Categorías
Argentina Economía

El chat de IDEA, el dólar y la apuesta de Alberto Fernández | Poderes fácticos en línea



Cuando los organizadores del Coloquio de IDEA decidieron abrir el chat para que los empresarios y consultores que asistían a las charlas de Alberto Fernández, el miércoles, y de Martín Guzmán, este viernes, se expresaran públicamente y sin filtro, no imaginaron que iban a dejar de manifiesto el profundo odio y desprecio que siente esta clase dirigente empresaria por lo que expresa el actual gobierno en lo económico: un modelo de desarrollo inclusivo y un Estado que priorice la protección del empleo, por citar dos caras emblemáticas del discurso oficial que fueron duramente atacadas en ese “muro”.  

Las expresiones del tipo “basta de nacionalismos” o “no vamos a poder comer más mayonesa (marca de primera línea importada) porque tenemos que comprar la basura hecha acá”, podían leerse en los chats mientras el ministro Guzmán explicaba las razones por las que era necesario mantener las políticas de control cambiario. Aunque no lo hayamos vivido, muchos de lo que sí lo leímos podríamos haber volado con la imaginación en ese momento hasta el año 1951, cuando Enrique Santos Discépolo, invitado a participar de un espacio que la Secretaría de Prensa y Difusión tenía en Radio Nacional, aceptó el desafío con la condición de escribir sus propios libretos. Creó un personaje, Mordisquito, que representaba a “los contras” del gobierno de Perón, y a quien le retrucaba en su monólogo las críticas argumentadas con lugares comunes que “el medio pelo” escuchaba a las clases acomodadas y repetía.

En uno de esos monólogos, relata:

“Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Sobre todo lo chiquito. Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva. Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás.¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán! Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra.¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Antes no había nada de nada, ni dinero, ni indemnización, ni amparo a la vejez, y vos no decías ni medio; vos no protestabas nunca. No importa que tu patria haya tenido problemas de gigantes, y que esos problemas los hayan resuelto personas. Vos seguís con el problema chiquito, ¡vos, el mismo que está preocupado porque no puede tomar té de Ceilán!”

Los empresarios que se expresaron en el muro del Coloquio, muchos de ellos titulares de reconocidas empresas, directivos de renombradas consultoras, utilizaron expresiones que ni siquiera manifiestan en charlas “en off” con la prensa. Pero las redes sociales tienen esa “magia”, esa atracción al insulto y la descalificación, aunque se sepa que va a ser expuesto públicamente. 

No viene mal tomar nota de la cuestión. Es la expresión desnuda de una clase dirigente a la que el gobierno está yendo a buscar para resolver algunos de los conflictos más urgentes que enfrenta. Uno de ellos es la disparada del dólar financiero o de transferencia por arriba de los 170 pesos. Quienes se benefician de esa disparada, que pone en riesgo la estabilidad política, la capacidad del Estado para resolver gravísimos problemas sociales, son parte de esa clase dirigente.

En la misma jornada, y justo antes de la presentación de Martín Guzmán, expusieron a modo de amable charla con el moderador, Martín Redrado y Hernán Lacunza. Coincidieron en sus críticas al gobierno, atacándolo por el “gasto excesivo” en que está incurriendo, pandemia mediante, y la perspectiva de que el déficit del año que viene se vaya a financiar con emisión monetaria, lo cual para los dos exponentes es sinónimo de un horizonte de híperinflación. Redrado, más explícito, reclamó una reducción “nominal del gasto” y que cada funcionario rinda cuentas sobre el cumplimiento de tal objetivo ante el Congreso. 

Es decir, que sobre la recesión, lo que piden es un brutal ajuste. Y contra toda evidencia, incluso la del gobierno de Cambiemos del cual Lacunza tuvo papel protagónico (ministro de Economía bonaerense durante casi cuatro años, para llegar sobre el final al gobierno central para implementar un ineludible cepo cambiario y un menos explicable default de títulos en pesos), insisten en que el origen de la inflación reside en la emisión. 

Su teoría fracasó en la práctica con los peores resultados sociales imaginables, pero de eso no hablaron. Tampoco los empresarios que se agolparon en el chat para felicitarlos, agradecerles, extrañarse de que figuras de semejante tamaño intelectual no ocuparan roles más relevantes. Tiraron todas las flores a su alcance. Las píedras las guardaron hasta la aparición de Guzmán. 

En julio de este año, después que Alfredo Zaiat publicara en una edición de domingo de Página/12 un minucioso análisis del papel que juega en Argentina un poder económico cada vez más alejado de los intereses sociales y económicos internos (Conducción política del poder económico, 12 de julio), en un reportaje posterior en este mismo diario (19 de julio), Alberto Fernández respondía en relación a ese artículo:

“Si queremos construir otro modelo de país, no podemos hacerlo sólo con los que disfrutan del modelo de país que tenemos, porque ellos no van a querer cambiar ese modelo. Lo que no podemos tampoco, es hacerlo sin ellos. Yo sé que el 9 de julio (conmemoración de la Independencia en la Quinta de Olivos) faltaron actores, fue un error (participaron representantes del Grupo de los 6 y Héctor Daer por la CGT). Pero no se puede interpretar que si el 9 de Julio se hizo con los que representan a los poderes fácticos, eso quiere decir que se va a hacer lo que los poderes fácticos manden”.

