Las claves de la nueva movilidad jubilatoria | La fórmula ajusta jubilaciones, pensiones y asignaciones



El Congreso modificó por ley el índice de movilidad que impulsaba el Gobierno. A partir de marzo se aplicará de manera trimestral en jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares. Luego de un año donde la movilidad estuvo suspendida, los haberes volverán a actualizarse automáticamente por una fórmula que depende de la evolución de los salarios y la variación de la recaudación. Así, se asemeja a la que estuvo vigente entre 2009 y 2017, y se diferencia de la que rigió entre 2017 y 2019, que actualizaba por inflación. El proyecto, delineado por el Ministerio de Economía y la Anses, luego tuvo modificaciones del Senado durante la media sanción en la Cámara alta.

Actualización. La única diferencia entre esta ley y la que estuvo vigente bajo la presidencia de Cristina Kirchner es que la actualización no será semestral (así había sido planteado en el proyecto inicial), sino que habrá aumentos trimestrales, es decir, cuatro en el año. El primero será en marzo 2021 y luego junio, septiembre y diciembre. También fueron trimestrales los aumentos con la fórmula del gobierno de Cambiemos (2017-2019) y durante todo 2020, que la movilidad estuvo suspendida y los aumentos se otorgaron por decreto.

Salarios. Los haberes se actualizarán por una fórmula que estará compuesta en un 50 por ciento por la evolución de los salarios. El indicador que se tomará es el que sea más alto al comparar la Remuneración Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), que mide el Ministerio de Trabajo, y el Índice de Salarios que releva el Indec. En el proyecto inicial sólo se tomaba el Ripte pero luego el Senado le sumó la comparación con el dato del Indec. Entre 2009 y 2017 el Ripte superó en un 15 por ciento al índice de salarios del Indec, aunque en las 14 observaciones semestrales, en 5 fue superior el valor del Indec. Por eso, según expertos en seguridad social como Miguel Fernández Pastor, la presencia de los dos indicadores es más beneficiosa para los jubilados.

Recaudación. La fórmula se actualizará en un 50 por ciento por la recaudación de la Anses. Durante los aumentos que se apliquen en marzo, junio y septiembre se tomará la variación interanual de la recaudación tributaria de Anses, que varía según impuestos como débitos y créditos, el impuesto a los combustibles o cigarrillos, o el IVA. En el cuarto aumento del año, en diciembre, se utilizará la recaudación total del organismo, a la que se suman los aportes y contribuciones de trabajadores y empresas.

Rezago. El próximo aumento por la nueva ley de movilidad se aplicará en marzo. Para eso, se mirará qué ocurrió con las variables durante el cuarto trimestre del año anterior (octubre, noviembre y diciembre). En el caso del salario, se tomará la evolución de octubre a diciembre. Para la recaudación, se comparará la variación interanual del cuarto trimestre de 2020 contra el de 2019, medida por beneficios. En junio se tomarán los datos del primer trimestre del mismo año, en septiembre del segundo trimestre y en diciembre del tercer trimestre. En un contexto inflacionario, legisladores de diversos partidos políticos planteaban que la actualización fuera trimestral. Desde Anses explicaron que la modificación es una “virtud”, dado que el rezago promedio es de 4,5 meses, menor a la fórmula del gobierno de Macri y de Cristina. “El menor rezago implica que el aumento refleja más fielmente la evolución macroeconómica de lo que está pasando”, explicó un técnico de la Anses.

Tope. La fórmula cuenta con el mismo tope que tuvo entre 2008 y 2017, sólo que antes aplicaba en septiembre porque los aumentos eran semestrales, y ahora será en diciembre. Esto significa que se observa la evolución de los recursos totales de la Anses y se los aumenta en un 3 por ciento, para otorgarle sustentabilidad al sistema, según el Gobierno. “La movilidad de marzo, junio, septiembre y diciembre no puede superar ese número, y si lo supera, se aplica el tope”, explicó una fuente de Anses. Desde el organismo resaltaron que esto no significa que por el tope los haberes queden por debajo de la inflación. En los 9 años que estuvo vigente la fórmula del kirchnerismo, se aplicó el tope en 3 años, y en 2 la movilidad le ganó a la inflación. Esto podría ocurrir porque la recaudación tributaria está por encima de los aportes y contribuciones.

