripte. En el proyecto inicial sólo se contemplaba el Ripte, y la modificación fue sumada durante la discusión del proyecto en el Senado.

El próximo incremento por la ley de movilidad se realizará en junio de este año. Si bien la fórmula impulsada por el macrismo en 2017 fue modificada por el Congreso a fines de 2020, lo que se mantuvo de esa movilidad, vigente entre 2017 y 2019, fueron los aumentos trimestrales. De haberse mantenido esa fórmula, que actualizaba por inflación con un fuerte rezago, este aumento de marzo hubiera sido del 7 por ciento, menor al 8 por ciento que efectivamente se otorgará por el cálculo de la nueva ley.

Los jubilados llevan varios años de pérdida de poder adquisitivo. Desde que se modificó el sistema previsional y se instaló la ley de movilidad en 2009, que se extendió hasta el 2017, los haberes le ganaron a la inflación en 7 de los 9 años (perdieron en 2014 y 2016). A fines de 2017 el gobierno de Cambiemos impulsó una nueva actualización, y los dos años que estuvo vigente, en 2018 y 2019, los jubilados perdieron contra la suba de precios. En 2020, con la movilidad suspendida, los aumentos se dieron por decreto, y el 80 por ciento le ganó a la inflación, si se toman en cuenta las subas y los bonos. 



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El Gobierno reglamentó la ley de movilidad jubilatoria | Se actualizarán los ingresos de 18 millones de personas



El Gobierno reglamentó este sábado la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, que establece un ajuste trimestral de las prestaciones, mediante la publicación del decreto 104/2021 en el Boletín Oficial.

Según lo dispuesto, las jubilaciones se actualizarán los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre con una fórmula que combina en un 50 por ciento la recaudación de la ANSES y en otro 50 la variación salarial.

El INDEC y la Secretaría de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo proporcionarán a la ANSES antes del primer día hábil de los meses de febrero, mayo, agosto y noviembre de cada año, los valores del Índice General de Salarios (IS) y del Índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), respectivamente, con el fin de calcular el índice de movilidad que determina el artículo 32 de la Ley 24.241.

La ANSES, en el ámbito de su competencia, publicará cada uno de los valores de las variables que se tuvieron en cuenta para el cálculo del índice de movilidad correspondiente, así como la metodología practicada a tal fin.

Con esta nueva disposición, a partir del 1º de marzo de 2021 el monto del haber mensual de la Prestación Básica Universal (PBU) será el que resulte de aplicar a la suma de 8.707,78 pesos el incremento por movilidad correspondiente a dicho mes. 

Por su parte, el INDEC adelantó este mes la fecha de difusión del Índice de salarios con el objetivo de proporcionar información para calcular el índice trimestral de movilidad previsional establecido en la Ley N° 27.609. La fecha prevista originalmente era para el 26 de febrero, pero se realizó el 10  para que se pueda realizar el cálculo.

El último informe oficial dado a conocer por el instituto señaló que el Índice de Salarios total creció 1,8 por ciento en diciembre último respecto de noviembre, como consecuencia de la suba de los salarios registrados del 1,9 y un aumento en los salarios del sector privado no registrado de 1,2.

El nuevo indicador de ajuste trimestral será usado para actualizar los ingresos de 18 millones de personas, entre las que perciben jubilaciones, pensiones, la Asignación Universal por Hijo (AUH), asignaciones familiares, pensiones no contributivas, y pensión al adulto mayor.

La publicación lleva la firma del presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Trabajo Claudio Moroni y su par de Economía, Martín Guzmán.



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La movilidad jubilatoria arrancaría con un 8 por ciento | En marzo de 2021 se aplicará el primer aumento con la nueva fórmula



A partir de marzo de 2021, las jubilaciones, pensiones y asignaciones volverán a actualizarse por un índice de movilidad, tras la aprobación de la ley en el Congreso. Según estimaciones de expertos en seguridad social, la suba trimestral podría ser de alrededor del 8 por ciento. Se trata de proyecciones, debido a que la suba no se puede calcular con exactitud. Se toman datos de variación de salarios y de recaudación de la Anses entre octubre y diciembre de este año, que todavía no fueron publicados o relevados oficialmente. 