Y bien. Llegó el momento de poner en práctica esa postura. El gobierno tuvo, en el transcurso de apenas tres días, tres eventos distintos en los que pudo estar cara a cara con los representantes del poder económico. Inició las conversaciones formales con el Consejo Agroindustrial Argentino en una reunión en la que fueron recibidos por el gabinete económico en pleno. Tuvo sendas participaciones en el Coloquio de IDEA a través de Alberto Fernández (por vía virtual) y Martín Guzmán (presencial). Y produjo el lanzamiento de un plan para promover la producción de gas con incentivos a la exploración y extracción, con visita a Vaca Muerta incluída. 

El discurso del presidente de la Nación es de reconciliación con esos poderes fácticos. Convoca a la actividad productiva a sumarse a la recuperación de la economía y subraya que el gobierno no plantea fórmulas anticapitalistas. Las respuestas, por ahora, son disímiles. El Coloquio de IDEA habla en términos económicos pero piensa en clave plenamente política. Si Néstor Kirchner y Cristina no fueron jamás a ese foro, no es por capricho. Alberto Fernández intentó otro camino, que no pareciera que haya sido comprendido.

También es cierto que las diferencias entre la actitud de IDEA y la que recibió del Consejo Agroindustrial y de las cámaras petroleras en estos mismos días, podrían demostrar el aislamiento de los primeros. Pero con estos últimos el gobierno habló de intereses concretos, de negocios que le interesan a cada intelocutor de turno. Y mostró cartas que eran las que los interlocutores venían a buscar. El frente agroindustrial y el sector energético extractivo son piezas que en el modelo económico albertista ocupan roles centrales. Ahora espera qué tienen estos sectores para devolverle a cambio de políticas que parecieran resultarles amigables. 

El gobierno necesita dólares urgente. Mientras tanto el sistema financiero, como los incendios forestales, propaga el fuego y genera nuevos focos.  ¿Tendrán la respuesta los agroexportadores, los petroleros? Quizás haya que hacerse otras preguntas   antes: siendo parte fundamental del poder económico, ¿no están en condiciones de frenar la estampida especulativa devaluacionista? ¿Están dispuestos a enfrentar a los que quieren seguir incendiando las praderas a cualquier costo (ajeno)? Todavía no es el momento de conocer la respuesta, aunque no quede mucho tiempo para seguir esperando.



Fuente link:

Categorías
Argentina Economía

El chat de IDEA también hirvió con Martín Guzmán | Comentarios fuera de lugar ante los funcionarios y fanatismo con los PRO 



El clima del establishment este año no quedó plasmado en los comentarios en off the record que realizan los empresarios en los pasillos del Sheraton de Mar del Plata. Por primera vez, el Coloquio de IDEA se realizó de manera virtual a través de una plataforma, y el termómetro estuvo dado por un muro público, en el que los ejecutivos comentaban con nombre y apellido. El ministro de Economía, Martín Guzmán, volvió a calentar el chat mientras hablaba, tal como había sucedido con el presidente Alberto Fernández. 

Dejando clara la preferencia por Juntos por el Cambio que identifica a los empresarios reunidos en IDEA, los ataques se dieron durante el discurso del Canciller Felipe Solá y en un almuerzo virtual con Mariano Recalde, mientras que en los paneles donde participó Horacio Rodríguez Larreta y los ex ministros de Cambiemos, Hernán Lacunza y Susana Malcorra, el empresariado se deshizo en elogios.

Martín Guzmán

“Guzmán sigue viviendo en Estados Unidos”, escribió Ricardo Beller, socio del estudio Marval O´Farrell. “Cómo se nota que vivió sus últimos 17 años en USA”, agregó Alberto Pizzi, presidente de Securitas Argentina. “Señor Guzmán, usted es un funcionario público, no elegido por el voto, diga claramente cuántas son las reservas líquidas del Banco Central”, escribió Eduardo Ferrer de Ágere Gestión Integral. Cuando el ministro se refirió a que la inflación bajará 20 puntos con respecto al récord de 2019, Marcelo Rodríguez, director de Sinteplast, escribió: “La inflación está en cuarentena”.

La diferencia entre los comentarios sobre lo expuesto por Guzmán y los escritos mientras hablaba el presidente, que aceptaron asistir y disertar en el Coloquio, fue que en el caso de Guzmán los organizadores de IDEA intercedieron para bajar el tono. Roberto Murchison, presidente de IDEA, frenó la catarata de críticas al escribir: “Valoro mucho la participación del ministro”. Desde ese comentario y en adelante, otros representantes de la entidad fueron en la misma línea, como Gastón Remy, Mariano Bosch (Adecoagro) y Javier Goñi (Ledesma). 

“Los comentarios eran vomitivos”: así lo calificó un miembro del Gobierno, quien leyó cada uno, aunque dijo que, en la intimidad, los organizadores de IDEA “tienen mejores intenciones”. 

Más allá de las intenciones de los comentaristas, Martín Guzmán mantuvo su tono tranquilo y didáctico a través de toda su intervención, donde no se privó de corregir en varias oportunidades las incorrecciones que el entrevistador intentaba colar en las preguntas.

Cambiemos

Por el contrario, ante el discurso del Jefe de Gobierno porteño, todos los comentarios fueron positivos. “¡Excelente intervención de Horacio Rodriguez Larreta!”, escribió Marcelo Scaglione, CEO de NuevasIdeas. “Muy buen mensaje de Larreta”, agregó Miguel Blanco de Swiss Medical Group. “Eso es lo que necesitamos”, resaltó Jose Reboredo, director de SGC.

