Categorías
Argentina normal

Estudiantes de La Plata y Huracán se quedaron sin amistoso | Iban a jugar este sábado, pero fue suspendido por la situación sanitaria 



Estudiantes de La Plata y Huracán suspendieron el partido amistoso programado para el próximo sábado en el predio de City Bell, ya que no fue autorizado por el Gobierno ni por la AFA debido a la situación sanitaria.

De esta manera, el equipo de Leandro Desábato seguirá entrenándose hasta el sábado al mediodía en el Country, pero respetando protocolos y sin siquiera realizar una práctica de fútbol normal, ya que sigue trabajando con grupos reducidos.

El Pincha ya había suspendido el amistoso con Tigre del pasado fin de semana por la misma situación. Además, el plantel platense volvió a someterse en el inicio de la sexta semana de entrenamiento a nuevos hisopados, que no sólo incluye a los futbolistas sino también al cuerpo técnico y a toda la estructura del fútbol profesional.

Esta semana ya se sumaron a los trabajos dos de las cuatro caras nuevas: el lateral Leonardo Godoy y el juvenil central paraguayo Rolando Ortiz. En otro orden, la dirigencia autorizó a viajar a Italia al mediocampista Nahuel Estévez para completar los trámites de su incorporación a préstamo a Spezia, flamante equipo de la Serie A.

Por el momento, Estudiantes renovó su estructura defensiva, ya que se fueron Marcos Rojo, Facundo Sánchez, Jonathan Schunke, Mauricio Rosales y Matías Ruíz Díaz, al tiempo que llegaron Godoy, Ortiz y Nicolás Pasquini, regresó Nicolás Bazzana, se sumó como primer contrato Mauricio Guzmán y se espera por la llegada de Cristian Lema.



Fuente link:

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Suicidios juveniles: cuando no hay salida entre la presión por llegar a Primera y la desilusión por quedar libre

https://www.tiempoar.com.ar/nota/suicidios-juveniles-cuando-no-hay-salida-entre-la-presion-por-llegar-a-primera-y-la-desilusion-por-quedar-libre

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina normal

Mascherano: “La pandemia lo ha agravado todo” | El futbolista de Estudiantes habló sobre la realidad del país



El mediocampista Javier Mascherano aseguró que la pandemia de coronavirus agravó la crisis en Argentina, a la vez que señaló que la economía del país “es muy sensible”, y dijo que las personas que puedan tienen que “ayudar” alegando que “un país es sano si todos lo estamos”.

“La situación con la pandemia es muy extraña para todo el mundo. En Argentina estábamos en crisis y la pandemia lo ha agravado todo. Nuestra economía es muy sensible”, dijo el jugador de Estudiantes de La Plata.

Y añadió: “Algunos futbolistas que hemos tenido la suerte de jugar en el exterior tenemos que ayudar. No nos hemos de cerrar en nuestro beneficio. Un país sano lo es si todos estamos sanos, no solo unos cuantos”.

En una entrevista que concedió al diario catalán Ara, además dijo acerca de la situación que se vive por la pandemia: “Es una lástima porque no estoy pudiendo disfrutar de jugar en mi país. Quería aprovechar mucho los últimos meses de mi carrera y de momento no puedo”.

Al hablar de los partidos sin público, Mascherano reveló: “Lo importante es que el fútbol pueda regresar, porque los clubes tienen un rol social básico y la pandemia los ha golpeado muy fuerte. Ojalá los protocolos funcionen estas semanas y podamos reiniciar la competición”.

En tanto, al ser consultado acerca de su retiro de la actividad profesional dijo: “No quiero estar ligado a una fecha. Ahora mismo tengo ganas de seguir jugando. Hemos tenido un parón suficientemente largo para desconectar”.

“Tengo contrato con Estudiantes hasta junio del 2021, pero esto no implica que después no siga jugando o que me retire”, contó, a la vez que indicó que cuando se retire quiere “seguir involucrado en el mundo del fútbol”.

En ese sentido, el futbolista del equipo de La Plata señaló: “Seguramente haré mis primeros pasos como técnico en Argentina. Después ya veremos lo que pasará”. 