La movilidad de marzo sería de alrededor del 8 por ciento, según el abogado previsionalista Miguel Fernández Pastor, o 7,4 por ciento, según Sergio Rottenschweiler, economista especializado en seguridad social. Ambos expusieron en la comisión bicameral mixta de movilidad previsional. Se trata de proyecciones. Para la fórmula que se aplica en marzo 2021, se toma la evolución de los salarios entre octubre y diciembre de 2020. Hasta el momento se encuentra sólo el dato del Ripte de octubre, de 4,6 por ciento, que mide los salarios del sector formal. Todavía falta la publicación de noviembre y diciembre. Además, va a compararse con el Índice de salarios del Indec, y se tomará el mejor de los dos. El último dato en este sentido es de septiembre.

También en la fórmula que se aplicará para la suba de marzo se toma la comparación interanual de la recaudación de los recursos tributarios de Anses durante el cuarto trimestre. El dato es público, aunque de difícil acceso, y lo releva el Ministerio de Economía. Se encuentra hasta noviembre, por lo que el resto fue estimado por Rottenschweiler. Si bien esta fórmula es similar a la vigente entre 2009 y 2017, el economista plantea que no se puede observar lo que sucedió y extraporlarlo para adelante, dado que la composición de los recursos tributarios de Anses cambió. Por ejemplo, se reemplazó el impuesto a las Ganancias por el impuesto al cheque.

Los equipos técnicos de Anses también tienen hechas sus estimaciones, pero no las están difundiendo públicamente. Durante las reuniones de comisión en el Congreso, informaron a los diputados y senadores que el aumento de marzo sería alrededor del 11,9 por ciento. En ese momento, el proyecto de ley planteaba subas semestrales, en marzo y septiembre de cada año, y para eso se tomaba en marzo lo ocurrido durante el segundo semestre del año anterior con los salarios y la recaudación.

Desde el organismo explicaron que las estimaciones podían ser más precisas porque estaban los datos de varios meses del semestre, mientras que actualmente se tomará lo ocurrido en un trimestre, y recién están las cifras de octubre. Con los cambios que se le pusieron al proyecto en el Senado, la actualización del proyecto pasó de ser semestral a trimestral, por eso la suba estimada inicialmente de 11,9 por ciento será menor.

El Gobierno considera que los haberes con la nueva fórmula le ganarán en 2021 a la inflación. Carlos Heller, diputado del Frente de Todos, se aventuró a estimar una suba de 8 a 10 puntos superior. En su exposición en el Congreso afirmó que los salarios van a crecer de manera real como una política del gobierno, y la recaudación va a aumentar por una mejora en la actividad económica y una reforma impositiva.

Tras una caída histórica este año en la actividad económica, todos los consultores e informes internacionales estiman un rebote para 2021. Sin embargo, el diputado Jorge Sarghini, de Consenso Federal, pidió “prudencia”, ante la incertidumbre que genera que no se haya solucionado la crisis sanitaria ni en Argentina ni en el mundo.

¿Qué ocurriría entonces si, pese a las proyecciones del Gobierno, la recaudación y los salarios no se recuperan debido a la pandemia? Ante esta consulta, Fernanda Raverta, titular de Anses, afirmó: “En alguna cuestión excepcional, siempre está la facultad del presidente Alberto Fernández de pagar un bono cuando las cosas se ponen bien feas”.

Otro aspecto que podría hacer variar los aumentos 2021 es la reglamentación de la ley, que deberá estar publicada para febrero. La ley habla de una comparación homogénea entre variables, lo que expertos llaman “cláusula de legislación constante”. Lo que busca es que cambios normativos no afecten el cálculo de movilidad, como, por ejemplo, sacar un impuesto que forma parte de la recaudación de Anses. Además, determinar qué beneficiarios y beneficios se van a tomar, en caso de que salga una moratoria por ejemplo. De todos modos, según una fuente oficial, estas modificaciones no cambian demasiado, debido a que siempre las comparaciones se hacen sobre variables, y no sobre stocks.

La gran pregunta es cuándo los jubilados recuperarán el poder adquisitivo perdido. Entre 2016 y 2020, la economía sólo creció en 2017. En esos años, con la movilidad del gobierno de Cristina Kirchner, y desde 2018 con la de Mauricio Macri, los jubilados perdieron ante la inflación. Este 2020, con la movilidad suspendida y las subas por decreto, el 80 por ciento de los jubilados igualaron a la inflación. El diputado Máximo Kirchner adelantó en el discurso de cierre de la sesión que los haberes “no van a recuperar todos los puntos perdidos el año que viene”.