En la misma línea se sucedieron decenas de mensajes positivos hacia Susana Malcorra, ex Canciller durante el gobierno de Mauricio Macri. “Brillante como siempre”, escribió María Luisa Fulgueira, CEO de Daltosur, entre otros tantos mensajes. Posteriormente, hubo fuertes rechazos al discurso del actual Canciller, Felipe Solá, con chicanas. “¿Podrá Malcorra explicar lo que quiso decir”, escribió Facundo Favelukes, presidente de Broadcast Video Solutions (BVS), que también se había esforzado en las críticas a Alberto Fernández.

Los comentarios más llamativos fueron las decenas de elogios hacia Hernán Lacunza, ex ministro de Economía del gobierno de Cambiemos, quien decidía la economía hace tan solo un año, responsable de la reintroducción del cepo cambiario y del reperfilamiento de la deuda en pesos. “¿Si tenemos gente tan capaz como la que estamos viendo en este Coloquio, como no logramos salir adelante?”, escribió Ricardo Beller. “Es fundamental que el gobierno tenga un consejo asesor como en pandemia, y se hagan los cambios que el consejo demanda, Hernán sería ideal para esta función”, agregó Ignacio González García, síndico titular de S.A La Nación. Ninguno explicó por qué, cuando Lacunza tomaba todas las decisiones, Argentina entró en picada en la debacle. 



Fuente link:

Categorías
Argentina Economía

Quién es Héctor Poli, el empresario que encabezó los ataques a Alberto Fernández en el chat de IDEA | Qué hay detrás de las maniobras contra el Presidente.



Fue toda una sorpresa que un presidente peronista aceptara exponer en el 56 Coloquio de IDEA, y fue una sorpresa aún mayor que un grupo de empresarios criticara públicamente a Alberto Fernández en el chat de comentarios habilitado por las inevitables características virtuales del evento.

No fueron muchos los que lo hicieron, y la mayoría eran simples gerentes que seguramente tendrán que responder en estos días ante los verdaderos dueños de sus empresas, no tanto porque difieran en sus expresiones frente al gobierno peronista sino por la poca inteligencia de hacerlo en público.

Por eso resalta la participación estelar de Héctor Alfredo Poli, cuya familia tiene el 30 por ciento de las acciones de Pluspetrol, la tercera empresa privada hidrocarburífera del país, y antiguo integrante de la selecta lista de las mayores fortunas del país publicada por la revista Forbes.

Poli no hizo ningún comentario económico, después de todo su empresa se beneficiará de los planes de desarrollo impulsados por el Gobierno para el sector gasífero, sino que concentró su interés en el terreno político, en un punto que obsesiona al establishment y expresan hasta el cansancio todos sus voceros mediáticos: el papel de la ex presidenta y actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

“El Presidente dice cosas que Cristina contradice. El problema de desconfianza es que él no se planta frente a Cristina Fernández. Parece que manda ella. Por eso no le puedo creer”, fue lo que escribió Héctor Alfredo Poli en el chat de IDEA.

Un resumen perfecto del sueño que moviliza, hasta ahora infructuosamente, a lo más selecto de los poderes fácticos de la Argentina: dividir al Frente de Todos. ¿Alguien se imagina qué pasaría en el país si tuvieran éxito? El sueño de los poderosos es la pesadilla del resto.

Héctor Alfredo Poli, el macrista

Lo primero que hay que saber del directivo de Pluspetrol es que no habla desde su lugar de empresario. A pesar de su cultivado bajo perfil, fue el tercer aportante individual más importante para la campaña reelectoral de Mauricio Macri con tres millones de pesos. Lo del bajo perfil viene a cuento porque, aunque podría haber disimulado su apoyo a través de testaferros o de sus múltiples empresas, prefirió dejar claro su alineamiento.

También hay que tener en cuenta que, de acuerdo a su propio relato, el gran salto de su empresa se dio a partir de 2002, o sea que el despegue se produjo en los años de crecimiento impulsados por las políticas de Néstor y Cristina Kirchner. Más aún, el mismo confesó que “entre 2009 y 2017 Pluspetrol hizo adquisiciones en el país por más de mil millones de dólares”.

Contrariamente, como a la mayoría de los empresarios, no le fue tan bien en los años de Macri, donde los activos de su empresa se derrumbaron junto al resto de la economía nacional.

Héctor Alfredo Poli, el de Forbes

La reiteración del segundo nombre sirve para diferenciarlo de su padre, Héctor Pedro Poli, fundador de la empresa junto a Luis Rey en 1976, un año bisagra en la historia argentina. Alfredo estudió ingeniería en la UBA, realizó un posgrado en Estados Unidos y regresó en 1991, pleno menemismo, para incorporarse a la dirección de la empresa familiar que por ese entonces facturaba unos cien millones de dólares, “una migaja” en sus propias palabras.

No le fue mal. En la lista Forbes de los más ricos de la Argentina la familia Poli figura en el puesto 14 con 700 millones de dólares. Pero para hacerse una idea más acertada sobre el lugar que verdaderamente ocupa conviene saber que los Poli tienen solo el 30% de la compañía, y que su única socia, Edith Rodríguez, es la mujer más rica de la Argentina.

Rodríguez es la viuda de Luis Rey, el otro fundador de Pluspetrol, y con 1700 millones de dólares ocupa este año el octavo puesto de la lista Forbes para el país. Semejante lugar en el ranking de los más ricos del país, les aseguran a los Poli y los Rey ser parte del selecto grupo que será alcanzado, cuando se vote, por el Aporte Extraordinario de las Grandes Fortunas. ¿Otro motivo para su enojo?