Reglamentación. La ley habla que la fórmula debe utilizarse realizando comparaciones homogéneas, o lo que los expertos llaman “cláusula de legislación constante”, que lo que busca es que cambios en las variables que se toman en la fórmula no perjudiquen los haberes. La letra chica se definirá en la reglamentación de la ley.

Empalme

El empalme entre la fórmula del kirchnerismo y la del macrismo entre 2017 y 2018 implicó una pérdida para los jubilados. El último aumento de la ley del gobierno de Cristina fue semestral, en septiembre de 2017, y el primero con el cambio de fórmula fue trimestral en marzo de 2018. En ese período transcurrieron 6 meses, pero la suba fue trimestral, por eso se “omitió” un trimestre. Por ese motivo hay un fallo de Miguel Fernández Pastor, donde la Corte Suprema podría expedirse en 2021. 

Desde Anses plantean que ahora eso no sucede porque aunque la movilidad estuvo suspendida un año, las subas por decreto se dieron de manera trimestral, y seguirán del mismo modo. Legisladores de la oposición afirman que la nueva movilidad no considera un trimestre, dado que con la movilidad del macrismo las subas de marzo miraban lo que ocurría en el tercer trimestre del año anterior, y desde ahora se tomará el cuarto trimestre del año anterior. Desde el Gobierno argumentan que esa lógica no debería aplicarse dado que en 2020 la movilidad estuvo suspendida por la aplicación de una ley que aprobó el Congreso, por lo que no tomaron en cuenta esas variables ni esos períodos. “¿Cómo quieren solucionarlo, que en marzo se mide lo que pasó en el tercer trimestre? Eso sólo aportaría más rezago y perjudicaría la fórmula”, planteó una fuente oficial.



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La movilidad jubilatoria ya está en el Congreso | El Ejecutivo envió el proyecto de ley para que sea tratado antes de fin de año



El Poder Ejecutivo envió al senado el proyecto de ley que modifica la fórmula de movilidad jubilatoria con el objetivo de sancionarla antes de fin de año para poder aplicar el primer aumento en marzo de 2021, bajo un esquema basado en la evolución tanto de los salarios como de la recaudación de Anses durante el segundo semestre del 2020. 

“La fórmula propuesta pretende, además de preservar los derechos de los y las beneficiarias del régimen previsional, contribuir a la estabilidad macroeconómica y no ser un elemento desestabilizante. Por eso, se han descartado fórmulas indexadas a inflación pasada”, anuncia el mensaje enviado al Congreso, que tiene las firmas del presidente Alberto Fernández, su jefe de gabinete Santiago Cafiero y los ministro de Economía, Martín Guzman, y de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Claudio Moroni. Junto con la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), son las carteras que se encargarán de reglamentar la ley una vez aprobada. 

“Una fórmula atada a la inflación no es desable en la Argentina actual, en donde los ingresos de las jubiladas y jubilados se encuentran en niveles bajos, y uno de los objetivos es recomponer esos ingresos. Es cierto que, en muchos países, las fórmulas de movilidad se basan en inflación, pero justamente eso ocurre porque los precios en esos países crecen menos que los salarios y además tienen niveles de inflación bajos”, explica el informe.

El proyecto de ley fue elaborado por una Comisión Mixta Bicameral convocada por el Poder Ejecutivo para tal fin; conformada por representantes del Ministerio de Economía; de Trabajo Empleo y Seguridad Social; de Anses; y a miembros de las Comisiones del Congreso. Fue aprobado a principios de noviembre por dictamen de mayoría luego de 17 reuniones con 60 legisladores, 24 exposiciones y un informe final de 131 páginas.

“Una fórmula basada equilibradamente en los salarios y la recaudación para que el ingreso de los pasivos acompañe al de los activos y a la realidad de la situación del sistema en su conjunto, ha sido valorada en la discusión de los especialistas en el marco de esta Comisión como la fórmula más justa y que los fallos de la Corte Suprema han respaldado”, continúa el mensaje que el ejecutivo elevó a los legisladores acompañando el proyecto.