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Las claves de la nueva movilidad jubilatoria | La fórmula ajusta jubilaciones, pensiones y asignaciones



El Congreso modificó por ley el índice de movilidad que impulsaba el Gobierno. A partir de marzo se aplicará de manera trimestral en jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares. Luego de un año donde la movilidad estuvo suspendida, los haberes volverán a actualizarse automáticamente por una fórmula que depende de la evolución de los salarios y la variación de la recaudación. Así, se asemeja a la que estuvo vigente entre 2009 y 2017, y se diferencia de la que rigió entre 2017 y 2019, que actualizaba por inflación. El proyecto, delineado por el Ministerio de Economía y la Anses, luego tuvo modificaciones del Senado durante la media sanción en la Cámara alta.

Actualización. La única diferencia entre esta ley y la que estuvo vigente bajo la presidencia de Cristina Kirchner es que la actualización no será semestral (así había sido planteado en el proyecto inicial), sino que habrá aumentos trimestrales, es decir, cuatro en el año. El primero será en marzo 2021 y luego junio, septiembre y diciembre. También fueron trimestrales los aumentos con la fórmula del gobierno de Cambiemos (2017-2019) y durante todo 2020, que la movilidad estuvo suspendida y los aumentos se otorgaron por decreto.

Salarios. Los haberes se actualizarán por una fórmula que estará compuesta en un 50 por ciento por la evolución de los salarios. El indicador que se tomará es el que sea más alto al comparar la Remuneración Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), que mide el Ministerio de Trabajo, y el Índice de Salarios que releva el Indec. En el proyecto inicial sólo se tomaba el Ripte pero luego el Senado le sumó la comparación con el dato del Indec. Entre 2009 y 2017 el Ripte superó en un 15 por ciento al índice de salarios del Indec, aunque en las 14 observaciones semestrales, en 5 fue superior el valor del Indec. Por eso, según expertos en seguridad social como Miguel Fernández Pastor, la presencia de los dos indicadores es más beneficiosa para los jubilados.

Recaudación. La fórmula se actualizará en un 50 por ciento por la recaudación de la Anses. Durante los aumentos que se apliquen en marzo, junio y septiembre se tomará la variación interanual de la recaudación tributaria de Anses, que varía según impuestos como débitos y créditos, el impuesto a los combustibles o cigarrillos, o el IVA. En el cuarto aumento del año, en diciembre, se utilizará la recaudación total del organismo, a la que se suman los aportes y contribuciones de trabajadores y empresas.

Rezago. El próximo aumento por la nueva ley de movilidad se aplicará en marzo. Para eso, se mirará qué ocurrió con las variables durante el cuarto trimestre del año anterior (octubre, noviembre y diciembre). En el caso del salario, se tomará la evolución de octubre a diciembre. Para la recaudación, se comparará la variación interanual del cuarto trimestre de 2020 contra el de 2019, medida por beneficios. En junio se tomarán los datos del primer trimestre del mismo año, en septiembre del segundo trimestre y en diciembre del tercer trimestre. En un contexto inflacionario, legisladores de diversos partidos políticos planteaban que la actualización fuera trimestral. Desde Anses explicaron que la modificación es una “virtud”, dado que el rezago promedio es de 4,5 meses, menor a la fórmula del gobierno de Macri y de Cristina. “El menor rezago implica que el aumento refleja más fielmente la evolución macroeconómica de lo que está pasando”, explicó un técnico de la Anses.

Tope. La fórmula cuenta con el mismo tope que tuvo entre 2008 y 2017, sólo que antes aplicaba en septiembre porque los aumentos eran semestrales, y ahora será en diciembre. Esto significa que se observa la evolución de los recursos totales de la Anses y se los aumenta en un 3 por ciento, para otorgarle sustentabilidad al sistema, según el Gobierno. “La movilidad de marzo, junio, septiembre y diciembre no puede superar ese número, y si lo supera, se aplica el tope”, explicó una fuente de Anses. Desde el organismo resaltaron que esto no significa que por el tope los haberes queden por debajo de la inflación. En los 9 años que estuvo vigente la fórmula del kirchnerismo, se aplicó el tope en 3 años, y en 2 la movilidad le ganó a la inflación. Esto podría ocurrir porque la recaudación tributaria está por encima de los aportes y contribuciones.