Dicho sea de paso, además de sus aportes de campaña Poli comparte con Macri la pertenencia a la exclusiva lista. El ex presidente aparece en 2020 en el veinteavo lugar.

Aclaración necesaria: El listado de Forbes se conforma en función de los valores bursátiles de las empresas de las que son dueños o tienen participación sus integrantes, más el valor de sus activos declarados. No aparecen en la suma los activos financieros no declarados, en el país o el exterior, ni los bienes que poseen a nombre de fondos fiduciarios, sociedades off shore y otros mecanismos de elusión y evasión, tan frecuente entre los principales empresarios argentinos (entre ellos los Macri, claro, otro punto de contacto).

Héctor Alfredo Poli, el de Paradise Papers

La estrella argentina en la primera filtración mundial de papeles de Sociedades offshore fue indudablemente Mauricio Macri. Llevada adelante por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) se conoció en todo el planeta como el escándalo de los Panamá Papers. En la Argentina produjeron una notable decepción entre los primeros periodistas elegidos para investigarlos, que en lugar del esperado apellido Kirchner chocaron repetidamente con el inesperado apellido Macri.

La segunda filtración internacional de documentación offshore analizada por la ICIJ se conoció con el nombre de Paradise Papers, y tuvo mucha menor difusión en la Argentina. Faltaban los nombres rutilantes de la política y, se sabe, los periodistas no son tan audaces con los nombres rutilantes de la economía. Más que de Panamá, los datos provenían esta vez de las Islas Caimán y Bermuda, y el nombre estrella entre los argentinos fue el de Héctor Poli, que apareció vinculado a un complejo entramado de sociedades manejadas por el estudio de abogados Appleby.

Aunque los medios argentinos no se interesaron demasiado, los periodistas peruanos del ICIJ llevaron adelante una minuciosa investigación de la red de sociedades que enmascaran los emprendimientos de Pluspetrol en ese país, donde aparecen a la cabeza de la producción gasífera. Allí se descubre que, desde 2005, las empresas del grupo que operaron en Perú respondían a su principal accionista, Pluspetrol Resources Corporation, una compañía basada en Islas Caimán. Además de señalar el juego de cajas chinas realizado por la empresa en los paraísos fiscales para eludir el pago de impuestos, las investigaciones peruanas también resaltan el lugar de Pluspetrol como la más denunciada por daño ambiental en ese país.

Héctor Alfredo Poli, el empresario multinacional

Pluspetrol no solo tiene una destacas participación en el mercado hidrocarburífero local, sino que además ocupa posiciones importantes en otros ocho países. En la Argentina está posicionada como una de las compañías líderes en reservorios no convencionales, lo que la constituye en una protagonista clave en Vaca Muerta, donde lleva adelante un programa de inversiones por US$ 616 millones.

Como ya se dijo, en Perú es la principal explotadora del mercado gasífero, pero la empresa también tiene presencia en Angola, Bolivia, Colombia, Estados Unidos, Perú, Uruguay y Venezuela. En sus papeles también figura Holanda, pero todo indica que su participación en ese mercado solo cumple la función de eludir responsabilidades fiscales. Investigaciones periodísticas aseguran que la compañía asentada en Países Bajos, que maneja toda la operatoria de Perú, solo tiene un empleado registrado.



Fuente link:

Categorías
Argentina Economía

Un panel para conversar sobre la pobreza | Pitu Salvatierra, Nahuel Sosa y Veronica Andreani en el coloquio de IDEA



La pobreza fue uno de los temas abordados en el Coloquio de IDEA, el encuentro anual que organiza todos los años el establishment, en un contexto donde el 40 por ciento de la población, se encuentra bajo la línea de pobreza. Una de las soluciones sería avanzar en un acuerdo social entre el empresariado, la economía popular y el Estado, como podría ser el Consejo Económico y Social. Esa fue una de las conclusiones a las que llegaron Alejandro “Pitu” Salvatierra, integrante del Instituto Villero de Formación, Nahuel Sosa, intelectual de Agenda Argentina y Verónica Andreani, empresaria del directorio de IDEA, en uno de los paneles de este jueves por la mañana, llamado “La agenda para una argentina con medio país en la pobreza”. Donde no hay consenso es en el llamado aporte extraordinario.

Pandemia

“La pobreza no es algo nuevo, estamos hace años sin poder resolver este problema, y la pandemia lo agudizó”, contó Salvatierra, quien vive en Ciudad Oculta, y reveló que en el barrio en los comedores se asistía a 400 personas y ahora a 780. “Estos nuevos comensales nunca habían necesitado de un comedor para subsistir, se acercaban con vergüenza de ponerse en la fila”, contó. 

Por su parte, Sosa aseguró que la pandemia “desnudó” las desigualdades y sumó otro costado negativo. “Estas catástrofes suelen ser fierra fértil para la estigmatización. El pobre tiene la culpa de su situación, se divide a las personas entre los que trabajan y los parásitos, el otro no es igual, es vago, es choriplanero, es cabeza, o una cantidad de estereotipos”, explicó Sosa, quien es abogado y sociólogo.

En diálogo con PáginaI12, Sosa afirmó que estas agresiones se tratan de discursos de odio, que a nivel global vienen de los partidos de derecha. “En nuestro país provienen de un sector de la oposición, del ala más dura de Cambiemos, y de parte del establishment, que alimenta ese discurso”, explicó el intelectual, cercano al Frente de Todos.