Principales puntos

El Poder Ejecutivo repasa los fundamentos del esquema cuya columna vertebral es la Ley 26.417, vigente desde marzo de 2009 hasta fines de 2017, pero “con la incorporación de algunas mejoras teniendo en consideración los conceptos recogidos de los y las diferentes especialistas para mantener y mejorar el valor real de las prestaciones”:

– Retoma el criterio que pondera en un 50 por ciento salarios y en un 50 por ciento Ia recaudación tributaria de Anses,con el objetivo de recuperar el equilibrio del sistema en función de sus fuentes de financiamiento. Esto facilita que “en los períodos de crecimiento económico nuestros jubilados y jubiladas, y nuestros pensionados y pensionadas, puedan participar con justa razón de las mejoras salariales y del crecimiento económico”, refuerza el mensaje.

– Plantea considerar la Remuneración Imponible para los Trabajadores Estables (Ripte) como único índice salarial, por tratarse de un índice que se construye en base a registros de trabajadores formales y sus remuneraciones. El índice de salarios calculado por Indec capta la evolución de los salarios del sector informal, por lo que no se vincula en forma directa con los ingresos de Anses.

– Vuelve a una actualización semestral que permitirá acompañar un proceso de desindexación de la economía. “Durante toda la vigencia de la movilidad de la Ley N° 26.417, la aplicación semestral de la misma no generó ningún tipo de perjuicio en los haberes. Una movilidad trimestral, pero en condiciones macroeconómicas inestables y con componentes de alta volatilidad, como se ha podido comprobar en los hechos, no garantiza en modo alguno una mejora en los haberes previsionales”, afirma.

Durante 2020 el gobierno garantizó aumentos trimestrales por decreto en marzo, junio, septiembre y diciembre. Dada la superposición de períodos, Anses aclaró que el proyecto de Ley establece que el aumento trimestral del 5 por ciento otorgado en diciembre de 2020 será considerado dentro del cálculo semestral que se realizará para marzo de 2021.

– Para preservar la estabilidad normativa, establece el supuesto de “legislación constante” que establece que los cambios en la política tributaria o políticas de la seguridad social no tengan efecto en la movilidad. 

– Reduce en tres meses el rezago entre el período a considerar y la fecha de aplicación de las principales variables involucradas, para que la movilidad sea más acorde a la realidad económica del momento y evitar focos de litigiosidad. Así, el aumento de marzo se basará en las variaciones de los salarios y la recaudación tributaria de Anses entre julio y diciembre del año anterior. En tanto, el de septiembre, entre enero y junio de ese mismo año.

“La nueva ley de movilidad de los haberes previsionales garantiza una adecuada participación de los ingresos de los beneficiarios del sistema previsional en la riqueza de la Nación, de acuerdo con los principios de solidaridad y redistribución, teniendo en cuenta a su vez, la sustentabilidad del mismo”, concluye el informe.

Empalmes

¿Qué sucedió con el empalme en el cambio de fórmula de 2018 y qué sucederá ahora?La fórmula que tuvo vigencia hasta 2017 otorgaba una movilidad semestral. La última movilidad de los haberes por esa fórmula fue en septiembre de 2017, por lo que correspondía otorgar el siguiente aumento en marzo de 2018. Cuando en diciembre de 2017 la Ley 27.416 modificó la periodicidad de los aumentos por una movilidad trimestral, el gobierno de Cambiemos otorgó el primer aumento trimestral de esa fórmula en marzo de 2018, a pesar de que por el cambio de periodicidad correspondía otorgarla en diciembre. Esto generó una fuerte pérdida en el poder de compra de los jubilados y las jubiladas. Las jubilaciones perdieron casi 7 puntos respecto a la inflación en ese trimestre.