Reglamentación. La ley habla que la fórmula debe utilizarse realizando comparaciones homogéneas, o lo que los expertos llaman “cláusula de legislación constante”, que lo que busca es que cambios en las variables que se toman en la fórmula no perjudiquen los haberes. La letra chica se definirá en la reglamentación de la ley.

Empalme

El empalme entre la fórmula del kirchnerismo y la del macrismo entre 2017 y 2018 implicó una pérdida para los jubilados. El último aumento de la ley del gobierno de Cristina fue semestral, en septiembre de 2017, y el primero con el cambio de fórmula fue trimestral en marzo de 2018. En ese período transcurrieron 6 meses, pero la suba fue trimestral, por eso se “omitió” un trimestre. Por ese motivo hay un fallo de Miguel Fernández Pastor, donde la Corte Suprema podría expedirse en 2021. 

Desde Anses plantean que ahora eso no sucede porque aunque la movilidad estuvo suspendida un año, las subas por decreto se dieron de manera trimestral, y seguirán del mismo modo. Legisladores de la oposición afirman que la nueva movilidad no considera un trimestre, dado que con la movilidad del macrismo las subas de marzo miraban lo que ocurría en el tercer trimestre del año anterior, y desde ahora se tomará el cuarto trimestre del año anterior. Desde el Gobierno argumentan que esa lógica no debería aplicarse dado que en 2020 la movilidad estuvo suspendida por la aplicación de una ley que aprobó el Congreso, por lo que no tomaron en cuenta esas variables ni esos períodos. “¿Cómo quieren solucionarlo, que en marzo se mide lo que pasó en el tercer trimestre? Eso sólo aportaría más rezago y perjudicaría la fórmula”, planteó una fuente oficial.



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La fórmula para las jubilaciones ya es ley | Diputados aprobó el nuevo mecanismo de actualización de haberes



El Congreso aprobó la ley que modifica el índice de movilidad jubilatoria, con 132 votos afirmativos, 119 negativos y ninguna abstención. El proyecto contó con el apoyo del Frente de Todos y diputados de partidos provinciales, que completaron la media sanción, tras la aprobación en el Senado. El debate comenzó a la mañana del martes y se extendió durante más 10 horas entre chicanas y agresiones, con la exposición de más de 50 legisladores. En el final, Máximo Kirchner, último orador por el oficialismo, mostró las balas de goma de la represión del gobierno de Mauricio Macri cuando se aprobó la reforma a la moviliad jubilatoria en 2017. Lo hizo en respuesta a Cristian Ritondo, el expositor anterior de Juntos por el Cambio, quien había mostrado las piedras que se arrojaron en esa oportunidad.

El principal argumento del oficialismo es que la nueva fórmula, que actualiza por la evolución de los salarios y la recaudación de la Anses, las jubilaciones, pensiones y asignaciones ganarán poder adquisitivo al superar la inflación. El oficialismo, junto a diputados del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, de Córdoba Federal, y de Movimiento Popular Neuquino, conseguió imponerse por un ajustado margen.

Por el contrario, desde la oposición plantearon que el hecho de que la inflación no sea parte de la fórmula implicará un ajuste. El rechazo reunió los votos de Juntos por el Cambio, la izquierda, el Partido de la Justicia Social, Consenso Federal y el socialismo. La sesión quedó abierta a las 11:40, luego de que se obtuviera quórum, y el debate comenzó pasadas las 12:30 horas, con la titular de Anses, Fernanda Raverta, presente en uno de los palcos del Congreso, junto a directores y gerentes del organismo.

Carlos Heller (FdT), presidente de la comisión de presupuesto y hacienda, consideró que con la nueva fórmula las jubilaciones podrían crecer entre 8 y 10 puntos en 2021. “La fórmula se compone de salarios y recaudación, y las políticas públicas van a llevar a aumentos en ambas. Las paritarias van a cerrar por encima de la inflación y la recaudación va a crecer por la actividad económica y la reforma impositiva del año que viene”, explicó Heller.

Marcelo Casaretto (FdT), presidente de la comisión de Previsión Social, afirmó que el componente procíclico de la fórmula busca que “los jubilados participen del crecimiento” de la economía. “Por la ley de 2008 los jubilados mejoraron un 26 por ciento el poder adquisitivo, y la fórmula de 2017 hizo que perdieran un 19,5 por ciento en dos años”, agregó. De todos modos, Máximo Kirchner (FdT) adelantó que “no van a recuperar todos los puntos perdidos el año que viene”.

En cambio, Luciano Laspina (Cambiemos), planteó que el contexto actual “no tiene nada que ver con el boom de commodities que estuvo vigente hasta 2011”. Además, dijo que la ley “puede ser criticada por izquierda y por derecha a la vez”. Por un lado, dijo que “desprotege a los jubilados en una economía en un escenario de aceleración inflacionaria”, y por el otro, cuando baje la inflación y la economía crezca, “la fórmula va a ser difícil de pagar”.

Alejandro Cacace (Cambiemos), afirmó que el objetivo de la ley es “meterle la mano en el bolsillo a los jubilados”. Criticó que este año, si hubiera estado vigente la movilidad, todas las jubilaciones hubieran tenido una suba del 42 por ciento, contra un 35 por ciento que tuvieron las mínimas y un 24 por ciento que se le otorgaron por decreto a las máximas. “Se ahorraron en 2020 100 mil millones de pesos por esta medida”, agregó. Mario Negri (Cambiemos) cuestionó a Alberto Fernández por haber prometido en campaña una suba del 20 por ciento, y opinó que “se quedó con los bancos y no con los jubilados, porque con las Leliq tuvieron ganancias que nunca se habían visto”.

Jorge Sarghini (Consenso Federal) pidió “prudencia” a la hora de hacer proyecciones sobre las subas para 2021, debido a la situación incierta de las consecuencias de la pandemia. Afirmó que “la fórmula va en el sentido correcto porque la relación con la recaudación y los salarios implica que se comparte el crecimiento”, mientras que “la del macrismo sólo tenía precios y puede triunfar cuando la economía fracasa”. De todos modos, rechazó acompañar la ley debido a que no se incluyó una “cláusula de garantía” ante inflación.

Los diputados del oficialismo contestaron a las críticas. Mirtha Tundis (FdT), quien abiertamente había planteado que se modificara el proyecto con cambios que finalmente se introdujeron, afirmó que “la historia demuestra que cuando la fórmula se aplicó por salarios o recaudación, los aumentos fueron buenos”. “Hablan de ajuste, robo, relato y mentira quienes les dijeron a los jubilados que se pongan un saquito para no tener frio, o les robaron 6 meses con el empalme”, aseguró Tundis.

Chicanas y agresiones

Fernanda Vallejos (FdT) le respondió a Alfredo Cornejo, quien había afirmado que “el cambio busca congraciar al FMI”. La economista afirmó: “Escuchamos hablar de ajuste y de FMI a los que hace un año gobernaban, no puedo más que preguntarme en qué planeta vivían cuando gobernaban”. Además, Máximo Kirchner (FdT), agregó: “Cambiar la fórmula fue el primer chichoneo entre el Gobierno de Macri y el FMI”.

Nicolás del Caño (Frente de Izquierda), compartió los argumentos de Cambiemos. “Asistimos a un ajuste a los jubilados, no hay grieta”, afirmó. “Todos los gobiernos los ponen como variable de ajuste: Menem impulsó la privatización del sistema, la alianza con Patricia Bullrich les bajó un 13 por ciento y el kirchnerismo se negó al 82 por ciento móvil”, agregó.

José Luis Ramón (Unidad y Equidad Federal), fue uno de los bloques minoritarios que acompañó la fórmula. Explicó que lo hizo porque considera que la economía “va a rebotar”, aunque al mismo tiempo afirmó que si la economía sigue en recesión, como desde hace 3 años, “los jubilados la van a pasar mal”.

Al extenso debate no le faltaron excentricidades. Javier Campos (Cambiemos) llevó una piedra para recordar la sesión del cambio de movilidad del 2017. Máximo Kirchner (FdT), por el contrario, le contestó mostrando balas de goma: “Esto es lo que tiraron sobre la gente esa sesión”. Waldo Wolff (Cambiemos) sacó durante su discurso un paquete de harina, de carne y de leche para hablar de la pérdida del poder de compra de los jubilados. Josefina Mendoza (Cambiemos) relató la fábula de la oveja y el lobo y concluyó su discurso al afirmar: “Conoce siempre a los malvados para que no te atrapen con sus engaños”. Fernando Iglesias (Cambiemos) se refirió a la vicepresidenta como “cleopatra de Tolosa” y al presidente como “Virrey Alberto”. Pablo Carro le contestó: “Su intervención está dedicada exclusivamente a insultar a las autoridades del gobierno”. 



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La nueva fórmula previsional en gateras | Diputados busca convertir en ley los cambios que impulsa el gobierno



Este martes el Congreso convertiría en ley la nueva fórmula para actualizar las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares. El proyecto, que ya tiene media sanción del Senado, será tratado en la Cámara de Diputados. Desde el oficialismo confían que tienen los votos necesarios dado que cuentan con el respaldo de bloques provinciales. De aprobarse, a partir de marzo los haberes se actualizarán en base a lo que ocurra con los salarios de los trabajadores y con la recaudación de la Anses.

La sesión está convocada para las 11 de la mañana y se realizará bajo la modalidad presencial, con excepción de los diputados que integran grupos de riesgo. Estará presente Fernanda Raverta, titular de la Anses, quien adelantó que el principal objetivo de la ley es que “los haberes de los jubilados le ganen a la inflación, para recuperar los haberes reales”. El proyecto tiene algunas similitudes con la que estuvo vigente entre 2009 y 2017, en la que los jubilados aumentaron su poder de compra un 26 por ciento.

Antes de llegar al recinto, el proyecto obtuvo dictamen con las firmas de los diputados del Frente de Todos, y contó con el apoyo de los legisladores del bloque Córdoba Federal, los misioneros y el titular del Interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, José Luis Ramón. El respaldo de los bloques provinciales será clave. El oficialismo cuenta con 117 votos, y requiere de apoyo para construir una mayoría. Estiman que los aliados sumarán 13 votos, por lo cual se alcanzará el número necesario para sancionar la ley.

El diputado del Frente de Todos, Marcelo Casaretto, quien presidió la comisión bicameral mixta que durante todo el año debatió con expertos cómo establecer una nueva movilidad, defendió el proyecto: “Creemos que en la salida de la pandemia la Argentina va a crecer, van a mejorar los salarios y va a mejorar la recaudación. Por lo tanto, va a haber un proceso de redistribución del ingreso y por eso queremos que los jubilados participen de ese proceso, ese es el objetivo de esta ley”.

El proyecto de ley plantea que la actualización de los haberes se realizará cuatro veces en el año (marzo, junio, septiembre y diciembre), tal como ocurrió entre 2017 y 2020, con la fórmula del gobierno de Cambiemos y este año con los aumentos por decreto, dado que la movilidad fue suspendida durante todo el año. Inicialmente, el proyecto que delinearon entre el Ministerio de Economía y la Anses planteaba actualizaciones semestrales, pero eso fue modificado por los Senadores del Frente de Todos. Así, tras el aumento del 5 por ciento que se otorgó en diciembre por decreto, le seguirá a partir de marzo otra suba.

La modificación respecto a la movilidad vigente durante el gobierno anterior es que esos dos años los haberes se actualizaban en un 70 por ciento por inflación y en un 30 por ciento por variación salarial. En cambio, el actual proyecto plantea aumentos en un 50 por ciento por la recaudación de la Anses, y en un 50 por ciento por variación salarial (según el índice que de más alto entre Ripte, que mide el Ministerio de Trabajo, o el CVS que releva el Indec).

Dejar afuera de la fórmula a la inflación es la principal crítica de la oposición, que no acompañará la ley. Allí se encuentran Juntos por el Cambio, Consenso Federal y el Frente de Izquierda. “La única razón que tiene el gobierno para hacerlo es ahorrar recursos en 2021, y lo que se busca es desenganchar de la inflación, en un año en el que se estima una inflación del 50 por ciento, que significa que la caída de la jubilación no tenga piso”, consideró Alejandro Cacace, diputado de Cambiemos y vicepresidente de la comisión de Previsión. 

La iniciativa recibió dictamen el miércoles pasado en el marco de un plenario de las comisiones de Previsión y Seguridad Social, que preside Marcelo Casaretto; y de Presupuesto, a cargo de Carlos Heller, ambos del Frente de Todos. Sobre el punto del índice de precios, Heller indicó que “el gobierno no quiere atar los aumentos previsionales a la inflación porque considera imprescindible avanzar en la desindexación y desdolarización de la economía”. En cambio, opinó que las variables consideradas en la fórmula tendrán un buen desempeño los próximos años: “El gobierno actual propone un proyecto de país en el que crezca la actividad económica, aumente la cantidad de trabajadores y sus ingresos reales, suban los aportes a la seguridad social, se incremente la recaudación impositiva y todo ello repercuta en un nuevo ciclo de crecimiento de la actividad económica”. 



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Avanza la ley de movilidad previsional | El Senado le dio media sanción y Diputados la trataría la semana próxima



El proyecto de ley de movilidad previsional ingresará a Diputados en las próximas horas, tras haber obtenido media sanción en la Cámara Baja. Según pudo saber este diario de fuentes parlamentarias, será tratado en las comisiones de seguridad social y de presupuesto. El oficialismo apurará el tratamiento en el recinto para la próxima semana. El Gobierno necesita que sea aprobado antes del 31 de diciembre, debido a que en esa fecha vence el plazo vigente de suspensión de la movilidad.

El Senado le dio media sanción al proyecto con 41 votos a favor y 26 en contra, debido al apoyo de los legisladores del Frente de Todos y de aliados, mientras que Juntos por el Cambio rechazó la iniciativa. El debate duró más de cuatro horas y se llevó a cabo en medio de fuertes cruces. Inclusive, durante la histórica jornada en Diputados para tratar la legalización del aborto, la oposición rechazó que ambos temas se trataran en simultáneo. 

La titular de Anses, Fernanda Raverta, siguió el debate en uno de los palcos del Senado y afirmó que el objetivo de la fórmula de movilidad es que “los haberes de los jubilados le ganen a la inflación, para recuperar los haberes reales”. El proyecto de ley tiene algunas similitudes con la que estuvo vigente entre 2009 y 2017, en la que los jubilados aumentaron su poder de compra un 26 por ciento.

El tratamiento en el recinto se realizó en medio de fuertes cruces. El primero en tomar la palabra fue Daniel Lovera, senador del Frente de Todos. Calificó al Gobierno anterior de “irresponsable y desmemoriado” por haber “destruido” el sistema previsional argentino. “Dejaron al Estado con la capacidad agotada”, afirmó el presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social.

Por su parte, el cordobés Carlos Caserio contestó a las críticas de la oposición, quienes aseguraban que la nueva ley busca un ajuste en las cuentas públicas. “¿Ajuste? ¿El Gobierno anterior nos habla de ajuste? ¿44 mil millones de dólares que se gastaron sin pasar por el Congreso ni consultar a nadie, y hablan de consenso y ajuste?”, se preguntó. “Hicieron el ajuste más grande de la historia argentina”, agregó el peronista.

Por otro lado, los senadores oficialistas defendieron la fórmula, que redactó el Ministerio de Economía y de Trabaj,o y que luego tuvo cambios cuando llegó al Congreso, como los aumentos que finalmente serán trimestrales y el 5 por ciento de suba de diciembre, que no será a cuenta. 

Caserio afirmó que “ninguna fórmula es la perfecta” y dijo que la que impulsa el oficialismo “como es por la recaudación de Anses, le da sustentabilidad”. Lovera argumentó que cuando estuvo vigente de la fórmula de forma similar durante casi una década, los “adultos mayores obtuvieron una mejora sostenida de su poder adquisitivo”.

Por su parte, la principal crítica de la oposición es que la fórmula, que actualiza los haberes previsionales según la variación de los salarios y la recaudación de la Anses, no tiene ningún componente relacionado a la inflación. “Esta fórmula es poco transparente, es más volátil para mantener el poder adquisitivo de los jubilados y por eso muchos países usan la inflación para realizar los ajustes”, afirmó el senador de Juntos por el Cambio, Martín Lousteau.

Lousteau, quien fuera ministro de Cristina Kirchner, opositor de Horacio Rodríguez Larreta y embajador de Mauricio Macri, cruzó a Oscar Parrilli por haber cambiado de opinión, al haber apoyado la creación de las AFJP durante el gobierno de Carlos Menem. “Me preocupa que de esta manera tratamos siempre el sistema previsional, con poco diálogo, pocos números y sin debatir en profundidad”, aseguró.

En tanto, la radical María Belén Tapia aseguró que este año el Estado se ahorró 100 mil millones de pesos por haber otorgado aumentos por decreto. “Queda claro que la verdadera razón para suspender la fórmula ha sido un ajuste y no mejorar la situación de los jubilados”, denunció la senadora santacruceña. Además, se refirió al debate en simultáneo de la ley de movilidad y del aborto legal. “La coincidencia de ambos seguramente fue fríamente calculada, es absolutamente obscena”, se quejó la santacruceña.



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