Acuerdo social

Así, la pandemia, con su crisis económica y sus discursos de odio, llevó a “revictimizar a la víctima”, en este caso, la población en situación de pobreza. Para Sosa, esto condujo a un “debilitamiento del lazo social” y pidió que se renueve la idea del “acuerdo social” y de los consensos entre el empresariado, el Estado y la economía popular, entendida como los 4 millones de trabajadores que están excluidos del mercado formal de trabajo, y se desempeñan en changas, agricultura familiar, venta ambulante o reciclaje.

Según su mirada, una forma de tender esos puentes es a través del diálogo institucional entre cámaras empresarias, como puede ser IDEA, con organismos como la Unión te Trabajadores de la Economía Popular (Utep), brindado asesoría y capacitación. En la misma línea opinó Salvatierra, quien pidió “tender puentes”. En este sentido, le solicitó a los empresarios que los ayuden a detectar oportunidades para emprender en los barrios, y poder ser proveedores de las compañías. “Quisiéramos vender directo, sin intermediarios que encarecen los productos”, afirmó. También dijo que habría que trabajar en las cadenas de pago de las empresas, que suelen ser largas, mientras que los sectores populares “necesitan liquidez”.

Para llegar a un vínculo entre el sector privado y la economía popular, Verónica Andreani de IDEA afirmó: “Nos tenemos que sacar los prejuicios, generar encuentros y confianza. Las empresas no podemos mirar desde afuera”. Agregó que el empresariado tiene una “enorme responsabilidad” en disminuir los niveles de pobreza, y dijo que cuenta con la capacidad para invertir, generar empleo y capacitación. Destacó el rol de la iniciativa Seamos Uno, en donde entre las empresas, los sindicatos y el Estado se entregaron más de un millón de cajas con alimentos en barrios vulnerables.

Impuesto a la riqueza

Salvatierra y Sosa coincidieron en la necesidad de la intervención del Estado para facilitar los puentes entre la economía popular y el sector privado. Por el contrario, en los comentarios públicos con los que cuenta el muro de la plataforma virtual, los ejecutivos comentaron que el Estado se necesita para “adecuar las normas impositivas y laborales”, según escribió Miguel Blanco de Swiss Medical. “Es difícil la integración si no se puede blanquear, y el costo hoy es alto”, escribió el asesor legal Alberto Teinaillon.

Salvatierra y Sosa se mostraron a favor del llamado aporte extraordinario. “Soy parte de la sociedad que sería beneficiado, no puedo estar más que a favor”, opinó Salvatierra. “Este aporte debería ser parte de una agenda activa del empresariado, si la salida del Covid es mayor concentración, va a haber estallidos sociales y estos sectores también se van a perjudicar”, agregó Sosa. Por el contrario, empresarios consultados por PáginaI12 manifestaron en off the record que están en contra. “Debería ser parte de un plan, que incluya también un debate sobre el gasto público y los gestos”, manifestó un ejecutivo del sector petrolero. Otro ejecutivo aseguró que está “mal concebido” porque grava a empresarios pymes, que en los casos donde tienen sus bienes en el exterior, este año pagarán 8 por ciento en impuestos al patrimonio. “Me canso de convencer a gente que no se vaya a Uruguay”, agregó. 



Fuente link:

Categorías
Argentina Economía

Un muro de falta de respeto al Presidente | Los comentarios de los empresarios del Coloquio de IDEA mientras hablaba Alberto Fernández 



El presidente Alberto Fernández aceptó por primera vez una invitación al Coloquio de IDEA y encabezó la apertura del encuentro del establishment, con un discurso en el que llamó a los empresarios a trabajar en conjunto con trabajadores y el Gobierno. Sin embargo, fue duramente criticado mientras hablaba por ejecutivos, en un muro público en la plataforma donde se transmitía el encuentro. Mientras tanto, CEOS y dueños de empresas se mantuvieron en silencio. El tono para nada se asemejaba al de Roberto Alexander, presidente del Coloquio, quien en su discurso agradeció la presencia del Presidente y habló de “lograr en la diferencia actuar por el bien en conjunto”. 

El Coloquio de IDEA, que cada año se realiza en el Sheraton de Mar del Plata, este año fue reemplazado por una plataforma virtual, donde se puede chatear con los participantes, y hay un muro (al estilo de Facebook), donde lo que se comenta es público. “Su palabra está tan devaluada que no es creíble”, esribió Alejandro Gawianski, de la constructora Hit Group. “Una humilde sugerencia al Presidente, que se junte con sus compañeros competentes”, agregó Rodolfo Ardenghi, de la consultora Ciati. “¿Sigue hablando?”, cuestionó Eduardo Guemes, del estudio Beccar Varela, debido a la extensión del discurso del presidente, que pasó por varios temas.

Pese a que Alberto Fernánez no habló de Cristina Kirchner, una de las primeras críticas por esa vía fue hacia la vicepresidenta. “El Presidente dice cosas, que Cristina contradice. El problema de desconfianza es que él no se le planta, parece que manda ella, por eso no le puedo creer”, escribió en el muro Héctor Poli, director de la petrolera Pluspetrol. El jefe de Estado planteó en su discurso que Argentina debe crecer con confianza, deteriorada por la “repetición” de afirmaciones falsas, como un corralito.