La situación actual es exactamente la inversa. Si los aumentos trimestrales que el gobierno otorgó en 2020 tuvieran continuidad, en marzo de 2021 debería otorgarse el próximo. Con la actualización semestral propuesta por el gobierno, la primera aplicación también sería en marzo 2021. Dada esta superposición de períodos, el proyecto de Ley establece que el aumento trimestral ya otorgado en diciembre 2020 sea considerado dentro del cálculo semestral que se realizará para el mes de marzo 2021. 



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El 94 por ciento de los jubilados le gana a la inflación | El poder adquisitivo del haber mínimo mejoró 8 puntos con los aumentos por decreto


El 94 por ciento de los beneficios previsionales le ganaron o empataron con la inflación tras el aumento anunciado por el Gobierno
para septiembre. Se trata de 7,8 millones de beneficios. Los que más ganaron son los del haber mínimo (74,1 por ciento de los beneficios). En tanto, hay casi 600 mil beneficios que perderán hasta 2,2 por ciento de su poder adquisitivo. 

Así se desprende de un informe realizado por el Ministerio de Trabajo. Para llegar a estas conclusiones, compara los tres aumentos a los jubilados que se dieron por decreto en marzo, junio y septiembre contra la inflación que estiman hasta septiembre. El Indec estableció que en el primer semestre, la suba de precios fue del 13,6 por ciento. El Ministerio de Trabajo estima que en el tercer trimestre será de 6,12 por ciento, por lo que alcanzará en nueve meses 20,54 por ciento. Hasta julio, último dato que se conoce, la inflación fue de 15,8 por ciento, por lo que están estimando agosto y septiembre.

Los aumentos se otorgaron por decreto dado que en diciembre del año pasado fue suspendida la fórmula de movilidad. Las subas tuvieron un impacto distinto en las jubilaciones dado que en marzo tuvieron un componente de suma fija, por lo que a las más bajas les significó un aumento mucho mayor que a las más altas. Luego en junio y septiembre el ajuste se otorgó con una variación porcentual, por lo que fue idéntica para todo el universo de haberes.

Por este motivo, los grandes ganadores fueron los de la jubilación mínima. Los tres aumentos le significaron una suba del 28,9 por ciento, 8,3 puntos por encima de la inflación (estimada). En tanto, las jubilaciones de hasta 48.392 pesos tuvieron un incremento de 21 por ciento, apenas 0,4 por ciento por encima de la inflación. Se trata del 94 por ciento de los beneficios (precisamente, 7.869.671, y se incluyen pensiones y Puam).

Hasta los 52 mil pesos, la mejora en el poder adquisitivo es positiva o neutra. En los 60.063 pesos, pierden con la inflación. Tuvieron una suba del 20,1 por ciento, por lo que el poder de compro cayó un 0,4 por ciento. La pérdida crece a medida que aumenta el haber. Las más altas, de 121.990 pesos, habrán tenido una suba del 18,4 por ciento, 2,2 puntos por debajo de la inflación.

Además, quienes reciben una prestación mínima obtuvieron otros beneficios. En diciembre 2019 y enero 2020 se les otorgaron dos bonos de hasta 5000 pesos y en abril uno de hasta 3000 pesos. La medida favoreció a 4,5 millones de personas que en ese momento cobraban 14.068 pesos. Esos 13 mil pesos fueron por única vez. Pero el informe del Ministerio de Trabajo establece que implicaron una bonificación extra de 1.444 pesos por mes (si se dividiera en 9 meses), por lo que “representa más del 8 por ciento de incremento a los valores de la prestación mínima”.

El hecho de que el 6 por ciento de los beneficios, casi 600 mil, reciban menores incrementos a la inflación fue criticado por distintos sectores. Desde el Gobierno citan el texto de la ley de solidaridad social, aprobada en diciembre. “El Poder Ejecutivo deberá fijar trimestralmente el incremento de los haberes previsionales (…) atendiendo prioritariamente a los beneficiarios de más bajos ingresos”. En la campaña presidencial, Alberto Fernández había mencionado que el objetivo era “empezar por los últimos” (art. 55 Ley N° 27.54).

“Los de mayores ingresos evidencian una merma razonablemente acorde a las presentes circunstancias”, justifica el documento oficial. Según el Centro de Economía Política (Cepa), la cobertura de medicamentos implica una suba indirecta del 3,6 por ciento. Además, las jubilaciones aumentaron 14 puntos por encima de los salarios, en un contexto de virtual parate de las paritarias. Por último, resaltan que la jubilación media creció 0,9 por ciento en el primer semestre 2020, contra un desplome en la recaudación de Anses del 10 por ciento. La explicación del desfinanciamiento se explica en la caída del salario y del empleo.

          

Otra de las cuestiones que se reclama ante cada suba por decreto es qué hubiera pasado de haberse mantenido la fórmula previsional aprobada por el macrismo en 2017. Todas las subas hubieran sido iguales para los haberes: en marzo, del 11,56 por ciento, en junio de 10,9 por ciento y en septiembre de 9,88 por ciento. Como la fórmula actualiza por inflación de los últimos 6 meses, también se puede estimar diciembre: 4,55 por ciento. Es este rezago el que explica por qué las subas hubieran sido tan altas: porque la inflación de 2019 fue la más alta desde 1991. Pero es este mismo rezago el que explicó que entre 2017 y 2019 las jubilaciones perdieran 15 puntos contra la inflación.

De hecho, en la comisión de previsión del Congreso donde se estudia una nueva fórmula, economistas con distintas posturas ideológicas plantearon que mantener la fórmula hubiera significado un fuerte impacto a las arcas estatales, debido a la caída en la recaudación. Además, los expertos en seguridad social justificaron la suspensión de la movilidad, debido a que plantean que las variables que se utilizan en todo el mundo para ajustar jubilaciones (precios, salarios y recaudación) se encuentran distorsionadas por la pandemia.



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Aumento a jubilados y AUH: 7,5% en setiembre | Suma un 28,9% en lo que va del año para las más bajas.



El Gobierno definió cómo será el tercer aumento del año para jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares. A partir de septiembre, se aplicará una suba del 7,5 por ciento para todo el universo de haberes. De esta manera, desde Anses estiman que el 85 por ciento de los jubilados y pensionados le ganarán a la inflación en los primeros nueve meses del año, es decir, más de 6 millones de personas.

Así, la jubilación mínima, que en febrero era de 14.068 pesos, pasará en septiembre a ser de 18.129 pesos. Se trata de un aumento del 28,9 por ciento en lo que va del año. Hasta el momento, con los dos aumentos otorgados en marzo y junio, y con la inflación difundida por el Indec para el primer semestre, los haberes de hasta 35.986 pesos le ganaron a la inflación en 5,5 puntos porcentuales. Se trata de 6.1 millones de personas, teniendo en cuenta jubilaciones, pensiones y las PUAM.

Para definir la suba, desde Anses realizaron una proyección propia de cuánto estiman que será la inflación del tercer trimestre. Fernanda Raverta, titular del organismo, había dicho que el objetivo era que las jubilaciones mínimas no perdieran poder de compra. Con la definición de los aumentos, el Gobierno priorizó que sean las jubilaciones más bajas las que tengan las mayores subas en lo que va del año, tal como había anticipado Alberto Fernández en la campaña, cuando hablaba de “empezar por los últimos”.

Por otro lado, a las jubilaciones mínimas se les otorgaron tres bonos: el de diciembre y enero, de 5000 pesos cada uno, fue para los beneficiarios de más bajos ingresos y cubrió al 65 por ciento de los beneficiarios (4,5 millones de personas). Luego, en abril de este año, tras el impacto económico de la pandemia, se asignó un bono de hasta 3000 pesos, que benefició al 63 por ciento de los jubilados (4,3 millones de personas).

La idea de Anses es que puedan ir recuperando parte de la pérdida de poder adquisitivo que tuvieron los adultos mayores entre septiembre de 2017 y diciembre de 2019, que fue del 19,5 por ciento. Esta pérdida se produjo por el cambio en la ley de movilidad a fines de 2017, dado que los ajustes se realizaban teniendo en cuenta la inflación de 6 meses hacia atrás, en un contexto de dos años de la inflación en alza y la más alta desde 1991.

Por otro lado, el haber máximo, que en febrero era de 103.064 pesos, pasará a ser de 121.990 pesos, por lo que habrá recibido un aumento del 18,36 por ciento. Hasta julio, la inflación acumulada según el Indec fue de 15,8 por ciento. Si bien los aumentos de septiembre y el último que se otorgó en junio se aplicaron de manera uniforme para todos, se estima que el 15 por ciento perderá contra la inflación. Esto ocurre porque el aumento de marzo tuvo un impacto dispar según el haber, dado que tuvo un componente porcentual de 2,3 por ciento y uno de suma fija de 1500 pesos.

Desde Anses, explican que además se tomaron distintas medidas que tienen un “impacto indirecto” sobre el poder adquisitivo. Por ejemplo, el vademécum de 170 medicamentos gratuitos para afiliados del Pami, la suspensión del pago de las cuotas de los créditos de Anses, y el congelamiento de las tarifas de servicios públicos, que rige hasta fin de año.

Por otro lado, el aumento para septiembre impacta en las pensiones no contributivas (PNC), la asignación universal por hijo (AUH), por embarazo (AUE) y las asignaciones familiares. De esta forma, la AUH pasará de 3293 pesos a 3540 pesos para 4,1 millones de chicos.

La actualización se realizará por decreto dado que la ley de movilidad se encuentra suspendida desde diciembre del año pasado y hasta fin de año. El próximo aumento se realizará en diciembre. Resta definirse si volverá a realizarse por decreto o si ya habrá entrado en vigencia la nueva fórmula de movilidad en la que trabaja una comisión previsional en el Congreso, conformada por legisladores del oficialismo y la oposición, pero también por miembros de Anses, Ministerio de Economía y de Trabajo. El lunes que viene será la última reunión de una serie de encuentros que llevaron a cabo, en donde invitaron a expertos en seguridad social a exponer, desde economistas hasta abogados.



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Aumento a jubilados: 7,5% en setiembre | Suma un 28,9% en lo que va del año para las más bajas.



La ANSES informó que a partir del aumento de 7,5 por ciento deseptiembre, el acumulado en lo que va del año será del 28,9 por ciento para las jubilaciones y pensiones más bajas. Eso significa que en el primer semestre del año 2020 el haber mínimo aumentó, en términos reales, un 5,5%, recuperando así parte de la pérdida producida entre septiembre de 2017 y diciembre de 2019 de un 19,5 por ciento. 

Con este incremento, alrededor del 85 por ciento de los jubilados y pensionados tendrán aumentos en sus haberes por encima de la inflación. Asimismo, también se ven alcanzadas por esta suba las Pensiones No Contributivas (PNC), la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación Universal por Embarazo (AUE) y las asignaciones familiares. Este aumento se suma a las otras medidas aplicadas por el Gobierno Nacional para proteger los ingresos de las personas mayores: 

• En los meses de diciembre y enero se otorgaron dos bonos extraordinarios de hasta 5.000 pesos para jubilados y pensionados, esta medida alcanzó al 65 por ciento de las y los beneficiarios de más bajos ingresos cubriendo a 4,5 millones de personas. 

• A su vez, para morigerar el impacto de la crisis sanitaria y económica derivada de la Pandemia del COVID-19, en abril de 2020, se asignó un bono de hasta 3.000 pesos. Esta medida benefició al 63 por ciento de los jubilados y pensionados de más bajos ingresos alcanzando a más de 4,3 millones de personas. 

• Desde diciembre de 2019 se impulsaron otras medidas con impacto indirecto sobre el poder adquisitivo de las y los jubilados, entre ellas se pueden mencionar: el Vademécum de más de 170 medicamentos gratuitos para afiliados del PAMI, siendo que los jubilados y pensionados de los haberes más bajos destinaban el 30 por ciento de sus ingresos a la compra de remedios. De la misma manera se decidió el congelamiento de las tarifas de servicios públicos y la suspensión del pago de las cuotas de los créditos de ANSES.



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Cómo será el aumento de jubilaciones para septiembre | Los ingresos de hasta dos salarios mínimos seguirán ganándole a la inflación, aseguran



El Gobierno definirá la semana que viene cómo será el aumento de las jubilaciones que se otorgará en septiembre. Volverá a darse por decreto, tal como ocurrió en marzo y en junio, dado que la ley de movilidad se encuentra suspendida hasta fin de año. La titular de Anses, Fernanda Raverta, adelantó en una entrevista televisiva que los jubilados que cobran hasta dos haberes mínimos (entre 16.864 y 33.728 pesos) recibirán una suba que les permitirá ganarle a la inflación. Se trata del 80 por ciento de los jubilados y pensionados, es decir, 6,4 millones de adultos mayores, si se incluye también a las pensiones no contributivas.

Cómo será el ajuste

Según pudo saber este diario, el ajuste terminará de definirse este fin de semana, pero a estas horas la posibilidad que toma más fuerza es que se aplique una variación porcentual, tal como ocurrió con el aumento de junio
, lo que significará que el aumento será de manera uniforme para todos los jubilados. 

¿Por qué con un aumento porcentual uniforme algunas jubilaciones le ganarán a la inflación y otras no? Porque para hacer ese cálculo se pondera la inflación acumulada entre enero y septiembre de este año. Pero uno de los tres aumentos del año (el de marzo)
no significó lo mismo para todos. El ajuste estaba conformado por una suma fija de 1500 pesos y una variable de 2,3 por ciento. Por lo que a los jubilados de la mínima les significó un aumentó del 13 por ciento, y para los de la máxima, de 3,8 por ciento.

Con la suma fija de marzo y con el aumento porcentual de junio del 6,12 por ciento, los que cobran hasta dos mínimas obtuvieron en el primer semestre del año una suba del 19,9 por ciento en sus jubilaciones, superior a la inflación de ese período. La inflación del tercer trimestre (julio-agosto-septiembre) deberá estimarse. Según el REM, la inflación de julio será de 2,4 por ciento, la de agosto del 3 por ciento y la de septiembre del 3,5 por ciento.

De haberse mantenido la fórmula promovida por el gobierno de Mauricio Macri, vigente entre diciembre de 2017 y diciembre de 2019, el aumento hubiera sido del 9,88 por ciento. El cálculo surge dado que se actualizaba 70 por ciento por inflación y 30 por ciento por variación salarial del trimestre enero-marzo 2020. El gobierno suspendió esta fórmula al asumir en diciembre. Argumentaron que en los dos primeros años los jubilados perdieron el 20 por ciento de su poder adquisitivo debido a que la fórmula actualizaba con seis meses de rezago, en dos años de inflación récord.

Movilidad

La suspensión de la movilidad también estuvo relacionada con la situación fiscal. Por este motivo, se creó una comisión de movilidad en el Congreso, integrada por diputados y senadores del oficialismo y la oposición, y por integrantes de la Anses y el Ministerio de Trabajo. También tiene presencia la cartera de Martín Guzman, con Roberto Arias: el pago de las jubilaciones representa el 60 por ciento del gasto primario. “Estamos en momentos decisivos, en un mes vamos a definir la nueva fórmula previsional”, adelantó a PáginaI12 el diputado Marcelo Casaretto (FdT), presidente de la comisión.

Hasta el momento, esta comisión lleva realizados 12 encuentros en donde expusieron expertos en seguridad social, desde abogados hasta economistas. Todavía quedan dos encuentros más confirmados. Luego, la comisión analizará una fórmula y se la enviará al presidente Alberto Fernández, para luego buscar obtener dictamen y finalmente tratarla en el Congreso y que esté vigente para 2021. Según pudo saber este diario, Anses también trabaja en una fórmula, que presentaría para debatirla en esa comisión.

De las exposiciones y debates que se dieron hasta
el momento, Casaretto aseguró que una de las alternativas es que la nueva
fórmula contemple tres variables: inflación, salarios y recaudación, por lo que
así tendría componentes que estuvieron vigentes con las fórmulas aprobadas por el macrismo y por el
kirchnerismo. 



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