Mascherano también habló con Fox Sports radio, y se refirió al entrenador español Josep Guardiola: “La primera vez que hablé con ‘Pep’ en persona fue por teléfono porque yo estaba todavía en Liverpool a punto de viajar. Me llamó para darme la bienvenida. Después, cuando llegué a Barcelona lo fui a ver a su oficina en la ciudad deportiva. Me generaba muchísima inquietud conocerlo no solo por todo lo que veía en TV sino por la información que tenía de Leo (Messi) y Gabi (Milito) que llevaban dos años con él, de lo que era ‘Pep’. Fue especial para mí porque me recibió con música clásica a tope y veía una pila de libros por todos lados. Ahí me di cuenta que era un personaje que iba más allá del fútbol. Un tipo que está todo el tiempo enriqueciéndose y no sólo del fútbol”. 



Fuente link:

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Las historias que esconden los nombres de los estadios del fútbol argentino

Las historias que esconden los nombres de los estadios del fútbol argentino

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Deportes

La nena que a los 7 años la rompe en Estudiantes y en las redes | La historia de Felicitas Flores, gambeteadora de tabúes



-¿Qué es lo que más te gusta de jugar al fútbol?
-Gambetear.

Felicitas Flores tiene siete años y es la protagonista de un video que se hizo viral: una nena, ella, baja la pelota con el pie y hace ejercicios de control con la derecha y la zurda, con una habilidad llamativa para su edad. Es una de las asistentes a la escuelita de fútbol femenino de Estudiantes de La Plata, donde, cuenta, le gusta jugar arriba, hacer goles y festejarlos haciendo el avioncito.

En Instagram también puede verse a Felicitas dar clases de cómo levantar la pelota o cómo patear tiros libres. Sus lujos se propagaron como muestra de una transformación social: si las posibilidades aparecen, las niñas pueden desplegar su talento sin prejuicios que se entrometan. ¿El fútbol? De todes.

A Bettina Stagñares, la coordinadora del fútbol femenino del club platense, la idea de crear la escuelita se le ocurrió a fines del 2014. Había sido jugadora del club y después entrenadora del equipo: es una referencia Pincha. De hecho, llegó a entrenar con el plantel de varones cuando Carlos Bilardo era el DT. Como parte de una generación de futbolistas, la ex delantera había sufrido discriminación: hasta su mamá, Beba González, le decía que el fútbol no, que era cosa de hombres. Stagñares fue llamada “varonera” o “machona”, como tantas mujeres que jugaron al fútbol. Y, claro, intento modificar la ecuación: “Yo quería que hubiera un espacio en el club para aquellas nenas que quisieran jugar. Y se nos desmadró. Empezamos el año pasado y no sólo había nenas, sino que confluyeron también mujeres que tenían ganas de aprender”, cuenta. La iniciativa también contó con Roxana Vallejos, ex futbolista de Estudiantes y actual DT de Rosario Central.

A Felicitas Flores la llevaron su mamá, Maby, y Maxi, su papá. Había aprendido a jugar con Federico, su hermano tres años mayor. Cuando tenía 2 años, se metió en la clase que tomaba su hermano. A medida que pasaba el tiempo le dieron una pechera y una pelota. La dejaron participar al principio, en la parte recreativa de la clase. A esa edad ya le regalaron sus primeros botines. Después de jugar en el club Pueblo Nuevo, de Hudson, pasó por Arrieta, de Ezpeleta, y de ahí se sumó al Pincha.

-¿La pasás bien en la cuarentena jugando al fútbol, Feli?
-La estamos pasando bien. A veces tengo tarea y la paso mal. Pero después juego un poco a la pelota y se me pasa.

Gabriela Ramírez es la entrenadora de la escuelita. Con 23 años de carrera en el fútbol se retiró a comienzos de año. Cuenta que Feli, como todas sus compañeras, es feliz corriendo detrás de una pelota. “Es una peque extraordinaria, con carácter, con decisión. Tiene una sonrisa constante cada vez que juega”, la describe.