En tanto, cuestionaron las referencias que hizo Alberto Fernández al país que encontró al asumir, con 36 puntos de pobreza, 2 años de recesión y el cierre de 25 mil pymes. “Todo pasó con un gobierno que decía estar preocupado por los empresarios”, aseguró. Facundo Favelukes de la tecnológica BVS lo tildó en el muro de “relator del pasado”. Santiago Pordelanne, de la tecnológica Equifax planteó: “El día que hagamos una autocrítica integral, y no solo la crítica del predecesor como causante de todos los males, estaremos en condiciones de salir”.

También despertó críticas la explicación de Alberto Fernández de por qué declaró a las telecomunicaciones como servicio público. “Lo hicimos pensando en promover competencia en un sector que se perdió, como el de la televisión, por ventajas que otros no tuvieron”, dijo Fernández. Miguel Blanco, director de Swiss Medical, sostuvo: “Sostener que la intervención de la burocracia estatal puede agregar competencia en un sector tan dinámico como las telecomunicaciones es ignorar los efectos negativos de 70 años de intervencionismo estatal en sectores como la energía”. Alfredo Nuñez, de Pucará, agregó: “¿Cómo regula alguien que no sabe gestionar?”.

El único mensaje con un tono conciliador fue el de Ignacio Leone, director de Explora S.A., una empresa de energía renovable. “Está en nosotros, como empresarios, saber qué queremos y que podemos tener un mejor país. Es cierto que el Presidente no la tiene fácil ni dentro ni afuera, pero es el actual presidente y está en nosotros apoyarlo o no para crear oportunidades para los empleados y empleadores”.

Repercusiones

Por fuera del chat público, José Urtubey de Celulosa Argentina y dirigente de la UIA coincidió con el Presidente en la idea de caminar empresarios y trabajadores en la misma “vereda”. “Tenemos que salir juntos”, dijo a PáginaI12. Reivindicó las palabras sobre la importancia de avanzar en mayor federalismo y coincidió en que la obra pública y la construcción deben tener mayor dinamismo. “El desafío sigue siendo el frente cambiario y equilibrar las variables macroeconómicas”, opinó, y consideró que para la confianza se requiere “tiempo”, porque llegará cuando tengan efectos las medidas para la oferta de divisas y el acuerdo con el FMI.

Por su parte, Antonio Aracre, director general de Syngenta, empresa de biotecnología, coincidió con el presidente en que la agroindustria es el “gran potencial” de crecimiento para el país. En diálogo con este diario, aseguró que es importante contener la crisis, porque “en las megacrisis se producen distorsiones macro que son brutales transferencias de ingresos”. Se mostró confiado en que el país va a salir adelante, pero para eso dijo que la clase dirigente debe juntarse en una mesa entre el gobierno, la oposición, los empresarios y los trabajadores.

Consultado sobre qué medidas podrían generar confianza, opinó que hay tal desorden económico, que fue profundizado en 2018, que deberían aplicarse políticas de shocks. Como ejemplo, habló de un desdoblamiento cambiario para resolver las tensiones: “El dólar a 160 pesos es ridículo, hay que resolverlo con una mega dosis de confianza que genere la expectativa de que la gente va a poder hacer lo que quiera con sus dólares, y así mantener el oficial, que es el que regula los precios”. 



Fuente link:

Categorías
Argentina El país

Este empresariado no cambia de IDEA ni tiene muchas 



Ni es coloquio, ni abundan las ideas, así fuera con minúscula. El autodenominado Coloquio de IDEA funciona como una especie de Tedeum laico en el que se catequiza a los gobernantes, se les baja línea, En el colmo del tupé, se les dan directivas sobre gobernanza y ética política.

Los presidentes peronistas, con toda lógica, esquivan el convite al cónclave. Este cronista comparte dicho criterio: mejores o peores son representantes del pueblo, con legitimidad democrática. Quienes les tiran la manga en los pasillos, hacen lobby, los ningunean en los quinchos y los señalan con el dedito desde el púlpito son ciudadanos comunes sin eminencia ética. Se expresan como defensores de la (su) propiedad privada, jamás de intereses colectivos.

Los cuadros patronales argentinos en general carecen de dotes oratorias. El ex presidente Mauricio Macri es un ejemplo acabado, ojalá que en cualquier acepción de la palabra. Dispone de un vocabulario pobre, ignora el encadenamiento sujeto-verbo-predicado, se le hace cuesta arriba exponer algo interesante sin libreto. O aprender uno y transmitirlo de modo convincente. No corporiza una excepción o un caso extremo.

El presidente Alberto Fernández decidió romper la tradición posiblemente para dar una señal de pluralismo. No le será valorada ni reconocida.

En cuanto a sus argumentaciones ya fueron desdeñadas. De modo más bien chocante lo refutaban on line, de volea. en una suerte de Muro de los reproches plagado de comentarios de baja estofa y llamativa pobreza conceptual (ver asimismo nota de Leandro Renou). Una variante informática de la “pantalla partida” usada por la tele durante el conflicto por las retenciones móviles.

Fernández adujo que el capitalismo nativo se echó a perder cuando los gerentes financieros acumularon más peso interno que los gerentes productivos. Los contertulios debían conocer de antemano el diagnóstico porque es añejo. En cualquier caso no impactará en sus creencias.

La mano tendida del presidente fue rehusada, cada quien calculará si valió la pena el esfuerzo jugando de visitante.

Consejo no vinculante para lectores aficionados al consumo irónico o indigesto: escuchar la monserga del CEO de IBM y presidente del Coloquio, Roberto Alexander. Un rosario de lugares comunes sin autocrítica ni información ni pensamiento propio. Maná para los grandes medios.

Nota al pie, el nonato Consejo Económico Social podría haber servido, entre otras funciones, como vidriera para mostrar qué flojos son los paladines de las corporaciones empresarias puestos a debatir mano a mano, con reglas parejas. La pobreza franciscana de sus razonamientos. El ámbito legal sería útil para dramatizar los conflictos de intereses, visibilizarlos por usar una expresión en boga. La audiencia pública en la Corte Suprema cuando se discutió la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ofreció una muestra memorable. La abogada Graciana Peñafort le pegó un baile al abogado del multimedios Clarín, un crack entre bambalinas, potente en las presiones a los magistrados o los funcionarios, desnudo en una polémica a la luz del día.

**

Ayer mismo, con menos bambolla, se reunió el “Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo vital y móvil” (en adelante “el Consejo”). Resolvió un aumento del susodicho salario (SMVM) módico, adecuado a las estrecheces del momento.

El Consejo tiene largo recorrido, frustrante hasta 2004 cuando fue reactivado por el presidente Néstor Kirchner. Durante varios años, los incrementos superaron a la inflación. Siempre costó que el organismo tratara otros aspectos de las relaciones laborales, incluidos entre sus funciones.

El SMVM en general no impacta en las convenciones colectivas de trabajo, que suelen superarlo. Sirve como referencia para algunas prestaciones sociales o para básicos de convenio.

Se acostumbra a decir que no rige para los trabajadores no registrados o “en negro”. Una falacia: el derecho existe pero no se pone en práctica por incumplimientos o mala fe patronal. “Negrear” no es una potestad empresaria, caramba. Nobleza obliga a reconocer que en tiempos de crisis económica, como la actual, muchas empresas pequeñas o medianas están con el agua al cuello, lindando con la cesación de pagos. El criterio general, empero, subsiste: hay privación de derechos, causada por la necesidad que los laburantes suelen pagar más cara que los patrones.

El CSMVM se reunió más tarde que lo habitual. Solía hacerlo en julio o agosto. La condición de pandemia demoró rutinas. Seguramente la mayor virtud de la convocatoria de ayer consistió en mantener vigente la institución. El Gobierno y los sindicatos concuerdan en sostener las convenciones colectivas y otras protecciones.

Las relaciones laborales se sustancian por medios básicamente pacíficos y reglados. Con un plexo comparativamente amplio de derechos laborales. El conflicto existe, las correlaciones de fuerzas mutan. Durante un cuatrienio nefasto el macrismo favoreció al capital concentrado… la crisis sanitaria ahonda la tendencia.

Todo cambio histórico genera ganadores y perdedores, la catástrofe actual ahonda las desigualdades, la preeminencia del capital financiero, la concentración de los ingresos. Los hechos flexibilizan también.

**

La reforma laboral se sostiene como fantasía húmeda de los capitalistas autóctonos. Apodarlos “burguesía nacional” es tan inexacto como apodar “Coloquio de IDEA”. En la coyuntura el Fondo Monetario Internacional (FMI) no se entusiasma con la propuesta. Sus enviados preguntaron bastante, expusieron poco, tomaron abundante nota en diálogos con sindicalistas y dirigentes de organizaciones sociales. Dejaron claro que la reforma (entendida como quita de conquistas) no está entre sus planes. Es un consumo de cabotaje.

El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, afirmó que el Gobierno no la tiene en vista. Añadió que no hay experiencia empírica de que la quita de conquistas atrajera ingreso de capitales extranjeros. Ni qué decir de repatriación de capitales, agrega uno.

Sobraron laboratorios sociales para producir evidencias empíricas. La dictadura, el neoconservadorismo de los 90 y fin del siglo pasado. El macrismo. Los dueños del poder pagan con munificencia a gurúes para que defiendan sus proclamas. Cabe reconocer que es una astucia aunque asombra que crean las falacias que les han encargado.

La disparidad de fuerzas fomenta razonamientos brutales, insustentables. Opinadores o periodistas o capitalistas arrogantes explican que para que haya menos pobres deben existir más ricos. Cuanto más ricos, mejor. El pavadómetro trepa a sus marcas máximas. El devenir de este siglo, en especial a partir de la crisis de 2008 refuta la fábula autocomplaciente. Los trabajos del economista Thomas Piketty prueban prolijamente lo contrario… son bastante más fundados y serios que las intervenciones en IDEA. Décadas atrás lo dijo Raúl Scalabrini Ortiz: todo lo no regulado queda implícitamente legislado a favor del más fuerte. Ley de la selva se la denomina en otras ligas.

En contextos desoladores las normas de protección funcionan a menudo cual un airbag que no impide los accidentes aunque mitiga las consecuencias. Algo sirven, su inexistencia ahondaría la explotación y llevaría en tren bala al mundo feliz que sueñan los capos de IDEA.

[email protected]



Fuente link:

Categorías
Argentina Economía

Dólar sin devaluación: las definiciones de Alberto Fernández en IDEA | También habló de depósitos, inversiones y futuros anuncios



El presidente Alberto Fernández encabezó la apertura del Coloquio de IDEA, uno de los encuentros insignia el establishment, con un extenso discurso en el que llamó a los empresarios a trabajar en conjunto con el Estado y en la “misma vereda” que los trabajadores, para desarrollar un país que “tocó fondo”.