Hace un tiempo, Ramírez invitó a una clase a Laura Andrade, capitana de la Reserva, de 16 años, a que asistiera a una clase para compartir con las nenas. Cuenta que Felicitas Flores le metió un caño increíble. Cuando la nena recuerda la anécdota corrige a su DT. Dice que le metió dos.

-¿Qué querés ser cuando seas grande, Feli?
-Jugadora de fútbol.

Actualmente más de 60 niñas de entre 4 y 14 años asisten a la escuelita de Estudiantes. El crecimiento del fútbol femenino en el último tiempo invitó a los clubes a abrir el espacio formativo. Puerto Nuevo, Morón y Rosario Central son algunas de las entidades que apuestan a generar estos espacios. En Salta, Central Norte y Popeye también; mientras que Gimnasia y Tiro tiene escuelita mixta.

Para alimentar la pasión, potenciar la posibilidad de soñarse futbolistas y generar identidad con el club, en Estudiantes elaboran estrategias. Una fue organizar un encuentro con la escuelita de varones para que jugaran entre elles. En otra ocasión, en un partido contra Boca por el torneo de AFA, las nenas salieron a la cancha de la mano de las jugadoras de Primera división.

“Ver a tantos padres que apoyan a las hijas que quieren jugar este deporte al principio me asombró, pero ya me acostumbré. Antes era una lucha. Los papás te decían: ‘No, pero es un deporte de nenes’. O: ‘Sos machona’. No te apoyaban, muy pocos dejaban que las chicas hicieran esa disciplina. Es excelente, socialmente cambió mucho la mirada. No sé si ya está visto con naturalidad, pero sí mejor visto. Yo tengo compañeros que me dicen: ‘Me llama más la atención mirar el femenino porque el masculino me aburre’”, dice Gabriela Ramírez. Y agrega: “La lucha no fue en vano”.

La misma frase utiliza Bettina Stagñares: “Saber que ya no padecerán, que sufrirán para poder jugar fútbol, me da una gran felicidad. Es un gran aliciente que me permite pensar y gritar con alivio: ¡la lucha no fue en vano!”. Para la coordinadora, el futbol cambió socialmente gracias a las luchas del feminismo, que acompañan a las mujeres que quieren jugar al fútbol: “Sin ellas todo iría más lento”, dice.


-¿Quién es tu ídolo o ídola, Feli?

-Messi.

En las redes sociales, Felicitas Flores aparece con la camiseta del Barcelona y con la de Argentina. Las dos tienen la 10 y el nombre del argentino. Con Federico patean tiros libres casi con los mismos movimientos: los dos juegan en el mismo puesto. El hermano que le enseñó a jugar, de hecho, fue goleador dos veces en su categoría.

Cuando a Maxi le preguntan cómo se le ocurrió comprarle botines a los 2 años, contesta: “¿Y por qué no?”. Un día, Felicitas tenía una fiesta y eligió ponerse un conjunto gris. Eso sí, en los pies no quiso zapatos, sandalias o botas. Usó botines.

“Cuando el video se viralizó pusieron que yo entrenaba a Feli. Y no, acá en casa no entrenamos, nos divertimos, jugamos -cuenta Maxi, su papá-. Creo que la difusión vino bien para concientizar a los padres, que por ahí a veces les dicen que no a sus hijas porque son nenas. Para que sepan que es un deporte y un deporte muy lindo. Ellas crecen jugando”.

-¿En qué club te gustaría jugar?
-En el Barca.

A Felicitas le dicen la Mágica, aunque a ella no le gusta mucho el apodo. Lo que sí e divierte es jugar con sus amigas. Mientras rompe tabúes sin pensarlo ni proponérselo, sigue jugando en su casa, practicando lo que más le gusta: gambetear. Toda una declaración de principios.





Fuente link:

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

La pospandemia asoma con un fútbol argentino repleto de juveniles

La pospandemia asoma con un fútbol argentino repleto de juveniles

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

José Sosa: “Al principio el fútbol es un juego, después un juego a descifrar para poder ganar”

José Sosa: “Al principio el fútbol es un juego, después un juego a descifrar para poder ganar”

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

De Europa a la Argentina, cómo garantizar los sueldos en la burbuja del fútbol

De Europa a la Argentina, cómo garantizar los sueldos en la burbuja del fútbol

Messi, Bielsa y otras estrellas cedieron parte de sus salarios para que los (otros) empleados puedan cobrar. Los casos en el país y la brecha con los que menos dinero ganan.

(Foto: AFP)
Por Roberto Parrottino
@rparrottino

3 de Abril de 2020

Lionel Messi, capitán de Barcelona, anuncia que el plantel se baja el 70% de los salarios para que los (otros) empleados del club cobren la totalidad. El diario deportivo francés L’Equipe lo grafica en tapa como el Che Guevara. En Inglaterra, Marcelo Bielsa y los futbolistas de Leeds United ponen a disposición los sueldos para que primero cobren los 272 trabajadores del club. Son gestos ante la crisis del coronavirus. Pero, en otra línea, son medidas económicas que toma la industria del fútbol. Y que ya se aplican en Argentina. Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, adelantó que la reducción salarial será “escalonada” y “solidaria”. “Les informamos a los jugadores que vamos a revisar caso por caso, no va a ser igual para todos -dijo-. Tenemos que tratar de llevarlo lo mejor posible, pero todos tienen que hacer un esfuerzo”. En Lanús, que tiene cerca de 700 empleados, el presidente Nicolás Russo colocará un tope salarial en los contratos más altos: 300 mil pesos. “Esto es día a día -dijo-. Una cosa es que volvamos a jugar en mayo y otra cosa que el parate se extienda hasta junio. Todo dependerá de cuándo se pueda volver a jugar al fútbol y que la televisión siga pagando”.

En Argentina, según Futbolistas Argentinos Agremiados, hay 4000 contratos profesionales a jugadores en todas las categorías, entre el masculino y el femenino. De esos, 960 son de futbolistas de Primera División. “Todo tiene que ser consensuado. Los jugadores lo van a entender, no viven en una burbuja. Siempre que se les ha pedido un esfuerzo a los jugadores, han sido comprensivos. Es un tema que está arriba de la mesa”, había dicho Víctor Blanco, presidente de Racing. Y el viernes Racing fue el primero en oficializar el acuerdo “reservado” entre club y futbolistas. Lo concreto es que otros clubes tratarán de aguantar. Y que, de momento, la negociación en relación a los sueldos será particular, cada club con el plantel de futbolistas, sin la intermediación de Agremiados. Desde la AFA y la flamante Liga Profesional, cuyo presidente es Marcelo Tinelli, negocian con TNT (Turner) y Fox (Disney), dueños de los derechos de televisación, el cumplimiento del contrato, ya que es el principal ingreso de la mayoría de los clubes. Pero también mantienen charlas con el gobierno por el decreto 1212 (exenciones impositivas a los clubes) y los Programas de Recuperación Productiva (REPRO). Claudio Tapia, presidente de la AFA, es el interlocutor de Sergio Marchi, secretario de Agremiados.

En ese sentido, Diego Maradona, DT de Gimnasia La Plata, le propuso a Marchi crear un fondo común entre los futbolistas de Primera como ayuda para los del Ascenso mientras se extienda el parate por la pandemia. “Cualquier jugador -había dicho Carlos Tevez- puede vivir seis meses o un año sin cobrar o con el sueldo mínimo”. El capitán de Boca se había olvidado de los de abajo. Muchos futbolistas le respondieron a través de las redes sociales. “Que le avisen que en el Ascenso hay jugadores que viven el día a día con los sueldos -expuso Luis Salmerón, delantero de Los Andes-. Y muchos tenemos la misma inquietud que cualquier trabajador, que si no cobra, se le complica vivir”. Otros, como Emiliano Méndez, de Arsenal, hasta le recordaron a Tevez sus negocios en parques eólicos con Mauricio Macri.

Sucede que hay una franja de futbolistas, aquí y en Europa, con otros cálculos. Y que el fútbol, durante los últimos años, alcanzó límites de ficción en cuanto a lo económico. A los 21 años, por ejemplo, Kylian Mbappé gana cuatro veces más que cuando Messi tenía esa edad, en 2008. “Lo que está sucediendo nos cambiará profundamente -analizó Carlo Ancelotti, entrenador de Everton en la Premier League inglesa, la liga más poderosa del mundo que también recorta salarios-. La economía pronto cambiará a todo nivel. Los derechos de televisión tendrán un valor más bajo, los jugadores y técnicos ganarán menos. Las personas tendrán menos dinero y podrán gastar menos en entradas. Preparémonos”.

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Fútbol en el recuerdo: Estudiantes 95, un campeón que dejó una huella de otra categoría

Fútbol en el recuerdo: Estudiantes 95, un campeón que dejó una huella de otra categoría

El Pincha pasó apenas 265 días por la B Nacional. Con Juan Sebastián Verón, el Mago Capria y Calderón como emblemas, armó un equipo que se metió en el corazón de los hinchas y que aún se recuerda 20 años después.

(Foto: Estudiantes Pagina Oficial)
Por Nicolás Zuberman
@nicozuberman

1 de Abril de 2020

En el vestuario, el primer día de pretemporada, había más de 50 futbolistas entre los que se habían quedado tras el descenso, los pibes de inferiores que se sumaban y los 14 refuerzos que llegaron para intentar devolver a Estudiantes a Primera. Al extraño contexto de jugar en la segunda categoría después de haber conquistado Argentina, América y el mundo se le sumaba esa situación insólita de un plantel superpoblado. La paciencia de Eduardo Luján Manera, exlateral del mítico equipo de Osvaldo Zubeldía que ganó todo a finales de los 60, y de Miguel Ángel Russo, que durante 15 años y 440 partidos había sido el volante central del León en los 80, transformaron ese caos en un equipo campeón que 25 años después aún se recuerda. Con esa dupla técnica Estudiantes dio la vuelta olímpica y logró regresar a Primera cinco fechas antes del final de torneo, con once puntos de ventaja cuando aún los triunfos valían dos puntos. Apenas pasó 265 días por la B Nacional.

La base: Chiquito Bossio; el Chocho Llop, el Ruso Prátola, Ricardo Rojas; Leo Ramos, Rulo París, Juan Sebastián Verón, Sopa Aguilar; Rubén Capria; Mariano Armentano y José Luis Calderón. Casi todos nombres que, con distinto calibre, dejaron su huella en el fútbol argentino. Había más en ese plantel: Diego Capria, Gastón Córdoba, Martín Palermo, Juan Manuel Azconzábal y Ariel Zapata. En un campeonato de 42 fechas, el Pincha se llevó 27 triunfos, 11 empates y cuatro derrotas, las cuatro fuera de La Plata. “Las estadísticas -dice hoy Rubén Capria, desde la cuarentena en su casa en City Bell- fueron buenas. Pero el logro más importante es que se metió en el corazón de la gente. En el fútbol ahora son fanáticos de las estadísticas, pero por ejemplo yo no sé ninguna estadística de Maradona. Debe haber jugadores que tienen mejores números que Diego pero nadie los recuerda. Maradona se metió en el corazón. Y eso es lo que vale, también para aquel equipo del 95”.

Capria, Calderón y Verón, tres pibes del club que luego brillaron también en otros cuadros, fueron los motores de esa campaña. Eran otras épocas del Pincha: en las inferiores ya se habían acostumbrado a armar los conjuntos los días de partido con indumentaria de distintos años e incluso marca diferente. Ese fue el camino que llevó al León al descenso. Pero eso a Verón no le sorprendió que la noche de su debut internacional los utileros tuvieran que salir de urgencia a un shopping de Río de Janeiro para comprar unas medias. Consiguieron unas blancas y negras a rayas, tipo las del San Isidro Club. Así salieron a jugar al Maracaná, para enfrentar al Flamengo, por los octavos de final de la Supercopa 95, el torneo que juntaba a todos los equipos del continente que habían sido campeón de la Libertadores. Fue 0 a 0. “Jugó como en el patio de su casa”, diría Russo sobre Verón, según cuenta el periodista Sergio Maffei en la biografía de la Bruja, El lado V. El primer gol de Verón en su carrera fue por esa Supercopa que jugó estando en la B: marcó el 1 a 0 ante Cruzeiro, en La Plata, aunque la vuelta en el Mineirao fue derrota por 3 a 0. Pudo descontar Estudiantes, pero Dida le atajó a Verón el primer penal que pateó en su carrera profesional.

Calderón (26) y Capria (17) fueron los que más goles convirtieron ese campeonato. Manera y Russo, dos generaciones diferentes de la familia pincha, condujeron a pulso aquella campaña con una mezcla de afecto paternal, exigencia y aplomo. Fue la única experiencia en dupla técnica para Russo, que ya había llevado a Lanús a dos ascensos consecutivos un par de años antes. “La importancia que yo le doy a ese equipo es que fue refundacional. Hay equipos que les cuesta mucho salir, reorganizarse. Hay un valor humano que ahora está muy en boga que es la resiliencia. Creo que tuvimos algo de eso para el club. La peleamos y la dimos vuelta”, dice Capria. El regreso llegó el 12 de mayo del 95: con un gol de Calderón, venció 1 a 0 a Gimnasia y Tiro de Salta y se aseguró el título. Faltaba más de un mes para que la otra mitad de La Plata quede a las puertas de la gloria, porque en junio de ese año Gimnasia cayó 1 a 0 ante Independiente y no pudo gritar campeón.

Si la década del 90 es recordada entre otras cosas por la proliferación de los videoclub, acaso los planteles de fútbol sean quienes más los explotaron por sus repetidas concentraciones. En el Country de City Bell, sin embargo, no había televisor ni videocasetera. Como eran 42 fechas, a veces la B Nacional se jugaba entresemana. Y los encierros se hacían largos. Verón y Coco Capria, compañeros de cuarto, organizaron una colecta entre los futbolistas para poder comprarlas. Club curtido en cábalas y costumbres por la impronta de Zubeldía y Bilardo, la Bruja y el menor de los Capria adquirieron la suya: todas las tardes después de la práctica se iban hasta el centro de City Bell, tomaban un café o un helado e iban a un videoclub a elegir la película que se vería a la noche. Un plan que, en tiempos de pandemia, genera tanta envidia como nostalgia.

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>

Categorías
Argentina Cultura Cultura y Espectáculos

Fútbol en el recuerdo: Estudiantes 95, un campeón que dejó una huella de otra categoría

Fútbol en el recuerdo: Estudiantes 95, un campeón que dejó una huella de otra categoría

El Pincha pasó apenas 265 días por la B Nacional. Con Juan Sebastián Verón, el Mago Capria y Calderón como emblemas, armó un equipo que se metió en el corazón de los hinchas y que aún se recuerda 20 años después.

(Foto: Estudiantes Pagina Oficial)
Por Nicolás Zuberman
@nicozuberman

1 de Abril de 2020

En el vestuario, el primer día de pretemporada, había más de 50 futbolistas entre los que se habían quedado tras el descenso, los pibes de inferiores que se sumaban y los 14 refuerzos que llegaron para intentar devolver a Estudiantes a Primera. Al extraño contexto de jugar en la segunda categoría después de haber conquistado Argentina, América y el mundo se le sumaba esa situación insólita de un plantel superpoblado. La paciencia de Eduardo Luján Manera, exlateral del mítico equipo de Osvaldo Zubeldía que ganó todo a finales de los 60, y de Miguel Ángel Russo, que durante 15 años y 440 partidos había sido el volante central del León en los 80, transformaron ese caos en un equipo campeón que 25 años después aún se recuerda. Con esa dupla técnica Estudiantes dio la vuelta olímpica y logró regresar a Primera cinco fechas antes del final de torneo, con once puntos de ventaja cuando aún los triunfos valían dos puntos. Apenas pasó 265 días por la B Nacional.

La base: Chiquito Bossio; el Chocho Llop, el Ruso Prátola, Ricardo Rojas; Leo Ramos, Rulo París, Juan Sebastián Verón, Sopa Aguilar; Rubén Capria; Mariano Armentano y José Luis Calderón. Casi todos nombres que, con distinto calibre, dejaron su huella en el fútbol argentino. Había más en ese plantel: Diego Capria, Gastón Córdoba, Martín Palermo, Juan Manuel Azconzábal y Ariel Zapata. En un campeonato de 42 fechas, el Pincha se llevó 27 triunfos, 11 empates y cuatro derrotas, las cuatro fuera de La Plata. “Las estadísticas -dice hoy Rubén Capria, desde la cuarentena en su casa en City Bell- fueron buenas. Pero el logro más importante es que se metió en el corazón de la gente. En el fútbol ahora son fanáticos de las estadísticas, pero por ejemplo yo no sé ninguna estadística de Maradona. Debe haber jugadores que tienen mejores números que Diego pero nadie los recuerda. Maradona se metió en el corazón. Y eso es lo que vale, también para aquel equipo del 95”.

Capria, Calderón y Verón, tres pibes del club que luego brillaron también en otros cuadros, fueron los motores de esa campaña. Eran otras épocas del Pincha: en las inferiores ya se habían acostumbrado a armar los conjuntos los días de partido con indumentaria de distintos años e incluso marca diferente. Ese fue el camino que llevó al León al descenso. Pero eso a Verón no le sorprendió que la noche de su debut internacional los utileros tuvieran que salir de urgencia a un shopping de Río de Janeiro para comprar unas medias. Consiguieron unas blancas y negras a rayas, tipo las del San Isidro Club. Así salieron a jugar al Maracaná, para enfrentar al Flamengo, por los octavos de final de la Supercopa 95, el torneo que juntaba a todos los equipos del continente que habían sido campeón de la Libertadores. Fue 0 a 0. “Jugó como en el patio de su casa”, diría Russo sobre Verón, según cuenta el periodista Sergio Maffei en la biografía de la Bruja, El lado V. El primer gol de Verón en su carrera fue por esa Supercopa que jugó estando en la B: marcó el 1 a 0 ante Cruzeiro, en La Plata, aunque la vuelta en el Mineirao fue derrota por 3 a 0. Pudo descontar Estudiantes, pero Dida le atajó a Verón el primer penal que pateó en su carrera profesional.

Calderón (26) y Capria (17) fueron los que más goles convirtieron ese campeonato. Manera y Russo, dos generaciones diferentes de la familia pincha, condujeron a pulso aquella campaña con una mezcla de afecto paternal, exigencia y aplomo. Fue la única experiencia en dupla técnica para Russo, que ya había llevado a Lanús a dos ascensos consecutivos un par de años antes. “La importancia que yo le doy a ese equipo es que fue refundacional. Hay equipos que les cuesta mucho salir, reorganizarse. Hay un valor humano que ahora está muy en boga que es la resiliencia. Creo que tuvimos algo de eso para el club. La peleamos y la dimos vuelta”, dice Capria. El regreso llegó el 12 de mayo del 95: con un gol de Calderón, venció 1 a 0 a Gimnasia y Tiro de Salta y se aseguró el título. Faltaba más de un mes para que la otra mitad de La Plata quede a las puertas de la gloria, porque en junio de ese año Gimnasia cayó 1 a 0 ante Independiente y no pudo gritar campeón.

Si la década del 90 es recordada entre otras cosas por la proliferación de los videoclub, acaso los planteles de fútbol sean quienes más los explotaron por sus repetidas concentraciones. En el Country de City Bell, sin embargo, no había televisor ni videocasetera. Como eran 42 fechas, a veces la B Nacional se jugaba entresemana. Y los encierros se hacían largos. Verón y Coco Capria, compañeros de cuarto, organizaron una colecta entre los futbolistas para poder comprarlas. Club curtido en cábalas y costumbres por la impronta de Zubeldía y Bilardo, la Bruja y el menor de los Capria adquirieron la suya: todas las tardes después de la práctica se iban hasta el centro de City Bell, tomaban un café o un helado e iban a un videoclub a elegir la película que se vería a la noche. Un plan que, en tiempos de pandemia, genera tanta envidia como nostalgia.

Este articulo lo podes encontrar en TiempoArgentino

Link al articulo originala>