Rechazó los cuestionamientos del Círculo Rojo que tildan al gobierno de “anti empresario” y les pidió que piensen en la asistencia del programa ATP para casi 300 mil compañías. En un contexto de tensiones cambiarias, el mandatario volvió a descartar una devaluación, pidió restablecer la confianza y anticipó que habrá nuevas medidas en el sector energético y la construcción para impulsar la recuperación.

Alberto Fernández participó del encuentro por videoconferencia. Por primera vez, el evento que se realiza todos los años en Mar del Plata se llevó a cabo de manera virtual, a través de una plataforma digital. En la apertura, el presidente del coloquio, Roberto Alexander, aseguró que se alegraba “muchísimo” por poder contar con la participación del presidente, en un encuentro que busca “pensar, debatir y sumar”.

La plataforma virtual cuenta con un muro, al estilo de Facebook, en donde se puede comentar opiniones mientras se realizan las exposiciones. El tono de los comentarios de los ejecutivos durante el discurso del presidente no reflejaba el mismo entusiasmo y se mostraron críticos a sus palabras.

Cuestionamientos

Sobre el final de su discurso, Alberto Fernández contestó cada una de las críticas que suelen realizarse desde el establishment. “Cuando lean que somos un gobierno anti empresario, piensen en el ATP, y en si algún gobierno se preocupó tanto por cuidar a las empresas. Cuando les digan que no nos importa crecer, piensen en el esfuerzo que hicimos para sostener la paz social como condición para pensar en el crecimiento. Que no los confundan”, aseguró.

En cuanto a la crítica a que el gobierno “vive aislado del mundo”, contestó: “Piensen en el esfuerzo que hicimos por vincularnos a Europa y en mejorar las relaciones internacionales en todos los foros”. También se refirió a las frases de que Argentina “es un país sin destino”, y refutó: “Somos uno de los diez países del mundo que tiene la capacidad tecnológica de construir un satélite y ponerlo en órbita, para ayudarlos a producir y mejorar su inversión”.

Pacto social

Sin mencionar el llamado pacto social que tan presente estuvo en el coloquio anterior, en vísperas de las elecciones presidenciales 2019 donde ganó Alberto Fernández en primera vuelta, el presidente habló de la necesidad de coordinar esfuerzos con el sector privado. “Necesitamos que los empresarios de una vez y para siempre entiendan que tenemos que trabajar juntos”, lanzó.

También se refirió a la convivencia que debe existir entre el Estado, las empresas y los trabajadores, sin descalificaciones y “en la misma vereda”. En este sentido, afirmó: “Un capitalismo sin Estado es la selva misma de un mundo sin reglas, donde gana el más fuerte y pierde el resto. Un Estado sin capitalismo es discrecional, interventor y puede ser autoritario”. Por el contrario, el mandatario habló de un nuevo sistema: “Pongamosle al capitalismo al que todos adherimos una cuota de solidaridad”.

Dólar, inversiones y confianza

La asistencia de Alberto Fernández al Coloquio de IDEA fue un hecho novedoso, teniendo en cuenta que ni Cristina ni Néstor Kichner participaron de los encuentros durante sus respectivas presidencias. Con su participación, Fernández corona una serie de encuentros con empresarios en la Quinta de Olivos o la Casa Rosada, que seguirán con el armado de un proyecto de ley con beneficios para el sector agroindustrial.

En la búsqueda de confianza, el mandatario habló de las tensiones cambiarias. “Hoy estamos enfrentando un problema que es la falta de divisas, que objetivamente heredamos”, aseguró, y mencionó la herencia del cepo cambiario y la salida del Banco Central de 23 mil millones de dólares entre las elecciones primarias y generales. Explicó que la desconfianza surge de la repetición de afirmaciones falsas. “Plantean que se viene una devaluación o que vamos a quedarnos con los depósitos de la gente. Jamás haríamos semejante cosa. Necesitamos que Argentina crezca con confianza”.

Sobre el presente, Alberto Fernández aseguró que Argentina “tocó fondo”, y de cara al futuro mencionó que las oportunidades pasarán por la agroindustria, los hidrocarburos, la minería y las energías renovables. Además, anticipó que en los próximos días habrá anuncios relacionados al plan gas en Vaca Muerta, la construcción y la obra pública. “En un tiempo en que ahorrar en dólares es costoso y difícil, los que quieran invertir su dinero van a tener grandes alternativas”, aseguró. “Vislumbro un año entrante con muchas posibilidades”, remarcó de cara al 2021.

Institucionalidad

La institucionalidad y la república suelen ser palabras que se repiten año a año en los distintos coloquios, con paneles que cuentan con abogados y temáticas relacionadas a la justicia. Sobre este punto, Alberto Fernández aseguró que la calidad institucional “estaba perdida” y se refirió concretamente a la polémica desatada por el traspaso de tres jueces y el per sáltum que llegó a la Corte Suprema.

“Exijo q las instituciones se construyan en función de las pautas de la Constitución. Esas batallas son mostradas mediáticamente como irracionales. Lo único irracional es seguir con las malas prácticas”, afirmó. La seguridad jurídica, dijo el mandatario, ocurre cuando la justicia funciona con concursos, aprobaciones del Senado y designaciones del Ejecutivo. “¿Qué pensarían ustedes si las vacantes de la justicia yo las cubro cambiando a jueces amigos, sacándolos de un tribunal y llevándolos a otro, es una mejor justicia? Eso es lo que nos pasó, y está mal”, afirmó.



Fuente link: